Alegando una crisis relacionada con la caída de las ventas y el impacto de las importaciones en el sector, la empresa textil Alpargatas, ex Calzar, cesanteó a 73 trabajadores de su fábrica de Santa Rosa, a pesar de que el gobierno provincial intervino para evitar los despidos.

Atentos a los rumores sobre despidos posibles en la fábrica, el gobierno provincial, a través del subsecretario de Trabajo pampeano, Marcelo Pedehontaá, se reunió con la gerencia de la firma para buscar alternativas. El funcionario les había propuesto buscar la manera de “alargar la cuestión para ver si el gobierno nacional empieza a tomar cuenta del daño que las políticas macroeconómicas le están haciendo a todo el conglomerado del sector textil, sector calzado”.

Para Pedehontaá, las producciones locales “no pueden competir con productos que vienen de otros lados”. Pero, a pesar de la intervención provincial, Alpargatas prosiguió con los despidos. “Me fueron a buscar, me llevaron para la oficina y ahí me hicieron firmar todo”, relató uno de los despedidos, con más de diez años de antigüedad en la planta textil, que ayer por la mañana recibió su telegrama.

“Los están despidiendo de una forma totalmente humillante, porque sacan a los compañeros del puesto de trabajo y los llevan a la oficina para comunicarles que están despedidos y los mandan a la casa. Es muy triste lo que está pasando en Alpargatas”, dijo a Contexto Nerio Medina, referente de la Asociación Obra Textil de la República Argentina (AOTRA).

“Los están despidiendo de una forma totalmente humillante, porque sacan a los compañeros del puesto de trabajo y los llevan a la oficina para comunicarles que están despedidos y los mandan a la casa”

Al igual que Pedehontaá, desde AOTRA también consideraron que las políticas económicas perjudicaron fuertemente al sector y que eso se refleja en la planta de Santa Rosa. “Antes de que asumiera este gobierno, Alpargatas tenía 420 trabajadores, y en 2016 los primeros meses ya dieron rescisión de contratos a 65 compañeros, y después lo hicieron con modalidad de goteo. Después fueron poniendo retiros voluntario y redujeron más. Quedaban doscientos y hoy sacaron de golpe 73 trabajadores”, detalló Medina.

“El sector textil es el más afectado por las políticas del gobierno, y la apertura indiscriminada ya está totalmente aceptada. Así, se pierden puestos de trabajo todos los días”, sostuvo el sindicalista. “Dejaron a 73 familias sin trabajo, son todos cabeza de familia, único sostén de la familia, con cinco y hasta veintiocho años de antigüedad”, destacó Medina.

“Dejaron a 73 familias sin trabajo, son todos cabeza de familia, único sostén de la familia, con cinco y hasta veintiocho años de antiguedad”

El secretario general del Sindicato de Empleados Textiles (Setia), Mauricio Anchava, explicó en declaraciones a la prensa que “se produjeron 20.000 despidos en toda la cadena textil y de la indumentaria en los dos últimos años”, atribuyéndolo a la caída de las ventas y a la apertura de las importaciones, siendo que “el 70% de la ropa que venden las grandes marcas es importada”.

Si bien Alpargatas argumentó que las importaciones complicaron al sector, desde AOTRA sostienen que el primer importador es la empresa. “Les sale más barato importar que hacerlo acá”, sostuvo Medina, quien explicó que esto se replica en todas las fábricas de la firma Alpargata, la cual ya cerró dos plantas en el país y ahora dejó a la de Santa Rosa prácticamente vaciada.

“Con cien personas no sé cuánto tiempo va a durar la fábrica. Poner una fábrica tan grande en funcionamiento, que tiene seguridad privada, que tiene gerente, que tiene un montón de empleados, quizás es mucho más costosa abrirla que lo que ellos pueden llegar a producir en cuanto a ganancia”, analizó uno de los trabajadores despedidos. “Alpargatas no es ajena a la crisis que se vive en el país”, agregó.