En un fallo histórico, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 4 de la Ciudad de Buenos Aires condenó a prisión perpetua por unanimidad a Gabriel David Marino por el “travesticidio” de Diana Sacayán, siendo la primera vez que la Justicia tipifica así el crimen de una travesti.

Amancay Diana Sacayán fue asesinada en octubre de 2015 en su departamento del barrio porteño de Flores. Según las pericias, fue asesinada “con ferocidad”, con veintisiete lesiones, trece de ellas puñaladas, destacándose la violencia del ataque. Marino, quien se estipula que actuó con otra persona aún no identificada, fue condenado a la máxima pena por “homicidio triplemente agravado por haber sido ejecutado mediando violencia de género, por odio a la identidad de género y con alevosía, en concurso ideal por robo”.

Tras once audiencias, los jueces Adolfo Calvete, Ivana Bloch y Julio César Báez, utilizaron en su condena la figura de “travesticidio”, siendo algo inédito en la Justicia, que reconoció el asesinato de Sacayán como un crimen de odio con “perjuicio a su identidad de género travesti”, lo que genera antecedentes para la comunidad trans, aún perseguida y estigmatizada.

En ese sentido, los fiscales intervinientes manifestaron durante el juicio que Merino actuó con ensañamiento, excediendo la intención de matar, e indicaron que Sacayán fue asesinada por “mujer trans y por su calidad de miembro del Programa de Diversidad Sexual del INADI, impulsora de la lucha por los derechos de las personas trans, secretaria de la Asociación de Lesbianas, Gays y Bisexuales para América Latina (ILGA-LAC) y líder del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (M.A.L.)”. De igual forma lo entienden las dos querellas: Say Sacayán, hermano de Diana, y el INADI.

“Estamos conformes y conmocionados con esta sentencia. Es el homenaje que Diana se merece. Ahora sí podemos hablar de justicia y no sólo por ella, sino por todas las compañeras que han sido históricamente víctimas de travesticidio y nunca se ha hablado de sus muertes”, dijo a Contexto Say Sacayán.

Cabe destacar que, además de buscar justicia por Sacayán, quedó demostrado con la participación de treinta testigos la violencia que sufren las personas trans en Argentina, siendo que sólo en 2018 han ocurrido 36 travesticidio en Argentina, que aún siguen impunes. La implementación de este fallo histórico será clave para que haya justicia.

“Esto marca un precedente y la inmensidad de la lucha de Diana. Queda claro que ella incluso no estando presente nos deja una marca”, sostuvo su hermano. “Esto tiene que ver con el legado de Diana, es una lucha ganada por ella y estamos muy orgullosos y muy contentos”, agregó.

Lara Bertolini, militante trans, al conocerse al fallo manifestó que “se tuvo que romper el paradigma jurídico. No es sólo un asesinato, sino que fue un travesticidio. Con categoría fundante en la identidad de Diana Sacayán. Este crimen de odio está gravado por el género de Diana”.

Durante las diferentes audiencias, acompañaron a la familia organizaciones de derechos humanos y de la diversidad. Ayer también se hizo presente la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas y los diputados nacionales Leo Grosso y Araceli Ferreyra, de Peronismo para la Victoria, y Mónica Macha, del Frente para la Victoria, ambos espacios impulsores de una declaración de interés del fallo, al tiempo que exigieron la implementación del cupo laboral trans en la provincia, así como también su tratamiento en nación.

“La violencia hacia las personas trans y travestis alcanza estas tristes estadísticas en un contexto marcado por la exclusión sistemática de este grupo social del sistema de educación y salud y del mercado laboral formal. Razón por la cual las organizaciones trans y travestis vienen exigiendo la implementación de la Ley 14.783 de la provincia de Buenos Aires y el tratamiento de los proyectos de ley sobre cupo laboral trans y travesti que descansan en el Congreso de la Nación”, sostuvieron.