Siguen las burlas de Cabrera: según el ministro, ninguna pyme tuvo que cerrar por el tarifazo

El viernes fue una jornada con declaraciones de antología: Francisco Cabrera, titular de la cartera de producción, negó “rotundamente” que los tarifazos faciliten el cierre de pymes y relativizó el peso de los costos energéticos; Guillermo Dietrich, ministro de Transporte, se esforzó aún más: “En Iguazú están felices con este tipo de cambio”. Empresarios pyme responden a las “burlas” ministeriales.

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Por Pablo Pellegrino

“Lo niego en forma terminante. No hay una sola pyme que haya cerrado por las tarifas. La energía incide entre el 3 y el 5% de los costos. El 95% está en otras cosas”, fue la frase que pronunció el ministro de Producción de la Nación, Francisco Cabrera, cuando un periodista del diario La Voz le consultó sobre los aumentos que aplica sistemáticamente el gobierno para “sincerar” los cuadros tarifarios en servicios públicos.

Para no ser menos, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich, al mismo tiempo que anunció un nuevo tarifazo en el transporte público, disparó: “En Iguazú están felices con el tipo de cambio. No entiendo –me decían– por qué se preocupan, para nosotros es lo mejor que nos puede pasar en el mundo, van a venir más paraguayos, más brasileños, más personas de todas partes del mundo”.

Por si fuera poco, los principales medios especializados ya operan por un nuevo aumento en los servicios: la disparada del dólar impacta de lleno en la política energética establecida por Juan José Aranguren, que dolarizó los servicios y acopló los combustibles a precios internacionales. De cara a octubre, las pymes tiemblan, y no por el frío.

“Es falso lo que dice Cabrera, pero además refleja la actitud maliciosa que tiene el ministro”, dijo a Contexto el referente de la Asociación de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, Leo Bilanski. “Como siempre, el ministro que viene de los bancos, como desconoce lo que es la situación real de las pequeñas y medianas empresas, dispara frases marketineras desde una realidad que es de las grandes industrias”.

“Yo, personalmente, fui a acompañar en estos días a un empresario que tuvo que cerrar un comercio; si para Cabrera ese comercio no es una pyme, es otra cuestión, pero la realidad es esa”, sostuvo Bilanski. También consideró que la incidencia del costo energético que describió Cabrera (de entre 3 y 5%) es “falsa y parcial”, ya que “eso pasa en las empresas de gran envergadura: en una empresa que tiene mil trabajadores y tiene otros costos, la energía no incide igual que en una metalúrgica electrointensiva con diez trabajadores”.

En el mismo sentido se expresó el presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Eduardo Fernández. “Hoy, más que desconocimiento parece una burla”, manifestó. También recordó que el ministro Cabrera, en otras oportunidades, ha tenido expresiones similares, como que el gobierno no iba a frenar las importaciones porque ayudaban a bajar la inflación o, como ayer en Córdoba, que “de esto salimos fortalecidos”, en alusión a la crisis cambiaría de los últimos días.

“El ministro Cabrera dijo también que las importaciones no le iban a poner freno porque eso ayudaba a bajar la inflación. Batimos récord de balanza de pago negativa por importaciones y hoy el propio presidente reconoce que la inflación no se ha morigerado”, dijo Fernández.

“Hoy el ministro Dietrich dijo también que en Iguazú están contentos con este tipo de cambio porque mejora el perfil de la actividad turística, pero al mismo tiempo hoy salió una noticia que recorre todos los diarios que es la inevitabilidad de todos los sectores que trabajamos con alimentos de aumentos, como mínimo, de entre el 10 y el 15% generados por este tipo de cambio. Es decir, ponemos contentos a unos comerciantes en Iguazú para perder la seguridad alimentaria del país”, agregó.

El empresario cordobés analizó que en estos dos años y medio de gobierno se han hecho grandes anuncios para el sector, pero que nunca van más allá del “marketing político”. “Ellos ven una fiesta en cierto sector empresario y nosotros estamos en bermudas y chancletas. Dicen que te van a construir una autopista entre tu pueblo y la capital de tu provincia y te pones chocho, pero el problema es que las pymes ya no tenemos el auto, no tenemos para ponerle nafta y, en algunos casos, ni siquiera tenemos para zapatillas”, graficó.

¿Qué podría ser peor?

“Nosotros decimos, a partir de nuestra encuesta de expectativas que hacemos sobre trescientas empresas, que lo que está pasando con las pymes es un efecto tenaza: por abajo, además de los servicios públicos, tenes la dolarización de los combustibles que te aumenta los costos logísticos, la dolarización de los insumos y el encarecimiento del crédito con esta súper crisis del Banco Central; por arriba tenés la caída del mercado interno, la apertura indiscriminada de las importaciones”, explicó Leo Bilanski, sobre la situación que atraviesa el sector y las perspectivas luego de lo que el gobierno caracterizó como una “turbulencia”.

“El desastre que hizo Sturzenegger y el equipo económico de Macri es increíble. Yo acabo de ir a un banco recién donde la tasa de descuento de cheques es de 48% anual. O sea, si yo tengo un cheque a un año por cien pesos y quiero tener la plata hoy en mis manos porque necesito pagar salarios o impuestos, me dan 52”, afirmó, y añadió: “Esto significa que gran parte de la rentabilidad que las pymes necesitan para sobrevivir se la termina llevando el sistema financiero”.

Según el empresario pyme, “el principal perjudicado es el trabajador”, debido a que las empresas, en este contexto, sólo pueden recurrir a la disminución de la plantilla laboral o la disminución del salario.

Fernández, por su parte, agregó otros elementos: “El mismo día que se aprobaba la ley de mercado de capitales que supuestamente va a favorecer a las pymes, salía una resolución del Ministerio de Producción y la Secretaría pyme cambiando los parámetros de lo que es una pequeña y mediana empresa”.

“Dentro de las cuestiones que modifica esta Resolución 154/2018, en el anexo dicen que es considerado como pyme un comercio que vende hasta 1.140 millones de pesos al año, o una industria que vende 966.300 pesos al año. ¿Y cómo hacen esta calificación?: con el promedio de lo que vendieron los últimos tres años (2015, 2016 y 2017), es decir que no estamos hablando con este proceso inflacionario”, explicó el presidente de APYME, y se preguntó: “¿Para quién están legislando?”.

“Muestran un alto grado de ideologización del mercado, y quienes no estamos ahí somos unos parias que no hemos sabido aprovechar las oportunidades”, concluyó.