El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, se reunió este lunes con el presidente argentino con el fin de profundizar el ataque contra Venezuela. Con total cinismo, Almagro planteó que para “defender la democracia” hay que impedir que los venezolanos voten, y, en caso de que lo hagan, desconocer su voluntad y su derecho a elegir libremente.

Con igual descaro, aseguró que para “ayudar” al pueblo venezolano es necesario “profundizar las sanciones” que han generado una gran crisis económica y que, entre otros puntos, han restringido el ingreso de medicamentos causando un gran daño al sistema de salud venezolano.

Paula Klachko: “La derecha venía reclamando estas elecciones, pero como sabe que va a perder, ahora las quiere desconocer”.

El secretario general de la OEA, al igual que el presidente argentino, se ha esforzado para ser uno de los principales alfiles de Washington en la región. La campaña desatada por Almagro para cumplir el mandato de la Casa Blanca y conseguir una sanción contra Venezuela fracasó rotundamente. Debido a ello, los gobiernos de la derecha de la región, obedientes a los intereses norteamericanos, crearon el Grupo de Lima. Allí, el mandatario argentino tomó un rol fundamental.

En esta nueva arremetida de Estados Unidos contra Venezuela, Almagro se reunió recientemente con el vicepresidente norteamericano Mike Pence, y ahora lo hizo con el mandatario Argentino.

Dado que, todo indica, en las elecciones del domingo 20 de mayo habrá un nuevo triunfo del chavismo, lo cual golpea fuertemente las pretensiones norteamericanas, el plan desatado por la Casa Blanca y sus esbirros locales es desconocer los resultados, asegurar que se trata de una farsa y sostener, con el apoyo de los medios hegemónicos, el discurso de que el gobierno de Maduro es “una dictadura”.

Según señaló el diario oficialista Clarín, Almagro Almorzó con el jefe de Gabinete Marcos Peña y con el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y luego se reunió con el presidente argentino. En ese encuentro, el secretario general de la OEA aseguró que “es necesario que haya cada vez sanciones más fuertes”.

Luego de la reunión con el presidente Macri, Almagro fue entrevista por Infobae y allí aseguró: “Hemos pedido a cada país que se sume a las sanciones de Estados Unidos y apliquen sus propias sanciones”, y luego agregó: “No hay peor sanción contra el pueblo venezolano que ser indulgentes con la dictadura de Maduro y permitirle que permanezca en el poder”.

Almagro es totalmente consciente de que las medias que impulsa causan un daño terrible al pueblo venezolano, pero no sólo las justifica, sino que pide aún más sanciones y pretende desconocer la voluntad popular y decidir, por su propia cuenta y arbitrariedad, que no se puede permitir que el presidente democráticamente electo Nicolás Maduro “permanezca en el poder”.

En diálogo con Contexto, la socióloga Paula Klachko, analista e investigadora de los procesos latinoamericanos, aseguró que “desde el inicio del chavismo hasta la actualidad se han realizado veinticuatro elecciones, la del próximo domingo será la número veinticinco, lo que da muestras del enorme ejercicio democrático que han realizado. En particular, estas elecciones serán estratégicas, dado que, además de renovar consejos regionales y municipales, está en juego la presidencia del país”.

“De un tiempo a esta parte, Estados Unidos ha decidido retomar fuertemente el control de una región que se le había escapado de las manos a principios de este milenio. No están dispuestos a permitir que se reanude la ola emancipadora que nació con Chávez ha principios de siglo. Para ello, su estrategia es aniquilar los procesos políticos que quedan en pie y que formaron el núcleo duro de ese cambio de época, cuyo bastión principal es Venezuela”, sostuvo.

Klachko remarcó que “no solamente quieren derribar un gobierno, lo que quieren es desarticular un proceso que se propone una construcción revolucionaria. Una construcción que debió enfrentar una guerra económica, psicológica, comunicacional, y el cerco militar que se hace cada vez más fuerte”.

“Quieren desarticular la enorme organización popular que hay en Venezuela, el proceso de construcción revolucionaria, la cultura transformadora y emancipadora, los anhelos de soberanía e independencia”, aseguró.

“desde el inicio del chavismo hasta la actualidad se han realizado veinticuatro elecciones, la del próximo domingo será la veinticinco, lo que da muestras del enorme ejercicio democrático”

Por último, la especialista señaló que “para los Estados Unidos, para la derecha, es estratégico reapoderarse de los recursos estratégicos que tiene Venezuela. La derecha venía reclamando estas elecciones, pero como sabe que va a perder, ahora las quiere desconocer. Por eso intenta deslegitimarlas, para desconocer el proceso bolivariano en su conjunto”.

En la misma línea, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, afirmó por la red social Twitter que los “países que se someten a designios de EEUU para pedir suspensión de elecciones en Venezuela, atentan contra el principio de no injerencia del derecho internacional y violan la democracia y soberanía de un pueblo libre. América Latina, es zona de paz y dejó de ser colonia yanqui”.