Por Ramiro García Morete

-Tengo ganas de hacer un viaje por la costa uruguaya en bicicleta, Fran.

-Nunca te vi andar en bici, Javi… Me sorprende, pero hagamos el viaje, con las bicis y las carpas. Y ya que está hagamos una road movie.

Así de simple y dinámico, como un diálogo. Uno dice algo y otro responde. Así de simple y dinámico, como un pie y otro pedaleando para que giren las ruedas. Así funciona este tándem de realizadores y amigos, Javier Noriega y Francisco Álvarez Raineri, quienes hacia 2015 trabajaban en una serie de sketchs de Presupuesto Cero. Con similar suma en sus bolsillos e inspirados por la idea del cine como una experiencia vital –y esta como alimento del cine–, ambos se largaron al camino.

Allí donde, igual que en la vida y el cine, la hoja de ruta puede cambiar si no se presta atención. A pedal fue el resultado de esta suerte de road movie que transita los ligeros bordes de la ficción y el documental, de la comedia y del camino del héroe.

Francisco Álvarez RAINERI (REALIZADOR): “El laburo de cámara lo buscamos integrar a la narrativa haciendo que la cámara formara parte de la ESCENOGRAFÍA”.

“La idea era unir completamente la película y le viaje”, introduce Francisco Álvarez Raineri. “Y hacer un par de personajes con un par de problemas que tuvieran que intentar manejarlos en el  camino. Eso era la base estructural y lo demás era improvisación en el camino”.

En la película, Javier y Francisco tienen el mismo nombre y ciertos modos, pero sus problemáticas son ficcionadas. El personaje de Javier acaba de cortar una relación larga, pero sigue prendido. El personaje de Francisco acaba de enterarse de que será padre primerizo con su novia, pero la nueva no sería tan buena.

“La idea era sostener los personajes durante todo el viaje con cualquiera que interactuáramos, pero no complicarnos con personajes demasiado extrañados. Los que nos conocen entran en duda si es real o no. Y los que no, se preguntan si eso realmente estaba ficcionado”, cuenta Álvarez Raineri.

Tal como la mayoría de los trashumantes del siglo XXI, los personajes registraron el trayecto aunque, obviamente, con “secretas” finalidades: “El laburo de cámara lo buscamos integrar a la narrativa haciendo que la cámara formara parte de la escenografía –explica Francisco–. Mi personaje directamente llevaba la cámara y grababa sus videos. Javi también agarra la cámara por momentos, y en el medio de eso se iba generando la ficción”.

Javier NORIEGA (REALIZADOR): “Hablamos con una piba del camping que no quedó incluida, pero en un momento cuando quedamos solos le recordé: vos tenés una historia más grande que sostener”.

Y desarrolla: “Hay un par de herramientas que elegimos para hacer avanzar la acción. Conversaciones entre los personajes que son ficcionales; luego grabaciones que hace Javi que son mensajes al hijo. Y también mensajes reales de gente que encontramos en la costa destinados al supuesto hijo de mi personaje”.

Javier recuerda algunas ocasiones en las cuales temieron confundirse y perder el hilo: “Principalmente la primera vez que tuvimos una conversación larga… Recuerdo que hablamos con una piba del camping que no quedó incluida, pero en un momento cuando quedamos solos le recordé: acordate que vos tenés una historia más grande que sostener”.

En el camino

Si bien no había un guión estricto, había premisas claras que explica Javier: “Teníamos ciertos hechos y problemáticas que debían desenvolverse. Y cuando estábamos allá decíamos: me parece que a esta altura del viaje ya debería estar resuelto algo de esto. Entonces buscábamos tal locación para poner y al conflicto con tal charla. Y en el medio todas la cosas que surgían con el entorno y las cosas que iban pasando”.

Desde lo actoral, Francisco destaca: “Lo bueno es que, como ambos actuamos y dirigimos, era una situación de ida y vuelta casi entre cuatro personas, cada uno como actor y cada uno como director viendo cada uno desde afuera y desde adentro al mismo tiempo tratando de dar”. Y agrega: “También teníamos a favor que veníamos laburando este estilo de personajes. Javi haciendo el más juguetón y yo el ´mala onda´. Los personajes y su dinámica estaban bastante aceitados”.

Si bien no hubo influencias directas, más allá del género en particular, ambos reconocen distintas referencias. Javier remite a Fuckland (José Luis Márquez, 2000) por enfoque y modo de resolver con bajos recursos, y Francisco asume su admiración por Spinal Tap (Rob Reiner, 1984) y “el mal llamado” falso documental. “Confieso que saqué mucho de ahí”, declara.

cuándo se puede ver: “A Pedal” será proyectada el martes 29 de mayo a las 21:30 en el Cine Select (Pasaje Dardo Rocha, 50 e/ 6 y 7)

Después de una quincena de viaje (“que pareció mucho más”, siente Javier), quedaron aproximadamente ocho horas de material. Fue el único momento en el que Francisco dudó. Pero Pablo Noriega (hermano de Javier y cineasta también) “se puso la camiseta e hizo un corte. Lo vimos, no era exactamente lo que imaginábamos porque estaba más centrado en el gag y no en la historia que queríamos contar. Pero automáticamente supimos que había una película. Luego hubo un pequeño juego, pero no una gran reestructuración. Fue solo cuestión de encontrar los mejores momentos”.

Lo que jamás estuvo en duda fue el viaje, ni siquiera cuando se rompió una de las bicicletas. Y mucho menos seguir haciendo cine. Aunque el presupuesto sea cero. En todo caso, como dice Raineri, “si tenés herramientas y elementos más precarios, solo vas a tener que pedalear más”.

A Pedal será proyectada el martes 29 de mayo a las 21:30 hs en el Cine Select (Pasaje Dardo Rocha, 50 e/ 6 y 7)