A raíz de los techos salariales del 15% y los recortes presupuestarios para el sector universitario-científico, Conadu (CTA de los Trabajadores) y Conadu Histórica (CTA Autónoma) realizan un paro de 48 horas este jueves y viernes. Las confederaciones que nuclean a la mayor parte de los docentes universitarios piden un aumento del 25% con cláusula gatillo.

El rechazo a la propuesta de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) fue unánime entre los gremios porque significa una “pérdida de poder adquisitivo” frente a una inflación que no será menor al 20%, según indican las consultoras, incluso las cercanas al macrismo.

La propuesta del gobierno fue del 15%, a cobrar: 2% en abril, 2% en junio, 5% en septiembre y 6% en diciembre. El malestar entre los docentes crece también por la pérdida de poder adquisitivo que se arrastra desde 2016, de entre 8 y 10 puntos, luego de que el gobierno se negara a aplicar la cláusula de revisión por inflación que había sido incluida en dicha negociación paritaria.

“Hay una definición política muy clara del gobierno nacional de imponer paritarias a la baja para los trabajadores mientras sube la tasa de interés al 40% para los que apuestan a la timba financiera. Eso es una definición política muy clara que enmarca a quién beneficia y a quién perjudica este gobierno”, sostuvo en diálogo con Contexto Manuel Rodríguez, secretario adjunto de la Asociación de Docentes de la UNLP (ADULP).

“Hay una definición política muy clara del gobierno nacional de imponer paritarias a la baja para los trabajadores mientras sube la tasa de interés al 40% para los que apuestan a la timba financiera”

En otro orden, la medida de fuerza responde a la decisión del gobierno de acudir al FMI para financiar la economía, luego de la disparada del dólar. “El conflicto se agrava fuertemente, no sólo por la falta de respuesta del gobierno a nuestros reclamos salariales y presupuestarios, sino por el nefasto intento de volver a meternos en las garras del FMI, que nos va a condicionar aún más con sus políticas de ajuste, como lo hizo hasta 2004”, afirmó Carlos De Feo, secretario general de Conadu.

El paro es en respuesta también al desfinanciamiento educativo que denuncian los gremios. Un informe de Conadu señala que “la inversión nacional en las universidades nacionales, que creció de manera sostenida en la década anterior (de 0,55% en 2006 a 0,86% en 2015), disminuyó a 0,79% en 2016 (el nivel más bajo desde 2011) en relación con un PBI que decreció un 2,3% en términos reales”.

A esto se suma un nuevo recorte de tres mil millones de pesos del presupuesto actual en gastos de funcionamiento. La medida la comunicó la secretaria de Políticas Universitarias, Danya Tavela, en el marco del plenario del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) que se llevó a cabo en Jujuy el mes pasado. Los gremios expresaron a su vez que las subejecuciones de los presupuestos 2016 y 2017 afectan sobre todo a los programas de inclusión universitaria (becas, comedores, tutorías) dedicados a los sectores a los que les resulta más complejo acceder a la Universidad.

Con las universidades sin clases, los gremios decidieron actividades para la jornada de hoy y mañana. En La Plata, si las lluvias lo permiten, esta tarde desde las 16 hs ADULP hará un acto en la entrada del Rectorado de la UNLP para “sacar el conflicto a la calle y darle a conocer a la sociedad cuáles son nuestras condiciones de trabajo, cuáles son nuestros reclamos y salarios y por qué defendemos la educación pública”, estableció Manuel Rodríguez.

De cara a lo que viene tras este paro, Conadu llevará a cabo junto a Conadu Histórica una Marcha Nacional de Antorchas el 17 de mayo, hasta Plaza de Mayo. Y el 23 de mayo será parte también de la Marcha Federal Educativa organizada por Ctera.