Tras las negociaciones de los últimos días entre Cambiemos y los bloques de diputados massistas y de los peronistas (PJ) que responden a los intendentes, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley del oficialismo modificado por los acuerdos con esas bancadas de la oposición para reducir al 0% los impuestos en las tarifas de servicios que se destinaban a los municipios. De ahora en más le cobrarán un gravamen extra por su cuenta a las prestadoras, que no podrá superar el 6% de los ingresos brutos de las empresas.

Cambiemos había obtenido la media sanción en el Senado de su proyecto original, disminuyendo el valor de las boletas en un 15% (luz) y 6% (gas y agua) a costa de las arcas municipales. Había disminuido a un simbólico 0,01% los impuestos que los municipios recibían de las empresas, lo cual dejaba a las comunas sin esos ingresos. Pero tras el rotundo rechazo de los intendentes del PJ, tuvo que consensuar y el resultado fue que los municipios fijarán sus propios gravámenes locales con las distribuidoras sin que esos conceptos se trasladen a las tarifas.

Los bloques que acompañaron a Cambiemos fueron PJ-Unidad y Renovación, el Frente Renovador y las bancadas minoritarias Convicción Peronista y Peronismo Kirchnerista. Unidad Ciudadana, principal espacio de la oposición, no acompañó la iniciativa mientras que Guillermo Kane (Frente de Izquierda) se abstuvo.

Desde el bloque de Unidad Ciudadana que preside Florencia Saintout afirmaron que el proyecto de la gobernadora María Eugenia Vidal no es suficiente para alivianar el impacto en los bolsillos de los bonaerenses, ya que reduce sólo el 15,7% en las facturas de luz y el 6,3% sobre el total de las facturas de gas y agua.

También apuntaron a que los cambios introducidos junto a la “oposición dialoguista” tampoco ponen sobre la mesa las millonarias rentabilidades de las empresas y la concentración monopólica que existe en la prestación de los servicios.

Los diputados kirchneristas Avelino Zurro, Walter Abarca y Facundo Tignanelli consideraron que el proyecto modificado fue “una puesta en escena” que no modifica la política tarifaria de Cambiemos, a la que calificaron como“dolarizada” y “desfavorable” para el desarrollo del sistema productivo y con efectos negativos para el empleo.

Abarca criticó fuertemente la política energética del macrismo y el manejo de la economía. Sobre las tasas municipales, dijo que los jefes comunales “pedían que no protejan a las empresas, para que se les pueda cobrar la tasa de alumbrado público, la tasa de seguridad e higiene”.

También objetaron que el oficialismo no haya permitido realizar una sesión especial para tratar distintos proyectos de la oposición, tanto de Unidad Ciudadana como de Rocío Giaccone y el del Frente Renovador de tarifas limpias.

“No estamos discutiendo de manera integral el tema tarifas, la cuestión energética y los efectos en los bolsillos de los bonaerenses. Si fuera así por voluntad de todos los bloques, se habría desarrollado una sesión especial”, sostuvo Zurro.

Desde el oficialismo, el titular de la Comisión de Presupuesto, Marcelo Daletto, justificó los aumentos en las boletas porque, consideró, han subido “menos que el dólar, los salarios y la inflación”. También justificó la medida por “el atraso tarifario”, y a su vez apuntó a la anterior gestión y celebró el consenso logrado para “salir de la crisis energética”.

Al cierre de esta edición, en los trámites parlamentarios faltaba que el proyecto se terminara de aprobar en la Cámara Alta, donde se esperaba que así fuera por la supremacía del bloque de Cambiemos, mayor que en la Cámara Baja.

Universidades del Conurbano

En la sesión se produjo un duro cruce entre el presidente del bloque Cambiemos, Maximiliano Abad,y los diputados de la oposición cuando el cambiemita reivindicó los dichos de Vidal y acusó a la oposición de tergiversar sus palabras cuando dijo “todos sabemos que los pobres no llegan a la Universidad”.

Abad retomó las tristes declaraciones de Vidal sobre las universidades de la provincia y aseguró que los expresidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández crearon universidades para beneficio electoral de dirigentes políticos. Lo atendieron varias legisladoras.