Al aprobar moción de censura presentada por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Parlamento de España destituyó al presidente Mariano Rajoy, quien, junto a otros miembros del Partido Popular (PP), se encuentra involucrado en escándalos de corrupción.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, se convirtió en el nuevo presidente del gobierno español. La medida fue apoyada por Podemos, Esquerra Republicana de Catalunya (EPC), el Partido Demócrata Europeo Catalán (PdeCAT) y el Partido Nacionalista Vasco (PNV).

La votación en el Parlamento terminó 180 a favor de la destitución y 169 en contra. Los 180 votos a favor de la moción de censura estaban compuesto por: 84 del PSOE, 67 de Podemos, 9 EPC, 8 del PdeCAT, 5 del PNV, 4 de los valencianos de Compromís y 1 de Nueva Canaria. Mientras que los 169 que apoyaban a Rajoy estaban integrados por 134 del PP, 32 de Ciudadanos, 2 del UPN (Unión del Pueblo Navarro) y 1 del Foro Asturias.

Tras la elección de Pedro Sánchez se renuevan las expectativas sobre una recomposición del diálogo entre el Gobierno español y los líderes catalanes. Durante el gobierno de Rajoy, el conflicto en Cataluña había llegado a un callejón sin salida.

El proceso para destituir a Rajoy se desencadenó cuando el martes la Justicia española emitió un fallo de condena contra el PP por uno de los casos de corrupción en los que se encontraba involucrado.

Tras la elección de Pedro Sánchez se renuevan las expectativas sobre una recomposición del diálogo entre el gobierno español y los líderes catalanes. Durante el gobierno de Rajoy, el conflicto en Cataluña había llegado a un callejón sin salida.

Otro aspecto que genera expectativas es saber cuál será la relación del nuevo gobierno con América Latina. Rajoy era un aliado estratégico de los gobiernos de derecha de la región encabezados por el mandatario argentino Mauricio Macri y el golpista brasileño Michel Temer.