El INDEC difundió el jueves el Estimador Mensual Industrial, que, sólo con el derrumbe de junio, prácticamente anuló el crecimiento que mostró en los primeros cinco meses del año. La caída del 8,1% respecto del mismo mes del año pasado, la peor marca desde que asumió la presidencia Mauricio Macri, arroja un acumulado de 1% de crecimiento interanual frente a 2017.

El único sector que registró una suba fue el de industrias metálicas básicas, con un 9,3%, el resto se derrumbó: refinación del petróleo (19,9%), automotriz (11,8%), caucho y plástico (11,1%), metalmecánica (10,9%) y textil (10,8%) encabezan la lista.

El deterioro de la industria se explica principalmente por el efecto de la devaluación en lo que el propio presidente denominó “tormentón”, que tuvo uno de sus picos justamente durante el mes de junio.

El mismo informe difundido por el INDEC afirma que, según el relevamiento que realiza sobre las expectativas de los empresarios, con respecto a la demanda interna, el 45,8% de las empresas anticipan una baja para el tercer trimestre de 2018 respecto al tercer trimestre de 2017, 41,2% prevé un ritmo estable y 13,0% espera un aumento. Por el lado de los exportadores, el 49% no anticipa cambios en sus exportaciones totales para el tercer trimestre, 33,3% espera una suba y el 17,7% vislumbra una disminución.

Además de la industria, también registró una baja el principal sector que desde 2017 motorizó la leve expansión que mostró la economía por la inversión en obra pública. Según el organismo estadístico, la baja fue del 0,1% y es la primera en quince meses. En este rubro, el INDEC también consulta a los empresarios por las expectativas para el próximo trimestre. Aquí, entre los que se dedican a la actividad privada y los de obra pública, las visiones que priman no son alentadoras: “51,4% de las empresas que realizan obras privadas prevé que el nivel de actividad del sector no cambiará durante los próximos tres meses, mientras que 45,9% estimó que disminuirá y 2,7% que aumentará”.

Las empresas abocadas a la obra pública, por su parte, estimaron una caída de la actividad en un 65,6%, 31% que no cambiará y 3,4% anticiparon un aumento en la actividad. En este sector, la expectativa se explica principalmente por el ya anunciado ajuste para obras que preparó el gobierno para cumplir con las pautas que fijó el Fondo Monetario Internacional.

Pero a la caída de ambos sectores en el mes de junio se le suma el Relevamiento de Expectativas de Mercado que elabora mensualmente el Banco Central, en el que analistas nacionales y extranjeros realizan pronósticos sobre algunos indicadores macroeconómicos. El último registro del mes de junio había arrojado para fin de año un promedio de 30% de inflación anual, mientras que el resultado de la encuesta realizada durante los últimos días de julio mostró un aumento del 1,8%, llevándolo a 31,8%, muy cercano al límite que había marcado el FMI como meta “generosa” (32 puntos).

Los analistas consultados también indicaron que este año cerrará con una baja del PBI en torno al 0,3%, cuando en el relevamiento anterior habían considerado un crecimiento económico del 0,5%, es decir, una diferencia de 0,8 puntos porcentuales entre uno y otro.