Patricia Gutiérrez, nueva administradora de este organismo, apoyó la medida prevista por su antecesor -el ahora ministro de Energía Javier Iguacel- y ratificó los más de trescientos despidos que incluyen a la planta transitoria educativa y a trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), junto con el cierre definitivo de las cinco escuelas técnicas viales que funcionaban en el país.

Tras una mesa de negociación con Gutierrez, desde el Sindicato de Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina (STVyARA) calificaron el encuentro como “un disparate”. “Teníamos la esperanza de que con el cambio de administrador recapacitaran un poco, pero estos despidos han sido mal hechos”, dijo a Contexto Graciela Aleña, secretaria adjunta del gremio.

Graciela Aleña (secretaria adjunta del gremio de vialidad): “Desoyeron un acta que firmamos en el Ministerio de Trabajo que no iban a despedir a nadie sin sumario previo”.

“Desoyeron un acta que firmamos en el Ministerio de Trabajo que no iban a despedir a nadie sin sumario previo. Una de las firmantes es la licenciada Carolina Rodríguez, gerenta de recursos humanos, quien ha avanzado con los despidos”, detalló la trabajadora.

Además de los puestos laborales, el vaciamiento avanzó con cinco escuelas que desde 2005 funcionaban en Capital Federal, Santa Fe, Tucumán, Chubut y Santa Cruz dictando el Bachillerato tecnológico orientación en construcciones viales, Técnico vial y la carrera de Técnico superior en obras viales, con mil doscientos estudiantes. Con el cierre de estas escuelas, esta oferta académica ya no está disponible en ningún otro lugar.

“Las escuelas son fundamentales. No hay escuelas con nivel terciario de esta naturaleza en toda Latinoamérica. No sólo es útil para Vialidad, sino también para los municipios, las gobernaciones y para las empresas privadas inclusive”, explicó Aleña.

A la luz de estos despidos, los trabajadores aseguran que Vialidad “se está desmoronando”, al tiempo que advierten que la creación de la empresa Corredores Viales S.A. es parte de “la privatización del organismo”. Creada el año pasado, esta sociedad anónima tiene como accionista mayoritario al gobierno nacional -a través del Ministerio de Transporte y de DNV-, pero con la posibilidad a que el sector privado forme parte.

Esta empresa tiene como prioridad “construir obras de infraestructura vial”, misma tarea que lleva adelante hoy Vialidad Nacional. En ese marco, desde STVyARA advierten que con Corredores Viales “se van a determinar las obras que no van a tener ningún control del Estado y la política de las PPP (participación público-privada) que son, sin dudas, la privatización del organismo”.

Los trabajadores aseguran que Vialidad “se está desmoronando”, al tiempo que advierten que la creación de la empresa Corredores Viales S.A. es parte de “la privatización del organismo”.

En el decreto que creó Corredores Viales se establece la falta de regulación respecto de los contratos para las obras, dejando “no aplicables” a la Ley Nacional de Procedimientos Administrativos, el Régimen de Contrataciones de la Administración Nacional y la Ley de Obras Públicas. De esta forma, la empresa no tendrá que llamar a licitaciones, sino que podrá hacer contrataciones directas sin control alguno.

Los trabajadores de Vialidad están en alerta y tras once días de paro siguen su plan de lucha con asambleas en los lugares de trabajo para determinar las próximas medidas de fuerza. “Seguiremos firmes con nuestro plan de lucha y no vamos a bajar los brazos. La prioridad urgente es la reincorporación de los compañeros despedidos, pero la cuestión de fondo es salvar Vialidad Nacional del camino hacia el desguace y el vaciamiento que inició Javier Iguacel”, aseguraron.