En un marco donde el Estado comienza a profundizar la “recaudación”, el gobierno de María Eugenia Vidal puso a la venta 1,5 hectáreas de terreno fiscal de la ciudad de La Plata. Se trata de dos parcelas de espacio verde situadas en Tolosa, sobre la avenida Antártida Argentina a la altura de 527 y 528, tasadas por Provincia en cerca de 6 millones de pesos. No obstante, vecinos nucleados en la Asamblea de Inundados de Tolosa denunciaron que el espacio es clave en la absorción de agua durante las lluvias y requiere respuestas respecto del impacto ambiental.

En ese marco, denunciaron que este tipo de maniobras representan “el paso previo a la construcción de nuevas edificaciones en altura o núcleos comerciales de alto impacto ambiental urbano”, en un área de alto margen de inundabilidad, comprobada con caudales de más de un metro de altura durante 2013 en la zona.

“Nuestro pedido es de consideración y paralización de esta venta. Nosotros estamos denunciando e interpelando al Municipio, ya que estamos en contra de esta venta en tanto no haya una planificación integral que garantice la no inundabilidad. No sabemos la capacidad de las obras que se están realizando. Mientras tanto, se siguen levantando edificios”, dijo a Contexto Oscar Álvarez, arquitecto y referente de la Asamblea de Inundados de Tolosa. El profesional remarcó que “es sabido que los predios se venden para usos inmobiliarios sin respuestas a la comunidad sobre temas de infraestructura básicos”.

La noticia respecto de la subasta de los casi 2 mil metros cuadrados de la zona de Tolosa fue conocida apenas por algunas breves reseñas en medios locales pero sin trascendencia. Esto provocó que, a contrarreloj, miembros de la Asamblea se reunieran ayer en las puertas de la sede del Banco Ciudad, en diagonal 80 y 2, para hacer visible el reclamo mientras puertas adentro comenzaban las tratativas para sellar la venta.

De aquí a los próximos días, los manifestantes expresaron que buscarán la manera de anteponer un amparo que permita frenar la transacción. Álvarez expresó: “Nuestros asesores legales están trabajando para ver de qué manera podemos hacer frente a la situación. Si podemos llegar a la Justicia, necesitamos consideración. Mientras no nos garanticen obras para concretar un mínimo de calidad de vida, no estamos bien como comunidad”.

La agrupación vecinal expresó a través de un comunicado: “Desde 2013 esperamos un proyecto hidráulico eficiente para la zona, obras estructurales terminadas, obras secundarias bien mantenidas, planes de contingencia, medidas no estructurales y demás posibles soluciones”. “Al presente se siguen construyendo edificios que saturan la infraestructura existente al amparo de un Código Urbano especulador que sólo sirve a los intereses inmobiliarios sin contemplar toda nuestra problemática. Tal devenir no se corresponde con nuestros deseos de terminar con el problema de las inundaciones”.

Según las pautas del actual Código Urbano, las parcelas en disputa pueden destinar el 60% de su territorio a construcciones edilicias que incluyan planta baja y hasta dos pisos de altura. Cabe destacar que el desarrollo indiscriminado de complejos inmobiliarios en el casco urbano y alrededores ha sido uno de los principales puntos de conflictividad en La Plata desde las inundaciones de 2013.