Con paro y una contundente movilización, trabajadores de una amplia variedad de gremios y organizaciones sociales le respondieron a la titular del FMI, Christine Lagarde, quien había pedido un “fuerte compromiso” de la sociedad argentina para adecuarse al plan de ajuste estipulado entre ese organismo y el gobierno de Mauricio Macri como condición tras confirmarse el préstamo de 50.000 millones de dólares.

“La dignidad no se negocia” fue el eslogan que articuló el reclamo de maestros, docentes universitarios, camioneros, estatales, bancarios, médicos, judiciales, metrodelegados y organizaciones sociales. Las políticas de ajuste del gobierno nacional, de techos salariales del 15%, tarifazos, inflación, despidos masivos y vuelta al FMI, fueron los ejes de la huelga.

La movilización se concentró en Avenida de Mayo y 9 de Julio, para luego marchar hasta Plaza de Mayo, donde los referentes de los gremios que convocaron a la protesta, Camioneros, CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma, dieron sus discursos contra el modelo económico del macrismo y pidieron a la CGT que salga a la calle el 25 de junio.

La jornada estuvo atravesada por la media sanción que la Cámara de Diputados le dio por la mañana a la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, y los pañuelos verdes fueron parte de la foto del escenario principal y de las columnas que se movilizaron.

Los líderes de las dos CTA, Hugo Yasky y Pablo Micheli, y de Camioneros, Pablo Moyano, celebraron la “gran unidad gremial” y llamaron a profundizarla participando del paro general que decidió la CGT para el 25 de junio, ante la falta de respuestas del gobierno a la serie de pedidos que le hizo la central obrera.

“Vamos a empezar a juntar a los camioneros y a las maestras, así hacemos hogares de lucha, de trabajadores que defienden sus intereses”, comenzó Yasky, en alusión a la heterogeneidad de la marcha. “Hay que cumplir con los trabajadores, hay que mirarlos a los ojos y hay que salir a defender el salario, la dignidad, las leyes laborales y los convenios”.

Hugo Yasky: “Hay que cumplir con los trabajadores, hay que mirarlos a los ojos y hay que salir a defender el salario, la dignidad, las leyes laborales y los convenios”.

El gremialista docente cargó contra la política de ajuste del gobierno sobre los trabajadores y aclaró que, de cara a la reforma laboral que busca imponer el gobierno para flexibilizar el trabajo, “la van a tener que meter en los cajones porque esas son las leyes de Perón y Evita”.

Luego de la confirmación del paro de la CGT para el 25, tras las idas y vueltas que signaron la actitud de sectores del triunvirato, Yasky abogó por “una gran unidad” del movimiento sindical y social para tener “una CGT que tenga una conducción al servicio de la lucha, con un programa político y social” capaz de hacerle frente al avance del FMI sobre la economía del país. Para esa unificación postuló a Pablo Moyano (Camioneros) y Sergio Palazzo (Corriente Federal) como posibles conductores de la central.

Yasky afirmó que para el próximo 9 de julio habrá una convocatoria multisectorial para concentrarse en el Obelisco bajo la consigna “La patria existe, fuera FMI”, en línea con la manifestación que hubo en el mismo lugar el pasado 25 de mayo contra el retorno del FMI.

Las referencias sobre la media sanción que obtuvo la ley que despenaliza el aborto estuvieron presentes en los discursos. “La garantía de la vida somos los que luchamos para tener un país mejor, son las mujeres que estaban afuera peleando para que haya legalización y que no se mueran más las pibas pobres porque no pueden abortar”, apuntó Pablo Micheli.

“Hoy tenemos un país mejor que el que teníamos ayer”, dijo Yasky. Y siguió: “Hoy se votó una ley que significa darle a las mujeres compañeras de este país la libertad de decidir sobre su cuerpo”, y agregó que la vigilia en las inmediaciones del Congreso “fue el 17 de Octubre de las mujeres argentinas, un millón de mujeres para conseguir la ley”.

Los reclamos de Camioneros y docentes

Por su parte, Pablo Moyano, líder de Camioneros, afirmó que su gremio también se sumará al paro de la CGT y agregó que, en caso de que el gobierno no cumpla con los aumentos del 27%, podría extender la medida de fuerza a los días 26 y 27.

Camioneros llevó adelante un paro desde las cero horas del jueves que afectó el traslado de caudales, combustibles, recolección de residuos, correo y logística, aunque no hubo cortes de ruta. La huelga respondió también a la defensa del convenio colectivo del sector que las cámaras empresarias quieren modificar.

Del acto también participó Sonia Alesso, líder de Ctera, que hizo un paro nacional. Alesso criticó el ajuste en educación y el cierre de la paritaria nacional docente que imposibilita el acuerdo salarial en C.A.B.A. y las provincias de Buenos Aires, Chubut, Chaco, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Jujuy y Mendoza.

También estuvieron los docentes bonaerenses (Suteba, Udocba y FEB), quienes se resisten a firmar el aumento del 15% de Vidal. Médicos (CICOP), judiciales (AJB) y estatales (ATE) también fueron parte de la movilización contra las políticas de ajuste de la gobernadora.

En tanto, los docentes universitarios, a través de Conadu y Conadu Histórica, engrosaron las filas de manifestantes en medio de la semana de aniversario de la Reforma Universitaria que los encuentra enfrentando los techos salariales del 15% del Ministerio de Educación de la Nación y los recortes presupuestarios que afectan el funcionamiento de las casas de estudio.

Las organizaciones sociales –Barrios de Pie, CTEP, la Corriente Clasista y Combativa y el Frente por el Trabajo y la Dignidad Milagro Sala– armaron ollas populares desde la mañana para hacer visible la falta de políticas públicas y el deterioro y la falta de trabajo cooperativo. En su discurso, Yasky pidió por la inclusión de estas organizaciones en la CGT.