Con aires de victoria y fuerte apoyo del oficialismo en el Senado, el sector antiderechos ha ganado terreno en los últimos días cuando el debate del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo llega a su recta final. Este avance tuvo su punto álgido el sábado con una gran movilización en Capital Federal orquestada fundamentalmente por la Iglesia católica y la evangelista. De la convocatoria se hicieron eco en sus redes sociales diferentes senadores como el PRO Federico Pinedo y la radical Silvia Elías de Perez, dos alfiles de Gabriela Michetti para encabezar el voto negativo en la Cámara Alta, donde el ambiente se vuelve cada vez más hostil para quienes defienden el proyecto.

Así lo denunciaron desde la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, previo a brindar detalles sobre la movilización del día 8 de agosto, cuando la discusión prevista para las 10:30 de la mañana se traslade al recinto. “Hemos tenido obstáculos de todo tipo”, advirtió Marta Alanis, referente de este espacio. “Llegamos al punto de que no podemos entrar con los pañuelos, que no podemos presenciar un debate como si fuéramos extrañas, como si fuéramos peligrosas. El Senado no ha sido lo suficientemente amigable con la voz y el reclamo de las mujeres en general”, consideró, y sostuvo que “ha habido un clima de mucha hostilidad” y un “destrato innecesario”.

Marta Alanis (referente de la Campaña): “Llegamos al punto de que no podemos entrar con los pañuelos, que no podemos presenciar un debate como si fuéramos extrañas, como si fuéramos peligrosas”.

Ante la posibilidad de que, previo a la sesión que trate el proyecto, haya una discusión parlamentaria respecto de la situación judicial de la senadora Cristina Fernández de Kirchner, las representantes de la Campaña pidieron que sea postergada. “Esos temas que son de interés nacional respetamos que los traten, pero pedimos que respeten nuestro espacio y que pasen ese tema para la semana siguiente, no puede ser que traten maniobras y disuasivas”, sostuvo Alanis.

“Están subestimando la movilización que se espera duplique a la que tuvimos el 13 y 14 de junio”, puntualizó Alanis, quien destacó que desde la Campaña “estamos convencidas de que ya ganamos, no hay vuelta atrás: pero hay un destrato innecesario. Hay que darle el lugar y el oxígeno a este debate que nos merecemos las mujeres, que somos ni más ni menos que la mitad de la población”.

Otra de las maniobras que ha dispuesto el oficialismo, a los fines de complicar la gran movilización popular prevista, es la reducción del espacio público, cuando se esperan dos millones de personas. “Nos proponen desde el gobierno de la ciudad menos espacio del que nos dieron el 13 de junio con la plaza completamente vallada. Es una falta de sentido y de responsabilidad”, explicaron desde la Campaña, al tiempo que responsabilizan ”al gobierno de la ciudad y la nación por lo que pueda ocurrir”.

Ante este panorama, el grueso de la concentración estará sobre Avenida de Mayo, 9 de Julio, Rivadavia y Callao, frente al Congreso. “Pedimos siempre ingresar por el norte, por Corrientes o Callao, para evitar el encuentro con los antiderechos”, destacaron. Previendo tamaña movilización, esta vez se contará con tres escenarios con artistas, al tiempo que habrá carpas, talleres y paneles.

El escenario

La movilización popular será la gran apuesta de la Campaña ante la adversidad de los números: tras el panquequeo de Silvina García Larraburu (FpV), son 37 los senadores que votarían en contra, frente a 31 que lo harían a favor, mientras que dos aún permanecen indecisos. En este marco, si bien las inmediaciones del Congreso serán el epicentro, habrá movilizaciones en todo el país, al tiempo que se registran al menos cuarenta pañuelazos en el extranjero.

Para que se logre la sanción en el Senado, no sólo los justicialistas José Alperovich y Omar Perotti deberán votar a favor, sino que deben revertirse algunos votos negativos (o faltar o abstenerse). En este marco, los ojos también están puestos en el rol del jefe de la bancada pejotista Miguel Ángel Pichetto para que presione a los suyos a que finalmente se pronuncien a favor. 

Pero sin dudas las miradas se las lleva también el Ejecutivo: siendo el gobierno nacional quien se adjudica haber habilitado un debate inédito, con mayoría en la Cámara Alta podría ser también quien lo salde y se atribuya esa victoria, en plena crisis de representación. 

En este contexto, la periodista y politóloga Florencia Freijo, en el marco de la cumbre del G20, le acercó el pañuelo verde de la Campaña al presidente Mauricio Macri. “Estamos esperando su compromiso, señor presidente”, le dijo, al tiempo que le mencionó a Liliana Herrera, una joven de veintidós años, madre de dos hijos, que murió este fin de semana tras practicarse un aborto clandestino en Santiago del Estero, mismo lugar donde falleció María Campos en febrero de este año.

Mesa Nacional de la Juventud Radical: “Tienen ustedes en sus manos la posibilidad de que nuestro país cuente con una vergüenza menos, con una libertad más”.

Otra apuesta está dentro del radicalismo, fuerza que acumula más votos negativos, donde la juventud es la que busca apelar a los suyos y que cambien de parecer. “Tienen ustedes en sus manos la posibilidad de que nuestro país cuente con una vergüenza menos, con una libertad más. La clandestinidad no salva ninguna vida, sólo esconde la muerte, el dolor y la enfermedad”, sostuvieron una carta dirigida a los senadores de la UCR, firmada por la Mesa Nacional de la Juventud Radical.

Por su parte, tras el desplante de García Larraburu, las mujeres del Frente para la Victoria de Río Negro le exigieron a través de un pañuelazo y una carta que revea su posición. “Conocido este domingo su cambio de opinión, las mujeres del Frente para la Victoria le solicitados públicamente que revea su decisión para que, al igual que todos/as los/as diputados/as y senadores/as, convalide este acto de justicia social, pilar fundamental de nuestro movimiento”, sostienen.