Por Ramiro García Morete

“No encuentro la forma de ordenar los sonidos/ sin quererlo asoma/ él es el nuevo ritmo”. A mediados de 2016, Tomás Viviani tenía una carpeta en su computadora llamada “Canciones de Ficu”. No era ninguno de los temas que Facundo Baigorri (tal el nombre real de Ficu) coreaba sentado desde la batería de Valentín y los Volcanes. Tampoco expedían ese cálido candor y simpatía que distinguen al también actor (protagonista de En busca del muñeco perdido). Al contrario, se trataban de temas introspectivos y melancólicos que Viviani (entonces bajista de Tropel) conocía de escucharlos en las incursiones solitarias o acústicas en pequeños espacios culturales que su amigo tenía a la par de la banda. También lo conocía lo suficiente como para no dudar cuando Ficu se decidió a ordenar esos sonidos y nuevos ritmos con una banda. Más allá de ciertos destiempos del tiempo (“estuvimos un año mandando mail”, exageran y se ríen), esa carpeta cobró forma de banda junto a Bruno Bisou (teclado y coros), Juan M. Baigorri (batería) y Hernan Biasotti (guitarra), e, iniciado 2017, ya eran Acampe. Con un EP que paradójicamente se llamada Destrozado, el quinteto muestra un repertorio emotivo y un ensamble sólido. 

“Yo desde pendejo toco la guitarra y tengo la necesidad de sacar mi voz para afuera. Armé la banda para armar el disco y nos vamos a separar”, inicia Baigorri con una broma. “Yo conocía esos temas en un formato que no requerían la presencia de banda”, se suma Viviani. “Al estar la propuesta, fue un aprendizaje. No es que salió de cajón, hubo que buscar un sonido. Tampoco se parecía a algo que yo hiciera antes, así que tuve que escuchar mucha música. Y es algo que sigue pasando”. En el intento de orientar, Baigorri ensaya: “Venía con un mambo climático, que las canciones fluyan de un modo casi paisajístico”. Para concretarlo, tomaron como referencias Sigur Ros, Ben Howard, Asgeir, Iron and Wine y XX, entre otras. Pero, por supuesto, la influencia es mucho más amplia: “Muchas cosas que salen como síntomas –explica el cantante–. Estamos influenciados por las películas, la música… Y generamos en la sala un momento de real creación. Poner el tema sobre la mesa y empezar a tocarlo como surgía. No había una bajada de línea, excepto algunas cosas que marcar. Hubo mucha libertad en la sala, porque eso te genera una nueva estética, un nuevo sonido”.

Al mar

Luego de un par de ideas conceptuales, como producir tres temas con tres personas distintas (“un plan exótico que obviamente fracasó”, se ríe Viviani), finalmente trabajaron con Lautaro Barceló (El Estrellero). “Lo que quedó en el disco es bastante lo que llevamos. Fue consciente en el modo de preproducir el disco. Lo largo fue el año anterior a entrar a grabar. Cuando entramos a grabar hubo cosas nuevas, edición… pero la estructura a grandes rasgos es la que habíamos construido en la sala”. De todos modos, “en la mezcla terminamos de definir la espacialidad de la banda, las textura”, aporta el vocalista. 

Respecto del carácter que las canciones representan, y el que él muestra en general, Baigorri explica sencillamente que “me sale así. Por medio de la música puedo soltar todo eso. Y por el cine otras cosas. No puedo… a veces digo qué bajón. Pero es inevitable de esa manera. Las letras tienen una carga melancólica y emotiva muy fuerte”. Sin embargo, hay una dinámica in crescendo que hace que esa supuesta tristeza mute en algo más poderoso y, por qué no, épico. “La banda en vivo no te lleva a un lugar ‘bajonero’. Sospecho y deseo que sea un viaje por una serie de estados. Los temas arrancan introspectivos y finalizan proyectivos”, opina Viviani.

Acampe contiene músicos de distintas edades (“estamos los de 32, los de 26… y de 18”) e “ideas muy distintas pero que convergen”. Eso se logró no sólo en una sala, sino a través de más de un viaje a Mar Azul y más allá. Quizá de allí salga el nombre. “Tiene que ver con las sensaciones de lo que nos generaba la música”, sugiere Baigorri, y Viviani desarrolla: “Remite geográficamente inclusive. Creo que hay algo de nosotros… Hemos compartido acampes, muchas vacaciones en carpas, camping, el fuego, el mar, la intemperie. El viento, la naturaleza en el sentido muy estricto de algo. No sé si lo pusimos en palabras. Pero todo eso que nos une, y todo eso que está en esa experiencia parcialmente compartida, es algo que nos pasa en las canciones”. 

Acampe se presenta el 1º de junio en Pura Vida (Diag. 78 e/8 y 61 ) junto a Nico Bastida a medianoche, y el 14 de junio en La Mulata (55 e/13 y 14) junto a Las Fuerzas Extrañas.