Según un informe de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), la violencia desatada por los grupos vinculados al narcotráfico ha generado más de 300 mil desplazados.

El informe indica que en 2017 hubo más de 20 mil personas que se vieron forzadas a abandonar sus hogares para huir de la violencia de los cárteles del narcotráfico que día a día tiñen de sangre el territorio mexicano.

El 60% de los 329.917 desplazados registrados por el CMDPDH pertenece a las comunidades indígenas tzotzil (Chiapas), nahua (Guerrero), rarámuri y tepehuanes (Chihuahua), purépecha (Michoacán) y mixe (Oaxaca).

“El informe indica que en 2017 hubo más de 20 mil personas que se vieron forzadas a abandonar sus hogares para huir de la violencia de los cárteles del narcotráfico”

El vínculo criminal entre los narcotraficantes, la Policía, sectores del gobierno, medios de comunicación, la agencia norteamericana DEA y los grandes terratenientes ha sentado las bases para este desplazamiento forzoso.

Sin embargo, la violencia en México no es sólo la que desatan los grupos de narcotraficantes. Existe una violencia estructural de un sistema social, económico y político que ha generado otro tipo de desplazados que la mayoría de los informes no reflejan.

En ese sentido, en diálogo con Contexto, Fernando Buen Abad, filósofo mexicano, aseguró que “es necesario comprender que el concepto de violencia en México no puede reducirse al crimen organizado. Que el contexto de violencia se remonta al hecho de que el 50% de la población se encuentra bajo la línea de la pobreza. Se remonta a que es un país que tiene una tradición de fraudes desde la época de Porfirio Díaz. A lo largo del siglo XX se ha dado un proceso de silenciamiento de la voluntad democrática del pueblo a punta de fraudes seriales”.

“hay 12 millones de mexicanos que hoy viven en Estados Unidos, que han sido expulsados por la economía, y que también son desplazados pero, en ese caso, por la violencia del sistema”

“El despojo que produce en los campesinos el Tratado de Libre Comercio también es parte de esa violencia. Por ese motivo surge el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas. Esa fue una respuesta a la barbarie que representaba ese tratado y a la barbarie del capitalismo”, remarcó.

El filósofo sostuvo que “sólo teniendo en cuenta todos estos puntos podemos entender el concepto de violencia de manera más amplia. Es cierto que hay 300 mil desplazados por la presión del crimen organizado; pero también hay 12 millones de mexicanos que hoy viven en Estados Unidos, que han sido expulsados por la economía, y que también son desplazados pero, en ese caso, por la violencia del sistema”.

“La cantidad de personas que de toda Centroamérica, Colombia, Perú y Ecuador avanzan en esas peregrinaciones inmensas hacia Estados Unidos y que van tratando de buscar sobrevivir a través de mil y un infiernos que transitan en ese camino también son desplazados del sistema”, agregó.

Buen Abad concluyó que “el concepto de violencia que motiva la expulsión de seres humanos debería ampliarse y no quedar reducido sólo al accionar del crimen organizado. De lo contrario, sólo veremos una parte del problema y no llegaremos nunca a su raíz”.