El 20 de julio de 2018 se transformó en un día transcendental para la historia de Colombia. En la conformación del nuevo Congreso, diez miembros de la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) asumieron sus curules (bancadas). Como parte del cumplimiento de los acuerdos de paz, los miembros del hoy partido político Fuerzas Alternativas Revolucionarias del Común (FARC) asumieron cinco bancas en el Senado y otras cinco en la Cámara de Representantes.

El Congreso también contará con otras importantes figuras de la izquierda, como el excandidato a presidente Gustavo Petro y el defensor de derechos humanos Iván Cepeda.

Mientras que en el Poder Legislativo la disputa será día a día, el Ejecutivo será conducido por el derechista Iván Duque, quien asumirá el 7 de agosto. La posibilidad de que la derecha trate de modificar o desactivar los acuerdos de paz es una de las principales preocupaciones.

El actual mandatario, Juan Manuel Santo, afirmó: “Si se persiste en la pretensión de cambiar puntos sustanciales del Acuerdo, se corre el riesgo de, ahí sí, hacer trizas la gobernabilidad”.

“Cuiden la paz que está naciendo. Cuídenla, defiéndanla, luchen por ella. Porque es el bien más preciado que puede tener cualquier nación. Cuiden la paz para que crezca fuerte, para que dé sus frutos, porque Colombia merece vivir en paz”, remarcó.

En diálogo con Contexto, Lido Iacomini, analista político y responsable de relaciones internacionales de Carta Abierta, aseguró: “Hoy la situación de toda América Latina es muy contradictoria. Por un lado, gana López Obrador en México y, en Colombia, Juan Manuel Santos firma el acuerdo de paz con las FARC-EP, y por otro lado se recrudece la ofensiva norteamericana en toda la región. El triunfo de Duque y a la vez la asunción de los diputados de las FARC es parte de estas tensiones que vive la región”.

“Colombia es un proceso abierto. Lamentablemente, nada bueno se presagia con las posiciones que ha tomado Duque hasta ahora y con la ofensiva de la derecha, que quiere bloquear la implementación del acuerdo de paz”, sostuvo.

El especialista remarcó que “no se puede analizar lo que pasa y pasará en Colombia sin tener en cuenta lo que suceda en toda la región. En América Latina hay diversos espacios de lucha y el Congreso colombiano será uno de ellos”.

“Todo va a depender de la correlación de fuerzas existente y de cómo se desenvuelva el proceso norteamericano. No se puede analizar lo que sucede en cada uno de los distintos puntos de la región sin tener en cuenta el rol de Estados Unidos. Ignorar la historia de injerencia norteamericana en la región y el rol que juega hoy en cada uno de nuestros países es quitarle un elemento fundamental al análisis”, concluyó Iacomini.