El clima hostil que atraviesa al Senado por el tratamiento del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo denunciado por la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito se cristalizará aún más en la sesión del día de hoy, en la que arbitrariamente solo un grupo reducido de periodistas está acreditado para acceder al Congreso.

Según advirtieron en los mails de rechazo, ante reformas en los salones del Senado, la capacidad se vio disminuida, por lo que sólo algunos podrán acceder a un evento de tamaña magnitud. Para ello, desde el equipo de comunicación del Senado “se tomó en cuenta el alcance de cada medio y se han priorizado a los medios de comunicación de las provincias por sobre los barriales”.

Laura Salomé Canteros (responsable del área de prensa de la Campaña): “Sabemos lo que significa para todas nosotras que puedan ingresar periodistas feministas, quienes comunican desde los medios alternativos, populares y comunitarios”.

De esta forma, el criterio de la Cámara Alta está en línea con los diferentes ataques de Cambiemos a la prensa, que no sólo atenta contra el trabajo de muchos periodistas, sino también contra el derecho a informarse de sus audiencias, más allá de la magnitud que estas tengan. Laura Salomé Canteros, responsable del área de prensa de la Campaña, repudió el hecho y destacó la importancia de los medios populares, aquellos que se vieron más relegados por este criterio y aquellos que casualmente tienen entre sus filas periodistas feministas.

“Sabemos lo que significa para todas nosotras que puedan ingresar periodistas feministas, quienes comunican desde los medios alternativos, populares y comunitarios, porque nuestras agendas siempre fueron relegadas, nuestros derechos siempre fueron tratados como segundos temas. En el Senado vimos una hostilidad muy grande”, sostuvo.

Desde el Sindicato de Prensa de la Buenos Aires (SiPreBA) denunciaron el hecho como un caso de “censura previa”, al tiempo que destacaron que el Senado “reduce el espectro de voces y excluye de la actividad no sólo a las y los periodistas, sino a sus oyentes/lectores/televidentes, beneficiarios directos del debate plural”.

Un grupo de medios privados del acceso a esta sesión, entre ellos Contexto, han expresado su repudio al método de selección, al tiempo que se han hecho eco de las recomendaciones para cubrir desde el espacio publico donde habrá “libre circulación” para la prensa.

“La transversalidad de la perspectiva de género en los medios populares es un trabajo de muchos años. La mirada feminista no puede estar solamente afuera en este debate. En la calle estamos siempre. Como bien sabemos, el terror se basa en el aislamiento: rompa el aislamiento, haga circular esta información”, destacan en el comunicado, al tiempo que responsabilizan a la vicepresidenta Gabriela Michetti.

Desde el Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO) también repudiaron el hecho y señalaron a través de su presidente, Pablo Antonini, que “nos priva de la posibilidad de transmitir a nuestras audiencias de primera mano sobre un hecho histórico, trascendente, del que va a estar discutiendo todo el país, impulsado desde hace muchísimo tiempo en estas agendas“.

Pablo Antonini (presidente de FARCO): “nos priva de la posibilidad de transmitir a nuestras audiencias de primera mano sobre un hecho histórico, trascendente, del que va a estar discutiendo todo el país”.

Por otro lado, Antonini destacó que “es parte de una política del gobierno de ataques al derecho a la comunicación, a la comunicación democrática en general y a los medios comunitarios y populares en particular”.

En Diputados, las periodistas feministas se hicieron presentes en sus coberturas tanto dentro como fuera del Congreso, siendo piezas claves en la articulación de información y en la difusión de la misma. Resulta llamativo entonces que sean las comunicadoras de estos medios las que queden por fuera. En las últimas horas, incluso, dos periodistas feministas que lograron acreditarse fueron “rebotadas” por personal de seguridad.