Por Ramiro García Morete

“Un soldado de otra fila pudo conservar mi fe/ fuimos a comprar dos vinos para luego enfurecer”. Hace un tiempo atrás, Juan Tenti, llegado de Bragado, trabajaba en la cabina de un call center. Hoy tiene una profesión de las buenas, con notificaciones y audiencias. Pero siempre le pudieron más las historias de soldados, trashumantes y enamorados fallidos que lo invocaban a beber de la copa de la canción, a arrancarlo de la cabina, a conservar su fe.

Paulatinamente fue haciendo amigos que no casualmente son músicos para acompañar esas aventuras tejidas en su pluma para convertirlas en aventuras musicales. En algún momento con Los Cuñados, luego con Los Aliados y también formando parte de Los Amorosos, Juan Tenti se erige como un cantor criollo que oscila entre el histrionismo y la suavidad a través de canciones que gozan de sana anacronía.

En la ciudad del indie o las vanguardias, la música de Tenti expide cierto aire de tradición portuaria, y en su último EP (El malestar del día) el sonido es más despojado que nunca: su voz, dos guitarras acústicas y un clima casi western que huele a tierra desierta después de la batalla.

 “Siempre me gustó el sonido de la guitarra acústica, más aún si está acompañada por un slide”, explica de este EP que se publica en plataformas virtuales. “En ese contexto, y a sabiendas de que ‘El buzón’ es una canción que tácitamente demanda arreglos bluseros, fue que dije ‘quiero hacer un disquito con mucha guitarra'”. Tenti no dudó a la hora de escoger guitarristas: los talentosos Santiago “Tano” Peri (Los Valses) y Germán “Capu” Giulodoro (Corazones). “Con Capu, con quien ya habíamos trabajado en la grabación de ‘Los Aliados’ en 2017 y que me parecía que podía darle al slide el sonido que tiene que tener. Después surgió que los temas tenían la impronta canción con puentes para momentos épicos. Y ahí el Tano.”

Tenti no niega el mote de cantor criollo: “Estoy completamente de acuerdo, si bien no es un karma ni mucho menos, es muy difícil salirme de ese lugar al reinterpretar mis canciones. Hasta el día de la grabación fue una incógnita el sentido que le íbamos a dar a la voz. O bien cerradita, chiquita, casi hablada, o lo que terminó saliendo”. El músico se remite a “músicas en mi casa desde la infancia. Si bien había discos nefastos propios del mercado hegemónico de los noventa, al ser un niño o niña uno siempre canta y después al caer en lo que está diciendo o desde donde lo dice el artista quizás te alejás. Pero las primeras veces que uno está en su casa bañando el perro, jugando a la pelota o haciendo lo que sea que hace un niño o niña entre los cuatro y los doce años, va marcando un poco nuestra manera de querer expresarnos”.

Pero también incidió el grupo de canciones y valses románticos “Los Amorosos”: “Fue la primera vez que tuve que darle cohesión a mi manera de cantar, que si bien ya venía formándose por esos lares, terminó de gestarse así”.

Tenti traza similitudes y diferencias en el lenguaje de sus distintos proyectos: “Creo que Aliados es más una galería o universo de personajes y/o historias que fotografían personajes, historias de personajes, momentos de personajes y/o cuentos si querés. Amorosos está más focalizado en el discurso, solemnidad, el amor y sus parodias (¡parodias bien, ojo!), el desamparo que genera el amor, visto más que nada desde una perspectiva de uno mismo. No del ‘me dejaste’ sino del ‘siempre dejo a todes: ¿qué será de mi?’. El malestar del día es un intermedio o un híbrido entre las dos facetas. Por un lado tiene esa solemnidad al cantar que tienen Los Amorosos, pero las canciones estás más vinculadas a la época de las canciones de ‘Los Aliados’, e incluso tiempo atrás”.

Lo que no cambia para Tenti es una modalidad ineludible: “La música se hace con amigos y nos hacemos amigos por la música, por muy cliché que suene. Las canciones también se hacen con amigos y nos hacen amigos, sin importar si la otra persona también es colega”.

Sin apuro y sin pausa, Tenti tiene sus planes: “Después de casi cinco años estamos terminando de producir el disco de Los Amorosos. Hay ganas también de grabar un disquito con Los Aliados. Estoy haciéndome amigo del piano, de a poco”. “Postergo mi sueño por un año más”, reza una de sus canciones. ¿Se puede? “No sólo los sueños. Postergamos bocha de partículas que nunca nos damos cuenta y forman parte de esos sueños.”