Contexto publicó ayer un artículo donde los economistas Juan Valerdi y Martín Pollera analizaron lo que el oficialismo determinó como el principal objetivo de la gestión económica luego de la “turbulencia” de abril y mayo que finalizó con un dólar a veinticinco pesos y pérdidas millonarias: el déficit fiscal.

Mientras el equipo económico de Cambiemos, con su flamante líder, Nicolás Dujovne, se enfoca en achicar el gasto público, el Banco Central de la República Argentina publicó este lunes el resultado del balance cambiario correspondiente al mes de abril que aporta datos alarmantes en el frente externo: 3.939 millones de dólares se perdieron en abril, fundamentalmente entre formación de activos externos del sector privado no financiero (compras en medio de la corrida por 2.055 millones de dólares) y desarme de posiciones de inversión en pesos (1.345 millones de dólares).

La fuga de capitales marca desde el inicio de la Administración macrista una preocupante tendencia que acrecienta los problemas en las cuentas externas y sólo es sostenida por el endeudamiento externo, variable que con la volatilidad de las últimas semanas está tan descartada que la única salida que encontró el gobierno fue recurrir al FMI.

En total, el Banco Central vendió junto con otros organismo públicos 4.731 millones de dólares, de los cuales 3.726 fueron adquiridos por el sector privado y 1.091 por bancos y otras entidades cambiarias.

En el rubro turista, “viajes, pasajes y otros pagos con tarjetas”, el resultado también fue negativo por 865 millones, contenido dentro del segmento “servicios” que tuvo un rojo de 911 millones de dólares. En este punto, cabe destacar que 2017 fue un año récord con la salida de más de 10.000 millones de dólares, y en los primeros cuatro meses de este año la suma ya supera los 4.000 millones.

Más de dos mil millones de dólares se fueron en abril en concepto de intereses de deuda y casi trescientos en otros pagos.

Si se suman los 4.731 millones de ventas netas, los 2.738, y los 287 por otros pagos, el resultado es la friolera de 7.856 millones de dólares que fueron cubiertos en su totalidad con la venta de reservas internacionales por 5.103 millones de dólares y la colocación de 2.753 millones de deuda por parte del Tesoro.

Las reservas internacionales finalizaron el mes pasado en 56.623 millones de dólares. Ese número será más bajo en el balance del mes en curso por las intervenciones que realizó el BCRA en el mercado de cambios para contener la estampida.

En lo que va del año, sólo en concepto de formación de activos externos del sector privado no financiero, la cifra asciende a 8.968 millones de dólares.

“Hoy tenés 8.500 millones de dólares que se te fueron en 2017 por déficit comercial; tenés otros 10 mil millones que se te fueron en concepto de turismo; unos 17 mil millones se fueron en concepto de intereses. Todos los años estás necesitando entre 40 y 50 mil millones de dólares, pero ellos consideran que el problema no es ese, sino el déficit fiscal”, había dicho el economista Martín Pollera, para quien “si con la idea de reducir el déficit bajás el gasto destinado a los sectores populares, hacés caer el consumo y la producción y, como consecuencia, tu recaudación va a caer más que proporcionalmente de lo que redujiste el gasto, y el déficit va a ser más alto”.