La Cámara Alta del Congreso de la Nación, con 38 votos en contra, 31 a favor y 2 abstenciones, rechazó el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, desoyendo la gran movilización popular que nucleó en las inmediaciones del recinto casi dos millones de personas en apoyo al proyecto.

Si bien en la previa los números ya eran negativos, los aires de derrota comenzaron a agudizarse por la mañana, cuando el tucumano José Alperovich confirmó su voto negativo, dejando así el rechazo con 38 porotos, y cuando el rionegrino Miguel Ángel Pichetto, uno de los principales defensores del proyecto en el Senado, consideraba ante la prensa que el aborto legal sería el gran tema de campaña para el año próximo.

Ni el radicalismo ni el Ejecutivo tomaron el compromiso político de que esta normativa saliera, y los intentos del PJ fracasaron. Dentro del PRO, además de la constante presencia de Gabriela Michetti apurando a los senadores que se prenunciaban a favor, Esteban Bullrich, Federico Pinedo y Silvia Elías de Pérez mostraron la mayor oposición al proyecto y quizá los peores discursos.

El exministro de Educación, por ejemplo, comenzó preguntándose qué es la vida. La respuesta del senador bonaerense, fue: “Es lo que nos hace estar hoy acá. Sin vida, el resto no existe. Sin vida no hay Constitución Nacional, sanción de leyes ni lucha de géneros, porque siempre es requisito para todo. Sabemos que hay mujeres que toman la trágica decisión de abortar. Pero sin maternidad no tenemos futuro. El aborto es un fracaso social. La maternidad no debería ser un problema”.

Los endebles argumentos de Bullrich lo llevaron a comparar a las mujeres con los simios: “Las convenciones nos diferencian a los seres humanos del resto de los mamíferos placentarios. Nos llevaron, a pesar de compartir un 99% de nuestro ADN con los chimpancés, a no resolver las disputas como los chimpancés. No nos matamos ni nos canibalizamos”.

Del radicalismo, el primero en manifestarse en contra fue quien presidió el plenario de comisiones, el jujeño Mario Fiad, quien consideró que el proyecto es violatorio del derecho a la vida, al tiempo que sostuvo que, como médico, “no puedo estar a favor del aborto a demanda, por cualquier circunstancia, por cualquier razón y según las veces que la mujer decida”.

El mendocino Julio Cobos, en tanto, manifestó que “no podemos aceptar que interrumpir una vida es la solución” y que habría que buscar “alternativas previas” al aborto. Nada dijo de la mujer internada en el Hospital Lagomaggiore de su provincia tras practicarse un aborto clandestino.

De esta fuerza, quien aportó un voto positivo fue una de las activas en el plenario de comisiones, Pamela Verasay: “Algunos queremos hacernos cargo de este problema y otros prefieren simplemente decirles no, cerrar la puerta y dejar las cosas tal como están”, sostuvo, al tiempo que consideró que “el sistema, tal cual como está hoy, fracasó”.

A pesar de los intentos del rionegrino Miguel Ángel Pichetto de que la ley avance, el PJ sumó once votos negativos. Quien dio la nota en este espacio antes de la sesión fue la sanjuanina Cristina del Carmen López Valverde, quien sostuvo que “sería muy irresponsable de mi parte votar un proyecto al que yo no he podido acceder, analizar, estudiar en profundidad. Si eso se diera no estaría en esta situación de estar tan ligera en las responsabilidades que me competen”. De esta forma, a pesar de no haber leído el proyecto, voto en contra del mismo.

En su afán de justificar su voto negativo, el senador justicialista Rodolfo Urtubey pidió por un proyecto de despenalización y tuvo una de las frases más repudiables de la jornada. “Nos tenemos que poner a discutir cuáles son las causas, cuál es el límite, a qué se refiere, qué es el peligro a la vida. Eso está claro en su formulación. La violación está clara en su formulación, aunque habría que ver, porque hay algunos casos en los que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que a veces es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador”, sostuvo el salteño.

Dentro de la misma bancada, uno de los votos negativos más controvertidos fue el de la catamarqueña Inés Blas, presidenta de la Banca de la Mujer en el Senado, quien puso a disposición la renuncia a esta banca. “Ejercer este cargo no condiciona de ninguna manera mi voto. No me obliga a votar en un único sentido. Soy lo suficientemente responsable para evaluar una iniciativa, emitir una opinión y definir si acuerdo o no con ella”, sostuvo, al tiempo que argumentó su negativa al proyecto porque “vulnera el derecho a la vida, el primer derecho y origen de los demás”.

La pejotista Beatriz Mirkin voto a favor al igual que Pichetto, Alberto Caserio,Julio Catalán Magni, Pedro Guastavino, Sigrid Kunath, José Ojeda, Eduardo Aguilar, Juan Pais, Daniel Lovera y Norma Haydée Durango. Mirkin fue la única de los tucumanos que votó a favor y con un encendido discurso criticó al “ala celeste”, al tiempo que pidió avanzar con esta ley. “Tenemos que ampliar posibilidades, no restringirlas. La ley no obliga a ninguna mujer a abortar, en todo caso obliga al Estado a hacer lo que deba hacer para que no haya abortos clandestinos”, consideró. “Si salimos de acá sin ley, ¿qué vamos a hacer mañana? ¿Vamos a seguir penalizando a las mujeres que llegan a los hospitales con abortos provocados? Ocurre todos los días”, cuestionó, y aseguró acompañar este proyecto “porque quiero que esto cambie”.

En este espacio, uno que llegó indeciso fue el santafesino Omar Perotti, quien presentó un proyecto de despenalización, al tiempo que se sumó al bando de Lucila Crexxel y anunció su abstención. La media sanción que está en tratamiento “es la que tenemos que votar, y no es una opción para mí. De la misma manera que no es una opción el no por el no”.

Dentro del Frente para la Victoria (FpV), con el pañuelo verde en la muñeca, Nancy González, además de derribar el mito de los altos costos del IVE, aseguró que si bien es católica, “cuando me votaron no lo hicieron por eso, me votaron para que legisle para todo el pueblo: los católicos y los no católicos”. La senadora chubutense explicó que “las estadísticas dicen que las mujeres pobres abortan y mueren, mientras que las que tienen buen nivel económico abortan y no mueren”, insistió, y concluyó: “Si esta ley no sale hoy, muy pronto va a salir, a esta ola verde no la para nadie. ¿Esperamos que venga otra generación para aprobarla?”.

Tras su panquequeada, Silvina García Larraburu calificó como “una fenomenal cortina de humo” por parte de Durán Barba para tapar la realidad y consideró que el proyecto que trae media sanción de Diputados “es una iniciativa deficiente, más allá de la buena voluntad del colectivo femenino”. Para la rionegrina, “es una solución escandinava para una nación que está más cercana a Haití”.

El jefe de la bancada del FpV Marcelo Fuentes consideró que “acá estamos discutiendo que tenemos dos mil años de atraso en torno a los derechos de la mujer, y a la autonomía plena de su cuerpo para que decida si quiere o no quiere ser madre”. El neuquino celebró la movilización que convocó a dos millones de personas en la calle: “más allá de las intenciones que este gobierno tuvo de largar el tema del debate, es evidente que se ha puesto en marcha un proceso de movilización que es imparable. Tarde o temprano va a ser ley, no será ahora. Se habla de la democracia, que no tiene nada que ver con esto, tienen o no tienen derecho a esto”. “Se habla de proteger la vida por nacer, pero ¿cómo se protege al recién nacido?, ¿gatillo fácil?, ¿programa de hambre? ¿Qué carajo pasa con la vida que tenemos al lado? En esta plaza que no se afloje, esto sale hoy o mañana”, enfatizó.

Los cierres

El misionero Maurice Closs sostuvo que “es facultad de este Congreso dictar los códigos de fondo y tenemos como facultad nuestra el debate de penalizar o no el aborto. Pero la ley que estamos tratando es más que un cambio del ordenamiento jurídico penal, avanza sobre competencias de la provincias”, y rechazó el proyecto.

Para Pino Solanas, en el debate en el senado “hubo un gran y lamentable ausente: la mujer”. El senador porteño sostuvo que “hay miles de mujeres que no tienen otra opción que el aborto clandestino, porque ninguna ley represiva pudo a lo largo de la historia impedir los abortos. Sinceremos el discurso, acabemos con la hipocresía de una clase dirigente que, sabiendo que las más pudientes podían acudir a los abortos seguros, las menos pudientes estaban condenadas a la infección o a la muerte”.

La senadora por Río Negro Magdalena Odarda buscó interpelar a sus pares hasta último minuto para que voten a favor. “Nunca nadie se arrepiente de ser valiente. Hoy tenemos la gran oportunidad de habilitar la política de salud pública más importante para las mujeres más desfavorecidas. Siento vergüenza retroactiva, pero hay esperanza”, sostuvo.

Cristina Fernández de Kirchner comenzó ratificando el acompañamiento del FpV y sostuvo que “siempre he votado por la vida y he gobernado por la vida, siempre. Llevamos adelante políticas sanitarias que fueron modelo”. La expresidenta, que durante su gestión se mostró en contra de la iniciativa, explicó que quien le hizo cambiar su visión no fue su hija, sino “las miles de chicas en las calles”. La bonaerense criticó a aquellos que rechazaron el proyecto sin proponer una alternativa. “No es una cuestión únicamente de convicciones o de creencias, sino de dar respuesta como legisladores a un problema que existe”, sostuvo. “El problema va a seguir existiendo, es necesario hacer un esfuerzo para poder darle una respuesta”, insistió, al tiempo que destacó que la ley va a salir tarde o temprano. En este marco, llamó a construir un “espacio nacional, democrático y feminista”.

“El No gana esta noche, pero el futuro no les pertenece”, sostuvo en tanto el pejotista Pichetto. “Más temprano que tarde, en un día más luminoso, las mujeres van a tener la posibilidad de salir de la brutalidad del Estado de la penalización sobre la base de un hecho dramático”, sostuvo el rionegrino.

La antiderechos Elías de Pérez

“Creo en el derecho a la vida, inalienable. La dignidad humana no tiene bandera política. Esto le suma una herida más a la mujer. Legalizar el aborto es admitir el fracaso”, sostuvo la antiderechos Elias de Pérez.

El mensaje de la Campaña

La Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, horas antes de que se vote pero teniendo en claro el escenario adverso, brindó una conferencia de prensa en la que destacaron la gran movilización que convocó a dos millones de personas en la calle bajo la lluvia. “El poroteo está en las calles”, sostuvieron. “Nos deben el derecho que ganamos en la calle.”

“Nosotras ganamos, ganamos un millón y medio de jóvenes; y si los senadores votan en contra de la ley, seremos nosotros las que pasaremos a la historia”, sostuvo Nelly “Pila” Minyersky, referente histórica de la Campaña. “Si no es ley mañana, será ley el año próximo”, concluyó.