Por Pablo Pellegrino

Como en los últimos dos años, las principales organizaciones sociales con el acompañamiento de las centrales obreras marcharán en el marco de la celebración de San Cayetano. Desde las 7 hs, miles de personas se movilizarán desde Liniers, donde se encuentra la iglesia del patrono del pan y el trabajo, hasta Plaza de Mayo en reclamo de “cinco leyes urgentes para los sectores más vulnerables” y en rechazo del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa y el conjunto de organizaciones que promueven la movilización reclamarán, como ya lo hicieron en la Marcha Federal en mayo de este año, la declaración de la emergencia alimentaria, la Ley de Integración Urbana para la urbanización de barrios populares, la Ley de Infraestructura Social que apunta a garantizar que el 25% de la obra pública sea realizada por cooperativistas, la Ley de Agricultura Familiar que garantice el acceso para pequeños productores, y una ley para prevenir y tratar adicciones.

Gildo Onorato (Ctep): “Planteamos un fuerte rechazo al rumbo económico del gobierno y al acuerdo con el FMI”.

“Planteamos un fuerte rechazo al rumbo económico del gobierno y al acuerdo con el FMI, al mismo tiempo que remarcamos la agenda que planteamos en la Marcha Federal que comprende cinco leyes para atender a los sectores más vulnerables”, dijo a Contexto Gildo Onorato, dirigente de la Ctep, quien advirtió sobre el “deterioro de la situación social y económica que se ha profundizado en los últimos meses”.

“Cualquier política social es insuficiente en el marco de un modelo económico que es una fábrica de pobres”, consideró el dirigente, y agregó: “Marchamos teniendo en cuenta que existen enormes desigualdades que se están agravando en la Argentina, que se ven en el marco de la destrucción del tejido social, de la destrucción no sólo del trabajo formal sino también de las changas, y en un marco en el que el hambre empieza a ser una realidad cada vez más masiva, teniendo en cuenta la situación que viven los comedores y merenderos”.

Actualmente tenemos casi el 50% de nuestra población económicamente activa sin los derechos laborales plenos, y un 30% de pobreza estructural. Ocho millones de pibes en la pobreza, cinco millones de habitantes en villas y asentamientos. Si el modelo económico sigue siendo una fábrica de pobres, no hay manera de resolver lo que está sucediendo”, manifestó Onorato.

Daniel Menéndez (barrios de pie): “la movilización es importante para demostrar que el presidente no está solo jugando este partido”.

En declaraciones a Crónica TV, el coordinador nacional de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, sostuvo que “la movilización es importante para demostrar que el presidente no está solo jugando este partido”, y afirmó que “procuramos dar una señal clara: si quieren avanzar con este ajuste, nos tienen que llevar puestos a todos los que mañana vamos a estar en las calles”.

También analizó que “es un delirio” que el gobierno haya buscado en los últimos días recortar las asignaciones de medio millón de niños y niñas para bajar el déficit fiscal, y expresó: “Ojalá reflexionen antes de que la situación sea más difícil”.

Un escenario complejo

A los aumentos de tarifas y caída del poder adquisitivo del salario que en los últimos años fueron una constante desde la asunción de Cambiemos, se suman las consecuencias de la crisis cambiaria y financiera de abril y mayo de este año que derivó en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional por 50.000 millones de dólares.

La abrupta escalada del dólar, que acumula desde enero una suba de más del 50%, licuó los salarios, jubilaciones, pensiones y asignaciones. El ajuste anunciado por el gobierno nacional encontrará en los próximos meses su mayor expresión, aunque ya empezó a sentirse en los meses de junio y julio: caída abrupta de la actividad económica (5%), de la actividad industrial (8,1%), del consumo minorista (5,8% en julio según Came), y ya se vislumbra un aumento del desempleo y la pobreza según las principales consultoras.

También en las últimas semanas se anunciaron nuevos aumentos para la electricidad, el transporte y el gas, y el lunes volvieron a aumentar los combustibles.

La megadevaluación que llevó de 18 a 28 pesos el dólar ya se trasladó a precios y la inflación superó holgadamente el pronóstico del gobierno, alcanzando en seis meses el resultado que habían pautado para todo el año.

La abrupta escalada del dólar, que acumula desde enero una suba de más del 50%, licuó los salarios, jubilaciones, pensiones y asignaciones.

Con un agravante: según un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda, en la industria alimenticia los aumentos subieron muy por encima de la inflación, llegando en algunos casos al 87,7%, como ocurre con la harina de trigo. Los huevos registraron subas por encima del 50%, los fideos secos 39,9%, el pan francés 35,9%, el arroz blanco 34,2% y el aceite de girasol 26,2%.

El estudio también destaca que en el sector alimenticio se perdieron 2.300 puestos de trabajo y las ventas cayeron un 13,7%.