Por Ramiro García Morete
Foto: Manuel Cascallar

“Hay un cuento que se llama ‘Las doce figuras del mundo’ (Bioy Casares y Borges) en el que un grupo de personas prepara el terreno para hacerle una trampa a un tipo bastante inocentón”, narra Pedro Bedascarrasbure. “Para él es el comienzo de una nueva vida. La noche anterior cena con unas personas a las que llama ‘Los tigres de la nueva sensibilidad’. No dice mucho más al respecto, pero siempre me pregunté por qué los llamaba de esta manera y me gustó la idea de articular el tigre con esta sensibilidad nueva”. Pebedas –así lo llaman– tiene un porte generoso, una barba tupida, y su voz carraspea al levantarse. Sin embargo, sus modos son amables y abre bien los ojos para expresarse, modulando y pausando sus relatos. Así como se conjuga la palabra “tigre” con “sensibilidad”, hace tiempo que el nacido en Tandil intenta conciliar la aspereza de los paisajes y personajes de la llanura con el vuelo narrativo, el pulso visceral de los géneros tradicionales como el soul, el blues y el rock con una búsqueda sofisticada. Fundador y artífice del sonido de bandas como La Teoría del Caos y Primer Hombre Internacional, guitarrista creativo y productor capaz de compensar limitaciones tecnológicas con claridad conceptual, Pebedas pudo abrevar parte de su universo en una banda que con un disco y otro inminente escapa a las etiquetas o llamadas escenas que dominan la ciudad: Tanque.

A pesar de los diez años de diferencia, Pebedas encontró a mediados de 2015 un aliado: Juan García, notable baterista e interesante compositor. “Teníamos un interés común por las canciones y por ciertos géneros de raíz norteamericana”, evoca el cantante. “En la medida que la banda fue cobrando identidad y se formó como cuarteto, buscamos hacer que la música negra que tanto nos apasiona, el soul, el blues y también lo garagero un poco desprolijo de los años sesenta y setenta, dialoguen con algo que nos constituye casi en nuestro ADN, la canción como forma compositiva que atraviesa todos los géneros en el Río de la Plata”. Combinando herencia valvular, la banda que completan Joan Benítez en teclas y Facundo López en bajo sin embargo hace hincapié en la parte rítmica, influenciados por el neosoul, el hip hop o la lectura falsamente vintage de productores como Mark Ronson o Dan Auerbach: “El trabajo más grande pero también placentero tiene que ver, creo, con las bases. Una vez que se encuentra el abordaje rítmico para trabajar una composición, todo el resto encuentra su lugar”.

“Sonó la alarma. Era la madrugada. Ropa de Grafa que me recordó/ quien soy, quien fui…”, reza “Amoladora”, y Pebedas explica el imaginario de la banda: “En este disco quisimos, además de traducir géneros a una geografía propia, también contar un poco cómo se habita esa geografía y los rituales propios de la provincia”.

“además de traducir géneros a una geografía propia, también quisimos contar un poco cómo se habita esa geografía y los rituales propios de la provincia”

Los tigres de la nueva sensibilidad se auspicia como un disco en el que “se trabajó fuertemente desde lo conceptual, haciendo lo posible por que las canciones cuenten algo, un sentir asociado a nuestras realidades, que lo hagan con cierta elegancia, pero también que sean parte de un todo. El disco tenía que funcionar como una obra entera. Se trabajó con versiones previas y luego fuimos al estudio a grabar todos juntos, como en los discos que amamos”. Constituidos como banda, Tanque repartió funciones (producción y composición) que antes se concentraban en su vocalista: “En la medida que el grupo de trabajo se consolida, el mensaje lo transmitimos los cuatro y podemos abrir el juego sabiendo que el otro entiende de qué estamos hablando, porque estamos hablando de lo mismo”.

Signo de los tiempos, Tanque erradicó de sus líricas marcas de género. Pebedas amplía la idea: “El mundo, como nosotros mismos, está cambiando constantemente. Importa el amor, importan las personas y las cosas que nos atraviesan. Importa cómo nos cuidamos entre todos, importa cuidarnos. Siento que estamos en un momento donde hay que ver, escuchar y aprender”.

Este sábado, Tanque interpretará todas las canciones del disco que cuenta con invitados como Sebastián Coronel (La Teoría del Caos), Lucas Finocchi (Mostruo) y Santiago Peri (Los Valses), que verá la luz la semana entrante. Pebedas explica: “Tuvimos una pequeña demora porque no queríamos apurar el asado”. El bello recinto de Estación Provincial cobijará un show especial: “Llevaremos cierta escenografía y vamos a trabajar con Magus, una artista que se encargará de las visuales en conjunción a las canciones del disco. Para este show no va a haber invitados, por una necesidad nuestra de contar una historia desde los cuatro integrantes. Abrirá la noche Juan Artero, en un set reducido de Limbo Junior a guitarra, voz y batería”.

“No estamos solos”, concluye Pebedas. “Incluso en la noche anterior al comienzo del resto de nuestras vidas. Siempre desde las sombras están los tigres que nos acompañan, también haciendo lo mejor que pueden y sabiéndose imperfectos, con algunos dientes rotos, con una sensibilidad nueva.”