Por Pablo Pellegrino

“Tanto nuestro sector como el resto de la economía se han quedado sin oxígeno para soportar por mucho tiempo más este esquema de transferencia de recursos a las transnacionales energéticas, extranjerización de nuestro consumo interno por apertura de importaciones e inestabilidad macroeconómica en un modelo enteramente dispuesto en favor de la especulación financiera”, dice el texto que difundieron las siete entidades que nuclean a pequeños y medianos empresarios en el que convocan a participar de la firma de un documento que será entregado a legisladores bonaerenses para que la provincia declare la emergencia pyme.

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino, la Asociación de Micro y Pequeñas Empresas, el Frente Productivo, la Central de Entidades Empresarias Nacionales (CEEN), la Agrupación Ministro José Ber Gelbard e Industriales Pymes Argentinos (IPA) son las cámaras del sector que convocan a la jornada que se realizará el miércoles desde las 14 hs en el Anexo de diputados en la Legislatura bonaerense.

“Es la primera vez que tantas organizaciones nos unimos en una actividad en común que, ante el agravamiento de la situación que se da con los cuadros tarifarios, la persistencia de las altas tasas de interés, la baja en las ventas, y con las perspectivas de seguir afectándose el mercado interno, pedimos la declaración de emergencia del sector”, explicó a Contexto Eduardo Fernández, presidente de APYME, y afirmó que la idea es replicar el esquema en Santa Fe y Córdoba, que, junto con Buenos Aires, concentran el 75% de las pymes argentinas.

En el mismo sentido se expresó el titular de Empresarios Nacionales, Leo Bilanski, quien además recordó que el año pasado “presentamos un proyecto conjuntamente con el bloque de Unidad Ciudadana que recibió apoyo del Frente Renovador pero que hoy se encuentra cajoneado y nuestra intención es empujarlo a través de todos los bloques”.

“Con dictamen de mayoría o de minoría vamos a ir igual a plantear esta problemática de que en Argentina una de cada dos pymes está en condiciones de vulnerabilidad económica y sufre simultáneamente múltiples factores: caída del mercado interno, dolarización de los insumos, tarifazo, falta de financiamiento a tasa razonable, turbulencias cambiarias que frenan las decisiones de inversión y las nuevas órdenes de compra en algunos sectores”, sostuvo.

Bilanski analizó que “en los seis meses que vienen, la proyección es de recesión económica como en 2016, pero lo grave es que, a diferencia de ese año, las pymes ya no van a poder retener a los trabajadores porque ya no tienen margen económico para aguantar”, y afirmó que “el efecto tenaza de inestabilidad financiera o económica termina con pymes cerradas o trabajadores en la calle”.

Cabe destacar que, días atrás, la gobernadora de la provincia que concentra el 53% del PBI industrial del país anunció una “línea de créditos blandos” para “apuntalar” al sector. Sin embargo, el anuncio fue recibido con escepticismo. “Considerar blando un crédito al 25% se te tiene que caer la cara: nos piden ser competitivos con el mundo y competir con productos que vienen de afuera que tienen tasas que no superan el 2 o 3% en el exterior y acá estamos con el 25% y los insumos en valor de dólar que no sabemos cuánto va a valer mañana”, manifestó Fernández, y añadió que difícilmente un empresario tome la decisión de endeudarse para hacer una inversión en este contexto de inestabilidad.

“Se acerca el pago del medio aguinaldo y casi ninguna pyme está en condiciones de afrontarlo, e ir al banco significa perder la ganancia del mes por la tasa”, concluyó el presidente de APYME.

Bilanski, por su parte, dijo que “lo que hizo Vidal fue un acto de campaña: anunció que ella iba a intervenir en la cuestión del acceso al financiamiento para volver las condiciones del mercado al mes de marzo, pero en marzo la situación ya era asfixiante”.

Otros sectores afectados

El dirigente empresarial también se refirió a uno de los sectores que quizás pueda llegar a ser más afectado por las condiciones que impone el Fondo Monetario Internacional para el desembolso de 50.000 millones de dólares: la construcción. “Si realmente se hace un recorte como están pensando en la obra pública, va a poner en juego a 400 mil trabajadores de la construcción que pueden quedar en la calle”, afirmó.

De todas maneras, según su análisis, es posible que el recorte no se lleve adelante en los términos que está planteado porque “los sectores que están bien son los vinculados a la construcción (acero, arena, cemento, asfalto), y si bajan al único sector que está bien se les van a desplomar los indicadores que son centrales para un año electoral”.

También la semana pasada, un grupo de legisladores de diversos bloques de la oposición presentó una iniciativa para declarar de interés público provincial la producción porcina en la provincia, visiblemente afectada por la suba del dólar y el aumento de la importación de cerdo.

En este punto, Bilanski explicó: “Los productores porcinos tienen todos los insumos dolarizados, entonces se les dispararon todos los costos y se les comprime el margen de rentabilidad, pero también están amenazados por la importación de cerdo de Estados Unidos con enfermedades que acá no hay”.

“No sólo te están importando un cerdo que te compite en la góndola, sino que también están importando una enfermedad que te obliga a vacunar y a gastar más dinero en una vacuna que sale 500 dolares”, concluyó el titular de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino.