Por Ramiro García Morete

El secreto del humor es la sorpresa, dijo alguien una vez. Pero tras octubre de 2015 pocos se sorprendieron por la dirección que tomaba el país a partir de los comicios. Y, lejos de cualquier plan secreto, muchos humoristas gráficos decidieron unir fuerzas para alzar la voz que ningún medio gráfico ofrecía. En primer término, por el soporte en sí, y mucho más por el género. Pero, además, porque el blindaje mediático se hizo cada vez más poderoso. Otra vez, las complejas pero fascinantes redes sociales fueron una salida. O un lugar de catarsis creativa, declamación política e ingenio. Alegría Política se convirtió en una de las páginas de Facebook dedicadas al humor más celebradas por aquellos que vieron en Macri y su gestión la representación exacta y opuesta de su visión de país.

“Varios estaban tratando de hacer una revista. Pero, como tenían distintas posiciones políticas, era difícil”, cuenta el ilustrador Maléfico. Y cuando ganó Macri se dieron cuenta de que el enemigo era el mismo. “Actualmente, Alegría cuenta con un equipo estable de 35 personas y alrededor de cien colaboradores. La modalidad de trabajo es totalmente horizontal. La edición surge de las votaciones en un grupo privado que manejamos”.

Tienen un sistema basado en “gaturros” que, harto sabido el rechazo del gremio a un plagiador serial, es negativo. A su vez, el famoso filtro del humor “lo pone Facebook. Y algún usuario que cree que algo pueda ser ofensivo. Pero eso siempre va a pasar con el humor”.

Por supuesto que algo que distingue a Alegría en una era de memes y proliferación de humorismo virtual es la elaboración ilustrada y profesional. “Nosotros lo tomamos como que tenés que dar una vuelta de rosca más. Nos pasa como a todos: hay un acontecimiento y se te viene un chiste al cabeza. Pero, como te pasa a vos, seguro que hay veinte memes con la misma idea. Entonces tenemos que frenar el impulso del primer chiste y darle algo más. Ahí está el dibujo. De hecho, hay chistes sin texto”.

Este sábado a las 18 hs se presenta en nuestra ciudad el segundo anuario editado en conjunto con La Maroma en Crumb (Diag. 77 Nº 313 e/ 4 y 46). Allí estarán Anti, Pezeta, Lele, Manu Cortez, Razz, Kunta, Maléfico, Pit y Ernán!

Guillermo Domínguez, editor de La Maroma, cuenta que el anuario implicó “mucho trabajo en cuanto a la selección de material, la edición, la recopilación de textos y los extras que no están en la página. Estéticamente es como todas la antologías o libros basados en colaboraciones: es muy diverso”. Respecto del desafío de publicar un libro que, como define, es “básicamente anti-Cambiemos”, el anuario de Alegría “plantea un desafío y una gratificación. Al tener una carga política tan marcada, algunos editores dan marcha atrás. No me fijé en eso. Lo veo un libro excelente, además de que participo de esa corriente política”.

Defender la alegría, cantaba un catalán, no es fácil. Pero puede que, a la vez, el descontento social agudice la necesidad del humor. “Yo pienso que cuando las cosas están mal lo que tenés es una complicidad del lector”, considera Maléfico. “El chiste que descomprime. Y si está de acuerdo ideológicamente, lo festeja aunque no esté tan bueno. En el humor político hay un riesgo de hacer la fácil.”

Sobre el final, Maléfico responde a la comparación de otro momento tristemente fértil para el humor político: los noventa. “Lo bueno de la política es que siempre se renueva”, bromea.