Los trabajadores del Astillero Río Santiago (ARS) volvieron a protagonizar una medida de fuerza con señalamiento directo a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quien dispuso la intervención de la firma y el despido de once gerentes. Las nuevas autoridades, encabezadas por el ingeniero Daniel Capdevilla, no han dado respuestas sobre el futuro de los trabajadores y el financiamiento del astillero.

“Tras la reunión de esta semana con el gobierno, donde se intentó resolver algunos puntos de nuestros reclamos, vimos que no tuvieron respuesta los más importantes. Esto es fundamentalmente el tema de la continuidad laboral. Nuestra situación es preocupante, así que decidimos seguir con el plan de lucha”, dijo a Contexto Martín Esquerra, delegado gremial dentro del astillero y referente de la Corriente Clasista y Combativa en el sector.

“no tuvieron respuesta los reclamos más importantes. Esto es fundamentalmente el tema de la continuidad laboral. Nuestra situación es preocupante”

La situación se enmarca en la plena incertidumbre del futuro laboral de los empleados y los diferentes reclamos por el presupuesto de financiamiento para la maquinaria de producción, un conflicto que arrastran desde el año pasado.

Tras las diversas acciones encabezadas la semana pasada, los trabajadores del ARS se reunieron con sectores como el estudiantado universitario –como es el caso de la agrupación Rodolfo Walsh de la Facultad de Periodismo de la UNLP– y la corriente de agricultores de la economía popular que marcharon de manera multitudinaria esta semana, con el objetivo de unificar demandas y ratificar el plan de lucha contra el ajuste.

“Nuestros planteos son básicos: no a la intervención, no a los despidos, el astillero es 100% estatal y la protección de todos los puestos de trabajo de la región. Por eso, hemos decidido participar de la Marcha Federal del 1º de junio. Si para ese entonces no recibimos respuestas satisfactorias por parte del gobierno, llevaremos adelante un Ensenadazo, como nos tocó hacer en otras ocasiones para defender la empresa”, agregó el referente gremial.

Esquerra agregó que de los 40 millones que estaban pautados en el presupuesto del trimestre pasado, ninguno se ejecutó. “Las grúas no tienen combustible, tenemos que sacarle a una para ponerle a otra. Acá hay un problema de larga data. Una fábrica estatal de barcos a la que el Estado no le compra barcos no tiene razón de existir. Estamos en alerta porque vemos que hay indicios de un proceso de vaciamiento de empresas estatales similar al de los noventa. El caso de Fanazul es ejemplar”.

La semana pasada los trabajadores caminaron diez kilómetros, desde la fábrica de Ensenada hasta el Ministerio de Trabajo y la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, para reclamar contra la intervención, los despidos y a favor del financiamiento, la inversión y la construcciones para Defensa y la marina mercante.

Cabe destacar que el concejal de Unidad Ciudadana y referente del gremio de trabajadores telefónicos Cristian Vander se pronunció esta semana respecto de la intervención del ARS durante la sesión del Concejo Deliberante platense, donde sostuvo: “Es un hecho lamentable. Despidieron gerentes con más de treinta años de antigüedad por orden de Provincia. Anoche fue desalojada la empresa Cresta Roja por Gendarmería, que la propia gobernadora Vidal había firmado para ser reactivada en 2016. Estas son cosas graves que hay que atender”.

En la actualidad, el Astillero Río Santiago comprende los puestos de trabajo de unas 3.300 familias, a los que se suman sectores productivos indirectos, como los proveedores de servicios para el trabajo industrial.