Manteros y vendedores ambulantes de diferentes puntos de la ciudad de La Plata, junto a productores rurales de la economía popular, colmaron Plaza Moreno con un gran “feriazo” a modo de protesta contra la gestión municipal de Julio Garro. Denunciaron las constantes persecuciones que sufren los trabajadores de la vía pública, así como las serias dificultades que atraviesan los sectores más relegados del mercado laboral.

Desde juguetes y ropa usada restaurada, hasta macetas y plantines, de bolsas de frutas y verduras, a calzado de cuero y joyería de plata y oro, un centenar de mantas y puestos colmaron ayer la plaza ubicada entre la Municipalidad y la catedral platense. Fue una forma de visibilizar un sector del trabajo que, en la frontera entre la formalidad y la informalidad, aumenta cada vez más sus filas ante la recesión económica que atraviesa el país y que en los últimos años puso a La Plata entre las ciudades con mayor desempleo de toda la Argentina.

Ramiro Berdesegar (Corriente Clasista y Combativa): “Queremos visibilizar un trabajo oculto y estigmatizado. Lo único que reclamamos es que se genere trabajo y no nos persigan por querer trabajar”.

“Este feriazo surge de la necesidad de visibilizar la problemática que día a día sufrimos pequeños productores agropecuarios, vendedores de la vía pública y feriantes, que somos estigmatizados, perseguidos y reprimidos por querer llevar el pan a nuestras casas, viendo disminuidos nuestros derechos a trabajar y vivir dignamente”, manifestaron desde la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa y Barrios de Pie, los principales sectores que nuclean el área y que organizaron la actividad.

Desde estos sectores reclaman que se deje de perseguir mediante violentos operativos a los trabajadores y trabajadoras de la vía pública, que se otorguen espacios donde poder trabajar con plena libertad, y además expresaron un amplio rechazo al presunto Código de convivencia que estaría discutiendo la comuna para recrudecer aún más el control policial.

“Queremos visibilizar un trabajo oculto y estigmatizado. Nos estamos haciendo cargo de una situación difícil que atraviesa el país, estamos en una ciudad que se encuentra entre las más golpeadas por el desempleo, y eso tiene que ver con el plan de ajuste que lleva adelante el gobierno. Lo único que reclamamos es que se genere trabajo y no nos persigan por querer trabajar”, dijo a Contexto el referente de la Corriente Clasista y Combativa, Ramiro Berdesegar.

Sin dudas, entre los sectores más afectados en los últimos años se ubican los productores de la agricultura familiar, distribuidos entre los distintos puntos del cordón hortícola de La Plata al sur del Conurbano, ahogados por la escalada de los insumos a precio dólar y la ausencia de medidas paliativas concretas. “Se ha profundizado la concentración de la tierra en manos de unos pocos. Alquilar la tierra es un suplicio y la consecuencia es que deben abandonar las quintas y la producción. El dólar sube y todos los insumos son casi inconseguibles”, agregó Berdesegar.

Varios de los puestos de verduras y frutas desplegados ayer integran el Movimiento de Trabajadores Excluidos, abocados a la producción agroecológica, libre de agroquímicos y basados en un tratamiento de especial cuidado con la integridad ambiental.

Marisa Cantariño (Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores): “al intendente al parecer le molesta que la gente trabaje. Cada vez nos aprieta y nos lleva a un límite”.

“En esta lucha debemos acompañarnos desde todos los sectores. Nos dicen que es un delito querer trabajar, querer llevar el alimento a sus casas. Al intendente al parecer le molesta que la gente trabaje. Cada vez nos aprieta y nos lleva a un límite. Vendedores, cartoneros, los compañeros senegaleses, somos todos perseguidos por igual por este Municipio”, expresó Marisa Cantariño, referente de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores, quien formó parte de los y las oradoras que tomaron la palabra en el escenario que se montó en la plaza.

La iniciativa contó con la participación de la concejal del bloque de Unidad Ciudadana, Lorena Riesgo, quien se acercó a conocer la situación y a dialogar con los sectores que organizaron la jornada.