Claudio Scaletta: “El plan que tenía el gobierno ya era el del FMI”

El economista y autor del libro "La recaída neoliberal" analizó en Contexto la salida de Sturzenegger del Banco Central, la crisis cambiaria que parece no tener fin y los problemas estructurales de la economía argentina en tiempos de Cambiemos.

674

Por Pablo Pellegrino

“Este modelo es insostenible en términos financieros y sociales, y esa insostenibilidad es la ‘pesada herencia’: en el punto de partida el gobierno tuvo mucho margen para endeudarse y capacidad para aumentar el desempleo, y eso ya no es posible”, dijo a Contexto el economista Claudio Scaletta, columnista de Página/12 y autor de La recaída neoliberal, libro que presentó la semana pasada en La Plata junto a la diputada provincial Florencia Saintout y el economista Santiago Fraschina de la Universidad de Avellaneda.

Según el economista, los últimos cambios en el equipo económico del macrismo se corresponden con el mal manejo de la corrida cambiaria, que comenzó el pasado mes de abril con un dólar a 20 pesos y que hoy parece no tener fin cuando la divisa cotiza rozando los 29. “Tenía que saltar algún fusible y saltó Sturzenegger”, consideró.

Scaletta repasó también los puntos más importantes de su libro, en el que plantea la insustentabilidad del modelo de Cambiemos y analiza la vuelta del Fondo Monetario Internacional, que, según él, es “la mejor prueba de la insustentabilidad financiera” del macrismo.

-¿La salida de Federico Sturzenegger se debe a un fracaso de la gestión del BCRA o está vinculada a la nueva etapa que comienza de la mano del Fondo?

Hay un viejo debate que tenemos con otros economistas desde que empezó este gobierno, que es hasta qué punto las políticas son resultado de la mala teoría, hasta qué punto son el resultado de hacer negocios y hasta qué punto es mala praxis. Es muy difícil determinar las intencionalidades, entonces, intentás analizar cuáles son los objetivos que dicen van a alcanzar y, finalmente, los resultados que consiguen. Pero con el tiempo, y sobre todo este año, eso fue dejando de alcanzar: en el caso de las intervenciones desde la corrida en abril no entendés bien cuál fue la lógica de intervención. No hay ninguna lógica. El precio del dólar, al ser una mercancía no reproducible, depende de la oferta y la demanda. Entonces, si quiere bajar el precio del dólar, vende dólares; si quiere que suba, puede comprar o dejarlo, según la tendencia. Esas compras no tuvieron ninguna lógica, por eso no sabés qué es lo que estuvieron haciendo. Ahí entra el análisis de si es mala praxis. Es una mala praxis evidente, pero también puede ser que haya intencionalidad, que le hayan facilitado la salida a determinados fondos de inversión.

Sturzenegger generó las condiciones para que Argentina estuviera expuesta en un escenario internacional adverso.

-¿Cuál es el balance de la gestión de Sturzenegger?

-Malo, porque los objetivos que propuso el BCRA no los cumplió: Sturzenegger entró con un dólar a 9 pesos y se va con un dólar que roza los 29, un 200% más, y una devaluación del 70%; nunca cumplió las metas de inflación que se propuso, por lo tanto, no preservó el valor de la moneda, y lo peor de todo es que generó las condiciones para que Argentina estuviera expuesta en un escenario internacional adverso. Estos tipos que tenían masters de las mejores universidades perdieron la primera corrida cambiaria que tuvieron. Otra cosa: ayer se conoció el memorándum que el gobierno le entregó al FMI, de donde surge que le van a limitar las atribuciones al Banco Central para intervenir en el mercado cambiario, lo que significa que el dólar va a aumentar. Los banqueros, desde que se empezó a confeccionar ese memorándum, ya lo sabían, y desde entonces no paran de comprar. Eso es información privilegiada y es corrupción. Y está publicado en Clarín, no lo digo yo.

-¿Cómo analiza el acuerdo del gobierno con el FMI?

El plan que tenía el gobierno antes del acuerdo con el FMI ya era un plan del FMI. El tipo de políticas que llevaron adelante fueron políticas del FMI, más allá del verso del gradualismo, que no existió porque todo el primer tramo del gobierno fue un modelo que generó un shock en los precios relativos (bajaron salarios, multiplicaron tarifas, devaluaron).

El problema que tiene Argentina es que todo lo que exporta no le alcanza para pagar todo lo que importa y lo que sale.

Lo que permitió que durante estos dos años no hayan tenido ningún problema fue la deuda. El problema que tiene Argentina es que todo lo que exporta no le alcanza para pagar todo lo que importa y lo que sale. En los cinco puntos que tuvimos de déficit de cuenta corriente, aproximadamente un tercio corresponde al déficit comercial, otro tercio al déficit de turismo y otro tercio fue salida de capitales y remisión de utilidades. Al mismo tiempo fueron tomando deuda y aumentó la necesidad de dólares para pagarla, y para que todo eso se sostenga tenían que seguir tomando deuda. La prensa internacional ya desde el año pasado decía que Argentina se estaba endeudando demasiado y que no iba a poder afrontar sus obligaciones. Cuando eso se les cortó, se desencadenó la crisis y por eso tuvieron que ir al Fondo, lo que es una pérdida de legitimidad tremenda, porque hasta ahora venían disfrazando y relajando los términos del ajuste.

-¿El ajuste planteado por el gobierno puede espiralizar la recesión y el déficit?

Las políticas económicas tienen un laboratorio: la historia. La economía, a diferencia de otro tipo de ciencias, tiene leyes que explican los fenómenos, lo que significa que existe una relación de causa y efecto. Esto que está pasando hoy ya se aplicó en otros momentos históricos y en otros espacios geográficos, como el caso reciente de Grecia o Jordania, y en Argentina toda la posdictadura quedó marcada por el FMI y la deuda.

Ya sabemos lo que va a pasar. El déficit fiscal también es una función de la evolución del producto, y si lo querés reducir tenes que crecer, no contraerte. Si durante una contracción recortás el gasto, acentuás la contracción; y si acentuás la contracción, recaudás menos; y si recudás menos, reaparece el déficit y tenés que volver a recortar gastos.

Ya sabemos lo que va a pasar. El déficit fiscal también es una función de la evolución del producto, y si lo querés reducir tenes que crecer, no contraerte. Si durante una contracción recortás el gasto, acentuás la contracción; y si acentuás la contracción, recaudás menos; y si recudás menos, reaparece el déficit y tenés que volver a recortar gastos. Esto no es ideológico: si lo querés resolver, tenés que crecer.

-En su libro sostiene que este es un modelo insustentable financiera y socialmente, ¿cómo lo explica?

Si no transformás la estructura productiva para aumentar las exportaciones y/o sustituir importaciones, lo que significa desarrollarse y generar dólares genuinos, en una economía con la estructura productiva que tenés hoy te encontrás con la restricción externa. Cuando yo escribí el libro el tema de la insustentabilidad era un sendero, íbamos hacia eso pero no sabíamos cuándo llegaría. Yo pensé que iba a suceder a fines de este año o el que viene, pero nunca pensé que no iban a poder sostener el tipo de cambio con 65.000 millones de dólares de reserva. Ya estamos en el momento de la insustentabilidad externa y haber llegado al FMI lo gráfica. Por otro lado, si vos querés incluir gente y aumentás la canasta salarial, esa canasta demanda bienes importados y demanda que la economía se desarrolle. Hay una relación directa entre el desarrollo y la inclusión. Como este gobierno, por el tipo de políticas y el tipo de elecciones tácitas que hizo sobre algunos sectores desatendiendo a los demás, hay mucha gente que queda afuera. Contraejemplo: los años noventa, cuando la economía crecía pero el desempleo aumentaba. Como este gobierno deja gente fuera porque su modelo en el mundo de la producción no alcanza para generar empleo, sino todo lo contrario, te lleva a la insustentabilidad social.