“Tengo que ir para mi casa, la gente de Magnetto está allanando mi casa, por el tema de los cuadros”. La mañana del 28 de noviembre de 2000 no sólo será recordada por todos los hinchas de Boca, cuando Riquelme y compañía alzaron la Copa Intercontinental, sino por el pequeño pero rebelde y popular gesto de Víctor Hugo Morales al reproducir un encuentro que invocaba a medio país pero sólo podía verlo aquel que pagara.

Lejos de ser anecdótico, se convirtió en una causa judicial que el Grupo Clarín utilizó para amedrentar al periodista siempre crítico. Esta mañana, Morales tuvo que abandonar su programa radial en AM 750 por lo que consideró “un atraco”.

De los tres millones que reclama Clarín por utilización de imágenes no autorizadas, el uruguayo asegura haber pagado dos. Sin embargo, quienes irrumpieron en su viviendo personal anunciaron: “Vamos a llevarnos las lámparas y los cuadros”. Claramente molesto, el periodista declaró: “Estos cuadros habitan mi vida desde hace más de veinte años y son un capital afectivo y moral”.

Llama la atención y no tanto que la Justicia vuelva a la carga con este allanamiento justo en la semana que Morales volvió a la televisión, de lunes a viernes a las 19 hs, con una columna en “El Diario”, por C5N.