Atravesada de manera directa por el escenario político nacional e internacional, comenzó en Córdoba la III Conferencia Regional de Educación Superior (CRES 2018), donde esta semana entrarán en discusión los temas de interés más importantes en materia de educación universitaria y superior en toda Latinoamérica. El evento, definido como el más importante del Sistema de Educación Superior de América Latina y el Caribe, será el marco donde se discutirán los lineamientos fundamentales de gestión de la educación superior de aquí a los próximos años, hoy en vilo frente al avance de gobiernos neoliberales.

El inicio estuvo marcado por el abucheo que recibió el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiario, a quien los presentes relacionan, justamente, con todas las inquietudes y amenazas que enfrenta la educación superior. Cuando el funcionario de Mauricio Macri inició el discurso en la Universidad de Córdoba, se empezaron a escuchar silbidos y gritos de los espectadores.

“El contexto actual es muy preocupante, en especial en lo que tiene que ver con restricción de derechos. La Conferencia tiene una tensión de fondo, que es si se vuelve atrás o no con el principio de la educación superior como derecho. En un contexto de ajuste, eso significaría que los Estados comiencen decididamente a restarle apoyo a la educación”, dijo a Contexto la decana de la Facultad de Filosofía de la UBA, Graciela Morgade, quien participó junto a decenas de rectores y decanos argentinos en la convocatoria, que tuvo su antesala en el “Encuentro Latinoamericano contra el neoliberalismo por una Universidad democrática y popular”.

Graciela Morgade (decana de la facultad de Filosofía de la UBA): “La Conferencia tiene una tensión de fondo, que es si se vuelve atrás o no con el principio de la educación superior como derecho”.

Cabe recordar que la anterior edición de la CRES tuvo lugar en 2008 en Cartagena de Indias, en un contexto geopolítico de consolidación de gobiernos que apostaron a la democratización y el fortalecimiento de la educación pública superior, como las experiencias ocurridas en Brasil o Argentina. En la actualidad, el panorama es observado “como un momento de preocupación” del que “no se aceptará ningún tipo de retroceso”.

“Vamos a rescatar la discusión en el centenario de la Reforma, retomando el espíritu de esos valores, la democratización del acceso y de los reclamos de quienes se sienten desplazados. Claramente, estamos en tiempos políticos diferentes y esas banderas deben ser defendidas”, dijo a Contexto el exrector de la Universidad Nacional de Quilmes, Mario Lozano, quien participó del Encuentro Latinoamericano.

Lozano confluyó en la concentración previa junto a otros referentes del sector académico y sindical, como Jorge Calzoni, rector de la UNDAV, Carlos De Feo, secretario general de CONADU, Oscar Galante, que fue gerente de la Asistencia Tecnológica para la Demanda Social del INTI, Roberto Baradel, sectretario general de SUTEBA, y el diputado nacional Hugo Yasky, secretario general de la CTA.

Durante el acto realizado anteayer en esta convocatoria, el titular de CONADU, Carlos De Feo, expresó: “No vamos a entregar la Universidad. Vamos a volver a tener gobiernos populares para que nuestros pueblos tengan la herramienta del conocimiento, para que volvamos a tener justicia”.

Mario Lozano (exrector de la Universidad Nacional de Quilmes): “Vamos a rescatar la discusión en el centenario de la Reforma, retomando el espíritu de esos valores, la democratización del acceso y de los reclamos de quienes se sienten desplazados”.

Cabe destacar que uno de los principales señalamientos críticos sostenidos por los académicos está fuertemente vinculado con el “lobby” que desde sectores de poder político y mediático han realizado en desmedro de la educación pública y gratuita. Esto fue corporizado en las últimas semanas en declaraciones públicas pronunciadas por la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, cuando dijo que “los pobres no llegan a la Universidad”.

En este sentido, Morgade agregó: “La gratuidad de la educación tiene que ver con la mirada de que ciertos sectores populares tengan posibilidad de acceder a la Universidad y es una bandera que toma el Estado para garantizarlo. Desde principio de año hubo ataques explícitos e implícitos a la eficiencia de las universidades. Lo que se está intentando instalar es una mirada mercantil, abrir un ‘mercado internacional de la educación superior’. Contra eso también hay que luchar”.