Por Pablo Pellegrino

El dólar vuelve a ser noticia luego de algunas semanas de ficticia calma que sirvió al gobierno para anunciar el fin de la “tormenta”. En dos días, la moneda nacional perdió 6% de su valor y se ubica, según la agencia Bloomberg, en el segundo lugar de los peores desempeños de los mercados emergentes detrás de Turquía, que con la devaluación de ayer que superó el 13% en una jornada destronó a nuestro país que encabezaba el podio.

La divisa norteamericana cerró la semana en 29,80 pesos según el promedio que elabora el Banco Central sobre los principales bancos del país, mientras que en algunas casas de cambio de la city porteña llegó a superar los 30.

Martín Pollera (economista): “Las razones que llevaron al dólar de 20 a 28 pesos no desaparecieron, por el contrario, ese escenario sigue e incluso se agravó”.

Luego de los meses donde más volátil estuvo la cotización y cuando más se devaluó, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, se presentó en la Cámara de Diputados para anunciar: “Lo peor ya pasó”. El gobierno había abierto el paraguas y había reconocido que los meses siguientes no habría buenas noticias, y la estabilización del mercado cambiario parecía ser la llave para demostrar el pronóstico de Peña.

En diálogo con Contexto, el economista Martín Pollera explicó que, lejos de haber pasado, “lo peor está por venir”, y analizó: “Las razones que llevaron al dólar de 20 a 28 pesos no desaparecieron, por el contrario, ese escenario sigue e incluso se agravó”.

“Muchos de nosotros veníamos advirtiendo que la estabilidad que mostraba el dólar oscilando entre los 28 y los 28,50 era artificial porque se iban perdiendo entre 110 y 350 millones de dólares de reservas por día y eso no es sostenible en el tiempo”, sostuvo.

El viernes, las reservas internacionales finalizaron 646 millones de dólares abajo del cierre del jueves. Una pérdida que se asemeja a los niveles que perdía diariamente en los peores momentos de la corrida cambiaria de los meses anteriores.

“La mirada del presidente de que el mundo reconoce las cosas que estamos haciendo es al revés: no hay un sólo inversor internacional que se anime a poner plata en Argentina, es todo lo contrario, se profundiza la fuga y los 50.000 millones del FMI no van a alcanzar”, analizó Pollera, y agregó: “Estamos en una situación que es grave, pero creo que lo peor todavía no llegó”.

Uno de los logros que había conseguido el gobierno desde que asumió y acordó el pago a los fondos buitre fue el grifo de la deuda que, hasta que comenzó la “tormenta”, era lo que le permitía soslayar los desajustes económicos en el frente externo y la fuga récord. La falta de dólares generados genuinamente, con una sequía que ayuda a agravar el déficit comercial, se potencia con el fin del ciclo vicioso de la deuda.

El jueves, mientras la divisa trepaba, el Riesgo País tocó el pico máximo durante la gestión de Macri y se ubicó en niveles de febrero de 2015.

“La mirada del presidente de que el mundo reconoce las cosas que estamos haciendo es al revés: no hay un sólo inversor internacional que se anime a poner plata en Argentina”

Otro de los aspectos destacados de la jornada fue la reacción de los principales medios de comunicación a la hora de buscar explicaciones a un fenómeno que, se sabía, volvería a suceder. Esta vez, los motivos fueron más creativos: desde un “empujón” por parte de la devaluación de la lira turca, pasando por el “efecto cuadernos”, hasta la genialidad de la señal TN del grupo Clarín: “Un tuit de Donald Trump hace subir al dólar y provoca el derrumbe del peso”.

Durante la mañana del viernes, el presidente norteamericano había anunciado en la red social que su país aumentaría los aranceles de productos importados de Turquía, lo que derivó en la depreciación de la lira turca y, según TN, el derrumbe del peso.