“Las voces de los míos resuenan en mí”, reza “Bandera” y esa es la enseña que  el camino les legó: la música, nada menos, como una construcción. La música como un modo de abrevar tradición viva e innovación, técnica y emoción, voces de más aquí  y de más allá, flameando en lo alto a través de la creación de amigos, colegas, referentes o la mano propia. Porque en definitiva, toda la música –cuando verdadera- es un poco de otros y un poco propia. Y en todos estos años Acá Seca ha logrado algo más importante que ser de los conjuntos más renombrados del folklore nacional: Acá Seca tiene una voz. Y esa voz respira, se mueve, fluye: en Acá Seca la música se mueve simple, como si fuera fácil.

Ese sonido alcanza su punto más puro con “Trino”, última producción donde el trío conformado por Juan Quintero (guitarra y voz), Andrés Beeuwsaert (piano y  voz) y Mariano Cantero (percusión y voz) decidió no incluir invitados. Uno para todos y todos para uno.  Este jueves 9 de agosto, los mosqueteros regresan a la ciudad donde se formaron allá por el 2003 y se presentan nada menos que en el Teatro Coliseo Podestá.

“Simplemente, dentro del trío  nunca nos planteamos hacer discos -confiesa Beeuwsaert y explica  ante el primer disco de estudio en nueve años-. Siempre surgieron por propuestas externas de colegas o cercanos con gran generosidad. En esta ocasión,  la propuesta  partió de la UNTREF, así como el anterior fue una propuesta de Lito Vitale que estaba haciendo una serie de producciones. En 2014 hicimos un disco en vivo… Así fueron pasando los años y así fueron los discos. El grupo no se propone grabar,  porque hace falta tener dinero y si no es por la ayuda de los amigos, se complica”.

Respecto a “Trino” (que remite a tres acepciones: la notación musical, el canto de algunos pájaros y  tres partes de una totalidad ) comenzó a grabarse en enero de 2017, “pero  hubo un cambio de estudio porque no estábamos muy conformes y se terminó en enero de este año”.

El disco cuenta con composiciones propias (Juan Quintero y Andrés Beeuwsaert) y de otros compositores contemporáneos como Sebastian Macchi, Edgardo Cardozo, Federico Parra, y un anónimo español. “Buscamos canciones que nos atraviesan y a las que podemos aportarle nosotros, que nos sean propias. Es el mismo tipo de tratamiento de un tema de autoría propia o ajena: sentir que la música estamos haciendo nos expresa y esas canciones son un canal”, analiza.

En comparación , el músico considera que  el disco anterior (“Ventanas”, 2009) “es muy ecléctico, porque están las canciones pero también muchos colores de instrumentos distintos, con músicos invitados como  Malosetti, Herrera y demás. Hay una paleta sonora muy variada. En este disco estamos solamente los tres, sin músicos invitados. Fue algo que se pensó”. El álbum cierra nada menos que con “A mi patrón”, una canción que parece cobrar absoluta vigencia en esta coyuntura.

“Es verdad. Pero no fue a propósito. Diría que es infelizmente oportuno.  Lo mismo que ‘Ceibos’, que habla de las maestras rurales. Las dos cosas son súper del momento pero no las elegimos por eso. Es una serie de cosas la canción, más allá de la letra. Está la música y hay un vínculo afectivo con los compositores, que son amigos, de nuestro circuito. Hay una familiaridad y afinidad que le da al repertorio una unidad”, agrega.

Desde hace años ese circuito y mucho más allá se deshace en elogios para con el trío: “Lo celebramos, es una bendición, viniendo del lado de músicos que admiramos. Spinetta, Pedro, Eduardo Gismondi o el mismo Pat Metheny son nuestra referencia. Es muy lindo cuando pasa, es alentador. Pasaron cosas que ni nos imaginábamos que iban a pasar. Pero tampoco quedarse con eso y no avanzar”.

Beeuwsaert cuenta que disfruta tanto “cuando una tía o alguien que supuestamente no tiene formación  dice que le gusta y al lado hay un nerd que te marca que en tal compás hay una subdivisión tal… Cuando se aprecia desde distintos lugares y distintas sensibilidades”. Y extiende su visión sobre el rigor técnico: “No es algo que desmerezcamos. Yo valoro al que hace cuentas y todo está redondo, todo cierra. A mí me gusta relacionarme desde lo afectivo, conmoverme. Valoro cualquier situación. Por eso es música. Cada uno puede hacer con esas vibraciones lo que quiera y re transformarlas como le parezca”.

Pero personalmente, a Beeuwsaert le  llaman “la atención las cosas que parecen simple y no lo son. Me gusta mucho escuchar. No es una escucha pasiva.  Soy insoportable (risas) Puedo estar escuchando, ir al piano, e investigar a ver que me llama la atención. Me puedo dar cuenta cuando algo tiene un aspecto simple desde la escucha superficial y después querer sacar esa canción y ahí es donde decís: ah, pero al final es un bardo”.

De cara a la presentación en el Podestá, el pianista comenta: “Estos  meses estamos viajando mucho. Muy contentos. Es una fecha muy importante y especial por varias razones. Primero que  es La Plata. Crecimos ynos conocimos allá.  Segundo porque el Podestá es el un teatro  hermoso. Hicimos ahí la presentación de ventanas. Es como volver a casa un poco  ya que estuvimos bastante tiempo sin tocar en la ciudad. Y por último está trabajando todo un equipo de gente (producción, iluminación)muy interesante”.