El gobierno de Venezuela declaró como “personas no gratas” a una serie de diplomáticos norteamericanos acusados de conspiración militar, política y económica. El encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en Caracas, Todd Robinson, y el encargado de la Sección Política, Brian Naranjo, tienen 48 horas para abandonar el país sudamericano.

El presidente Nicolás Maduro anunció este martes: “En uso de mis facultades como presidente de la república, he declarado persona non grata, y anuncio su retiro en 48 horas, del encargado de negocios de Estados Unidos de Norteamérica, el señor Todd Robinson, y del jefe de la Sección Política, el señor Brian Naranjo […] Deben irse del país en 48 horas, en protesta y en defensa de la dignidad de la patria venezolana. Ya basta de conspiraciones”.

Jorge Kreyness: “el triunfo de Maduro representa la posibilidad para los pueblos de América Latina y el Caribe de revertir la tendencia hacia la derecha”.

El gobierno norteamericano había anunciado que desconocería las elecciones realizadas en Venezuela y aumentaría las sanciones económicas, comerciales y financieras que tanto daño le han hecho al pueblo de este país suramericano.

A través de la red social Twitter, Maduro respondió: “Creo en el diálogo, creo en el entendimiento. Pero también creo que Venezuela debe ser respetada. Las sanciones planeadas por la oposición y firmadas por Donald Trump ofenden la dignidad nacional y a nuestro Pueblo. Las repudio”.

Este martes, el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó a Nicolás Maduro como presidente para el período 2019-2025. Maduro obtuvo el 67,7% de los votos, y la participación fue del 46,1% del padrón electoral (una cifra similar a la de las elecciones presidenciales realizada en Chile, Colombia y Francia, en las que se proclamaron presidentes Sebastián Piñera, Juan Manuel Santos y Emanuel Macron, respectivamente).

Más de 150 veedores internacionales, de cuarenta países, controlaron la transparencia y legalidad del proceso electoral, que se llevó adelante con total tranquilidad.

El gobierno de la República Popular de China fue uno de los primeros en reconocer el triunfo electoral, al igual que Rusia, Bolivia, Irán, Cuba, Nicaragua y varios más. Pero los países alineados con la política exterior de Estados Unidos, entre ellos los del Grupo de Lima, decidieron desconocer el proceso electoral.

En diálogo con Contexto, el analista político Jorge Kreyness aseguró que “el triunfo de Maduro representa la posibilidad para los pueblos de América Latina y el Caribe de revertir la tendencia hacia la derecha que se vino produciendo en el último tiempo en diversos países de la región”.

“A pesar de todas las agresiones que han ocasionado carencia en el pueblo venezolano, a pesar de la violencia desatada por un sector de la derecha, que generó varias muertes, más de 6 millones de venezolanos dieron su voto a favor de la continuidad y la profundización de la Revolución bolivariana. Esto representa una proeza por parte de Nicolás Maduro y el conjunto de la conducción política de Venezuela”, completó.

“Venezuela es un ejemplo para las izquierdas regionales sobre construcción de unidad política, movilización de calle y profundización de los cambios. Maduro se ha comprometido a promover una mayor profundización y perfeccionamiento de esos cambios”, remarcó.

Kreyness sostuvo que “el pueblo trabajador es el que más sufre las sanciones norteamericanas, que son impulsadas y respaldas por la derecha local y regional. La estrategia desestabilizadora ha permitido que en algunos lugares gane la derecha por medio del voto, y en otros ha dado golpes parlamentarios”.

“Hay que enfrentar esa agresión norteamericana promoviendo la unidad latinoamericana. Si no puede ser de los gobiernos, que sea de los pueblos. Hay un conjunto de gobiernos que han profundizado los cambios y han movilizado a sus pueblos, y ellos sostienen esos procesos populares. Bolivia, Nicaragua, Venezuela y, por supuesto, Cuba”, explicó.

Jorge Kreyness: “el pueblo trabajador es el que más sufre las sanciones norteamericanas, que son impulsadas y respaldas por la derecha local y regional”.

El especialista concluyó que “hay un conjunto de potencias que se han pronunciado a favor de que se respete el voto venezolano, entre ellas China, Rusia e Irán”.

A pesar de la amplia participación popular y del reconocimiento internacional de la transparencia del proceso, la legalidad y legitimidad del triunfo de Nicolás Maduro, el gobierno norteamericano está decidido a atacar por todos los medios a Venezuela y, tras la desestabilización, parece haber llegado el momento de la conspiración.