La explosión en la Escuela N° 49 de Moreno volvió imposible de ocultar las pésimas condiciones edilicias de las escuelas de la provincia de Buenos Aires, a las cuales el gobierno provincial no había dado respuesta a pesar de los reclamos sindicales. En La Plata, la situación subsiste y, concluida la semana, son alrededor de cincuenta los establecimientos que mantienen suspendidas las clases.

Los motivos más recurrentes son edificios con paredes deterioradas por la humedad, cielorrasos que se derrumban o están a punto de hacerlo y problemas con el funcionamiento de las instalaciones de gas y electricidad.

Patricio Villegas (Suteba La Plata): “Las comunidades han tomado la justa dimensión del estado de las escuelas en la ciudad. Trabajadores y autoridades dejaron de naturalizar ciertas cosas”.

La cifra de cincuenta escuelas sin clases la dieron los gremios que componen el Bloque Sindical de Educación de La Plata (ATE y Suteba), de acuerdo con un relevamiento que hicieron ayer.

Los gobiernos de María Eugenia Vidal y del intendente Julio Garro salieron a arreglar a través de cuadrillas de inspectores un problema que relegaron en los últimos años y que ahora no tiene solución de un día para el otro.

Entre las escuelas afectadas que no retomaron sus clases porque sus problemas no han sido resueltos, en el oeste del Gran La Plata, está la Escuela Primaria N° 26 de Abasto, que tiene deficiencias en el suministro de gas y electrificación de paredes. Peor es el panorama en la Primaria 39 de Melchor Romero, donde no hay clases desde el martes por múltiples inconvenientes.

Jésica Salinas, secretaria general de la Junta Interna de ATE Educación en La Plata, dijo a Contexto que “en las escuela no están dadas las condiciones para dar clases”. “En el distrito de La Plata no hay una respuesta clara del Municipio ni del Consejo Escolar”, cuestionó la gremialista.

En la 39 hay problemas eléctricos y caída del cielorraso. Ayer, la comunidad educativa de la escuela cortó la avenida 520 a la altura de 167 para hacer oír su reclamo. También exigieron medidas para el Jardín Nº 978. Salinas señaló que ayer las autoridades suspendieron las clases por cables dañados que se prendieron fuego. Se espera que la actividad se retome el lunes.

Los padres y madres de la Escuela Primaria N° 23 de Villa Elisa también salieron a la calle ayer, una vez más, para mostrar su descontento. En octubre del año pasado un incendio arrasó con la escuela y la Dirección de Infraestructura provincial no da garantías para el comienzo de las obras.

“Las comunidades han tomado la justa dimensión del estado de las escuelas en la ciudad. Trabajadores y autoridades dejaron de naturalizar ciertas cosas y decidieron pelear por condiciones dignas de trabajo”, dijo a Contexto Patricio Villegas, secretario general de Suteba La Plata. “Lamentablemente esto vino por lo que ocurrió en Moreno, que costó dos vidas. Eso es triste y lamentable”, agregó

Un caso particular es el de la Escuelas Primaria N° 8, la Secundaria N° 62 y el Jardín N° 918, que comparten el edificio ubicado en Diagonal 74 e/ 56 y 57. Las tres tienen graves condiciones edilicias. “El edificio tiene problemas estructurales en los muros, hay mucha humedad. En cada área hay problemas. En el jardín de infantes hay fugas de gas, en la secundaria hay problemas en el baño y, como está en el primer piso, afecta los techos de la primaria, que está debajo y hay caída de cielorraso”. Las palabras son de Manuel, padre de un alumno de quinto grado de la Primaria N° 8.

Los padres y madres de los alumnos de esta escuela realizaron ayer una reunión entre ellos tras el encuentro con la directora, quien les confirmó que los chicos no iban a tener clases por la situación de “alto riesgo”. Fue después de la visita de inspectores que encontraron un disyuntor sin funcionar en la planta baja.

En tanto, en la Técnica N° 3 y en la Primaria N° 50, en Los Hornos, tampoco ha habido clases por los desperfectos eléctricos producto de la humedad de los techos y paredes.

Los motivos más recurrentes son edificios con paredes deterioradas por la humedad, cielorrasos que se derrumban o están a punto de hacerlo y problemas con el funcionamiento de las instalaciones de gas y electricidad.

En la Primaria N° 69 de City Bell, las pérdidas de gas en la cocina detuvieron las clases. También hubo escape de gas en la Primaria N° 78 de 42 e/ 12 y 13. Algo similar pasó en la Primaria N° 8 de 8 y 38. Una madre de una alumna dijo que las autoridades decidieron que nenes y nenas terminen sus clases en el patio debido al fuerte olor a gas que había dentro del edificio, a pesar de las bajas temperaturas.

En el plano político, concejales de la oposición al gobierno de Garro pidieron la declaración de la emergencia edilicia en educación en la última sesión, pero el oficialismo se negó. A su vez, el jueves, en la reunión de la comisión del Fondo de Seguimiento Educativo, concejales y gremialistas plantearon la necesidad de crear un fondo de emergencia para atender la contingencia de las escuelas en problemas de la ciudad.