Matheus Passareli, la estudiante y militante social desaparecida el 29 de abril en Rio de Janeiro, habría sido asesinada, según informó la Policía Civil de ese estado. Las fuentes oficiales aseguran que su cuerpo fue quemado en una de las favelas.

Passareli era estudiante de artes audiovisuales de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ) y activista del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGTBI).

“Según información, mi hermana fue ejecutada al entrar en una de las comunidades del barrio”, expresó Gabriel Passareli a través de su cuenta de Facebook.

Es casi imposible no observar similitudes entre el asesinato de Passareli y el de la concejala Marielle Franco, ocurrido durante el mes de marzo de este año. Ambas mujeres, ambas militantes de género, ambas pobres, ambas asesinadas en Rio de Janeiro.

Los dos crímenes se produjeron en el contexto del aumento exponencial de la violencia política y de género que se ha desatado en Brasil desde el golpe de Estado contra la presidenta Dilma Rousseff, la intervención militar de Rio de Janeiro y la persecución mediática y política a los líderes populares.

“Passareli era estudiante de artes audiovisuales de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ) y activista del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales”

Marielle Franco era concejala del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), feminista, defensora de los derechos de las minorías y de la diversidad de género, socióloga, surgida de una favela, crítica de la intervención militar de Rio y una activa denunciante de los crímenes realizados por las fuerzas policiales y militares. Quedó en la mira de quienes, en el gobierno de Temer, se sienten impunes y fue asesinada por las balas de la Policía. En caso de esclarecerse el crimen de Passareli, habrá que ver quiénes fueron los autores materiales del femicidio y quiénes los autores intelectuales.