Tal como ya sucedió en el Posadas y repercutió a nivel nacional, trabajadores del Hospital Baldomero Sommer decidieron hacer visibles las demandas que sostienen desde hace semanas por despidos, falta de insumos y presupuestos insuficientes. Tras una manifestación en la zona de General Rodríguez, los empleados fueron sitiados por más de cincuenta carros de Gendarmería que se presentaron para cercar e intimidar el reclamo, en un gesto que definieron como una “muestra más de disciplinamiento a la protesta gremial”.

Las políticas de ajuste vertidas sobre el sector público provocaron que unos trescientos trabajadores del hospital Sommer se convocaran en la bajada de la Autopista del Oeste a la altura de General Rodríguez, donde fueron recibidos por un cerco de más de seiscientos gendarmes con perros y carros de asalto.

“Esta es una respuesta del gobierno nacional de Mauricio Macri, que está dispuesto a aplicar ajuste en todos lados. No puede ser que manden esta cantidad de fuerzas para reprimir a trescientos compañeros que reclamamos por un hospital público”, fueron las palabras del referente de ATE en el distrito de General Rodríguez, Policarpo Sosa, durante la mañana de ayer en la manifestación.

La idea inicial era cortar el paso de la Autopista del Oeste, pero el cordón desplegado impidió la medida de fuerza. En diálogo con Contexto, Sosa explicó: “Acá hay un presupuesto estipulado desde Nación pero que no está siendo respetado. Estamos esperando respuestas porque este es un hospital de alta complejidad, el único de la Argentina donde aún se tratan pacientes con lepra, en convivencia con otras patologías. Estamos reclamando que en el Sommer no hay ni algodón”.

“Acá hay un presupuesto estipulado desde Nación pero que no está siendo respetado. Estamos esperando respuestas porque este es un hospital de alta complejidad, el único de la Argentina donde aún se tratan pacientes con lepra”

Por su parte, el referente de ATE Darío Demarchi explicó que el hospital va “a recibir el mismo presupuesto que el año pasado, sin contemplar los incrementos en insumos y en medicamentos”. Además, el gremialista sostuvo que “Nación pretende que el hospital se haga cargo de los aumentos a los trabajadores por cuenta propia”. Según señaló, el Ejecutivo quiso establecer un techo salarial del 12% que luego fue rechazado. “Esperan que el hospital pague los aumentos sacando fondos de las partidas para insumos, es inaceptable”.

En la actualidad, el Hospital Sommer cuenta con una planta estimativa de entre 1.500 y 2.000 trabajadores, cifra que lo convierte en una de las instituciones de salud más importantes de la zona oeste del Gran Buenos Aires, junto con el Hospital Posadas. “Este es un conflicto en el cual toda la comunidad local de General Rodríguez no brindó apoyo, porque entienden la importancia de la institución, que recibe a gente de varios distritos de la zona”, explicó a Contexto el secretario gremial de ATE a nivel provincia, César Baliña.

Cabe destacar que el distrito de General Rodríguez fue escenario de un fuerte escrache a su intendente oficialista, Darío Kubar, durante una manifestación en 2016 contra los tarifazos. La protesta, encabezada por vecinos autoconvocados, fue luego acusada en los medios por el propio Kubar como una “multisectorial militante del Frente para la Victoria”.