Referentes del Partido de los Trabajadores (PT) denunciaron que la jueza Carolina Moura Lebbos negó el permiso para que los médicos personales del expresidente Luiz Inácio “Lula” da Silva lo pudieran asistir en la prisión. Mediante un comunicado, Gleisi Hoffmann, senadora y presidenta del PT, Lindbergh Farias, presidente del bloque en el Senado, y Paulo Pimenta, presidente del bloque en la Cámara de Diputados, recordaron que Lula tiene 72 años, se encuentra bajo tratamiento para combatir el cáncer y recibía controles periódicos.

La arbitraria decisión de la jueza Moura Lebbos es un gesto más de la arbitrariedad, parcialidad y encono que el Poder Judicial de Brasil ha mostrado contra el expresidente y una muestra más de la ausencia de Estado de derecho que vive el gigante sudamericano.

En el comunicado, los referentes denuncian que “la petición para que los médicos Rui de Oliveira y Darley Rugeri Wollmann Jr visiten al ex presidente Lula fue protocolada la semana pasada, directamente a la jueza de ejecución criminal Carolina Moura Lebbo del Juzgado Federal de Curitiba. Ante la falta de respuesta de la jueza, la petición fue interpuesta nuevamente (el 25 de abril) y negada bajo el absurdo pretexto de que no hubo ‘alegación de urgencia’”.

“¿Cómo no hay urgencia? Lula tiene 72 años de edad; que se encuentra en tratamiento de cáncer en la garganta desde 2011, venía practicando ejercicios físicos diariamente bajo la supervisión del Dr. Rui de Oliveira y hacía evaluaciones cardíacas periódicamente (monitoreo de presión, por ejemplo), estudios para los cuales se puso a disposición el Dr. Darley Wollmann, de Curitiba”, detalla el comunicado.

En el texto también se explica que “Lula, que está preso en régimen de aislamiento en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba por decreto ilegal e injusto de Sergio Moro, tiene derecho fundamental a asistencia médica como cualquier ciudadano, dondequiera que se encuentre”.

Al concluir el comunicado, los referentes aseguran que “la decisión de la jueza es más una arbitrariedad de la Lava Jato en contra del mayor líder popular del país. Es otra injusticia contra Lula. Es una actitud mezquina y cruel. Es un crimen contra la humanidad, que tendrá repercusión internacional”.