A once meses de la desaparición de Johana Ramallo, desde las puertas de los Tribunales Federales de La Plata, su madre Marta encabezó un nuevo reclamo por su aparición y denunció la inacción de la Justicia, al tiempo que exigió que avance la investigación que, promediando el año, no tiene ningún imputado ni dato concreto de la joven vista por última vez el 26 de julio en 1 y 63, parte de la “zona roja”.

“Voy a seguir exigiendo a la Justicia patriarcal que busque a Johana, que se tomen todas las medidas necesarias. Sabemos que la Justicia avanza, pero los tiempos de ellos no son los tiempos de mi hija; los tiempos de la Justicia patriarcal no son los tiempos de Johana”, dijo Marta Ramallo en diálogo con Contexto.

Desde la desaparición de su hija, Marta encabeza la búsqueda rodeada de organizaciones feministas y de derechos humanos, quienes sostienen, teniendo en cuenta la zona y otros datos reservados, que fue desaparecida para ser prostituida por una red de trata que opera en ese lugar, con la complicidad de la Policía bonaerense y de políticos que liberan la zona.

En este marco, la desaparición de Johana está siendo investigada como un presunto delito de trata en los Tribunales Federales, tras haber estado cuatro meses en la Justicia bonaerense en manos de la cuestionada fiscal Betina Lacki. Hoy la causa está en manos del Juzgado Federal N° 1 a cargo de Ernesto Kreplak, y la investigación es llevada a cabo por el fiscal Hernán Schapiro, pero, según denuncian desde la Asamblea Buscamos a Johana, la causa no arrojó ningún avance concreto.

Marta Ramallo: “La justicia tiene que hacer muchas cosas que no está haciendo. He aportado muchísimos datos en la búsqueda de Johana. Lo único que quiero es que los jueces y fiscales la busquen como la tienen que buscar”.

“La Justicia tiene que hacer muchas cosas que no está haciendo. He aportado muchísimos datos en la búsqueda de Johana. Lo único que quiero es que los jueces y fiscales la busquen como la tienen que buscar. A mi hija nunca la buscaron como la tenían que buscar, porque sino no hubiéramos pasado once meses exigiendo aparición con vida de Johana”, consideró Marta.

El último indicio que trascendió fue sobre la Unidad 45 del Servicio Penitenciario bonaerense, del penal de Melchor Romero, donde, según un dato de una testigo de identidad reservada, se habrían mantenido secuestradas en un sótano alrededor de diez mujeres, entre ellas Johana, vinculadas a una red de trata. Pero el allanamiento fue negativo. Sin embargo, desde la familia y la Asamblea consideraron “insuficiente” esta búsqueda.

“No se investigó como se debía y ellos (la Justicia) sabían que era un dato muy certero”, sostuvo Marta, quien participó de ocho rastrillajes en búsqueda de su hija. El del predio de Melchor Romero, aseguró, era el más certero. “Yo sentía que a mi hija la tenía cerca. Si hubiesen actuado con mayor rapidez, con otras fuerzas, con perros especialistas en búsqueda y con mucha gente más, y no con dos patrullas federales, hubiéramos logrado mucho más ese día”, relató la madre de Johana.

“Se hizo un allanamiento en un lugar equivocado. La persona que declaró habló de un subsuelo y una entrada de autos, y donde se allanó no había nada de eso”, detallaron desde la Asamblea en la radio abierta.

Estos once meses Marta los transitó con una gran ausencia de parte del gobierno municipal, a pesar de que el intendente Julio Garro aseguró haberse comunicado con ella. Otra ausencia fue la del gobierno provincial de María Eugenia Vidal, quien negó una y otra vez los pedidos de audiencia. Para Marta Ramallo, Vidal se encargó de militarizar barrios como El Palihue y El Mercadito, mientras que destinó muy pocos recursos a la búsqueda de Johana. “La zona sigue liberada como el 26 de julio”, denunció.