Son vecinos que viven de 630 a 637 y de 1 a 8 quienes, ante cada lluvia, ven entrar agua a sus domicilios. Más allá del lamentable estado de las calles, los frentistas aseguraron que una cantera ubicada en 630 y 115, que identificaron como propiedad de la familia Juárez, ligada a la extracción de tierra para su venta, está desviando el curso del arroyo Garibaldi, un brazo del Maldonado, que cuando llueve crece y el agua ingresa a sus hogares.

Hace tres años iniciaron medidas en la Autoridad Del Agua (ADA), perteneciente al Ministerio de Infraestructura de la provincia, y en la Dirección de Hidráulica de la Municipalidad de La Plata, pero a pesar de que reconocen la magnitud del hecho y les aseguraron que la cantera es clandestina, la misma sigue funcionando y este barrio inundándose.

“Cada vez que nos atienden nos dicen que se va a resolver, nos dicen que es clandestina y tiene una orden judicial dictaminada por la provincia, que es ilegal, pero en los hechos no ocurre nada. Es todo de palabra”, aseguró a Contexto una vecina del lugar. Y relató que muchas veces son “maltratados” por las autoridades que los reciben, haciéndolos ingresar custodiados por fuerzas de seguridad: “Nos tratan a nosotros como sospechosos”.

Algunos optaron por mudarse, cansados de las constantes inundaciones.

Los vecinos iniciaron otro expediente en el Municipio, solicitándole a Julio Garro la construcción de un puente para que puedan al menos transitar. “La calle es un barrial. En la 630, que pasan los camiones de la cantera con tierra, no se puede ni pasar. El barrio está mal”, aseguró la vecina, que espera que el municipio se encargue de las calles, mientras que ADA intime jurídicamente a los dueños de esta cantera.