La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, parece decidida a ir en contra de la educación pública. Después del cierre de escuelas rurales y del Delta, y mientras sigue sin convocar a los maestros a paritarias, ahora apuntó contra las universidades públicas en la provincia. “Todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la Universidad”, dijo ayer al incluir el impulso a la educación superior como parte de las “prioridades equivocadas” de la anterior gestión. La brutalidad de sus opiniones despertó un huracán de críticas. “Busca erosionar a la Universidad Pública Argentina y excluir a ‘los pobres’ de su condición de sujetos del derecho a la educación superior”, dijo la Federación Nacional de Docentes Universitarios – Conadu en un comunicado.

Al tratar de justificar el tarifazo en los servicios públicos en nombre de la equidad, la gobernadora emprendió contra el derecho a acceder a la Universidad al preguntarse si “es justo llenar la provincia de universidades públicas cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la Universidad”.

Vidal habló durante un almuerzo organizado por el Rotary Club en el Hotel Sheraton, y a pesar de negar su candidatura presidencial para 2019 –como si estuviéramos en campaña electoral– retomó la línea polarizadora trazada el lunes por Macri y criticó la creación de universidades en la provincia dentro de lo que enunció como “prioridades equivocadas” de la Administración anterior.

En rigor, apuntó contra la política del gobierno de Cristina Fernández que creó nueve universidades en territorio bonaerense: la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) en Florencio Varela, la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ), la Universidad Nacional de Moreno (UNM), la Universidad Nacional del Oeste (UNO), la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHur), la Universidad de San Antonio de Areco (UNSAdA), la Universidad Pedagógica –que primero fue provincial y luego se nacionalizó– y la Universidad de Ezeiza, que continúa bajo la esfera provincial.

Según datos de la UNAJ, el 90% de los estudiantes de varias de estas casas de altos estudios son primera generación de universitarios y pertenecen a familias trabajadoras del conurbano bonaerense.

Las críticas llovieron: “Qué vergüenza que a 100 años de la Reforma Universitaria, María Eugenia Vidal siga creyendo que la Universidad es un espacio para unos pocos. Garantizar el derecho a la educación es responsabilidad suya y de Mauricio Macri”, tuiteó Florencia Saintout, presidenta del Bloque de Diputados bonaerenses de Unidad Ciudadana y exdecana de Periodismo de Universidad Nacional de La Plata.

Con el hashtag #VidalEsMacri, el diputado y exministro de Economía Axel Kicillof tuiteó: “Como su jefe, Vidal es elitista, ignorante y gobierna para los ricos”. También le recordó que el 70% de los egresados de las universidades del conurbano son primera generación de universitarios en sus familias.

En tanto, con un duro comunicado, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) calificó de “pueril falacia” los dichos de Vidal, y remarcó que se trató de una “ensayada articulación discursiva que busca en primer lugar erosionar a la Universidad Pública Argentina, y además excluir a ‘los pobres’ de su condición de sujetos del derecho a la educación superior, en un claro acto discriminatorio”.

Los docentes remarcaron que en Argentina la educación superior es un derecho que el Estado debe garantizar y que se consiguió “gracias a 100 años de lucha de nuestro pueblo contra las visiones elitistas como las que expresa la gobernadora Vidal y el gobierno de Cambiemos”. “Su carácter público, gratuito, masivo y de calidad ha sostenido la legitimidad de la Universidad Pública en la inmensa mayoría de la sociedad argentina, siendo un pilar de consenso de la convivencia democrática de nuestro país”, completaron.

Luego de remarcar el prestigio de las universidades argentinas, remarcaron que la expresión de Vidal va en línea con las definiciones del gobierno, que “ha decidido desarticular las condiciones materiales para el ejercicio del derecho a la educación superior que se habían plasmado en la creación de diecisiete universidades nacionales, la triplicación del presupuesto universitario y la ampliación sin precedentes de la infraestructura”.

“Todos estos logros están amenazados por la política de ajuste que inició el gobierno de Macri. Ajuste que se expresa también sobre los salarios docentes y que ahora deberá redoblar para cumplir las exigencias del FMI para seguir financiando el modelo de valorización financiera que nos llevó a la catástrofe de 2001”, señalaron. “Al desprecio y cinismo de Vidal opondremos la solidaridad y la organización de lxs trabajadores y estudiantes universitarios con el conjunto del pueblo argentino”, completaron.

Una de las primeras críticas que recibió fue por la red social Twiter, de parte del extitular del INTI, Enrique Martínez, quien ironizó: “Próxima frase célebre de Vidal: ¿Para qué poner una zapatería en el interior de Formosa si la mayoría allí anda en patas?”.

Vidal habló cuando en el Senado comenzaba el debate por el proyecto contra los tarifazos. En la charla con el Rotary y empresarios, la gobernadora negó ser el plan “B” de Cambiemos ante el derrumbe de la imagen del presidente. “Mauricio Macri va a reelegir”, sostuvo. E insistió: “No soy candidata (a presidenta) en 2019”. En el mismo contexto admitió que “es probable que la provincia todavía esté muy lejos de la provincia de la esperanza del 2015, y que el país esté muy lejos del país de la esperanza del 2015”.