El Palacio Pizzurno, sede del Ministerio de Educación de la Nación, se vio rodeado ayer por cientos de mujeres que salieron a las calles en rechazo a la sanción que recibió Bianca en el colegio Reconquista de Villa Urquiza por no usar corpiño, aunque el propio código de vestimenta no diga nada al respecto.

“Iba por el pasillo y me cruzo con la rectora. Me dijo que no podía ir así, sin sostén. Nada más”, relató la joven de dieciocho años, quien afirma haberse sentido intimidada por la mirada de la institución. Este hecho inspiró ayer un “corpiñazo” frente a la cartera de Educación conducida por Alejandro Finocchiaro. 

En una Capital Federal con un fuerte movimiento estudiantil cada vez más cercano al feminismo, la comunidad educativa del colegio reaccionó con diversas actividades en apoyo a Bianca. Situación similar se vivió en la Escuela Modelo de Marmol, donde las mujeres fueron convocadas por las autoridades para “alargar” las polleras de sus uniformes, lo que generó repudio de chicas y chicos, motivando que los varones se pongan esta prenda para apoyar a sus compañeras. Ayer, el corpiñazo manifestó una vez más el rechazo a estas políticas.

“Llamamos a todas las mujeres a manifestarse frente al Ministerio de Educación, porque no estamos de acuerdo con que se reprima a las jóvenes en las instituciones educativas, como en ningún otro ámbito. Las escuelas, en vez de sancionar a las adolescentes, deberían aplicar la ley de Educación Sexual Integral para promover el respeto, la igualdad, y así prevenir la violencia sexista”, dijo Raquel Vivanco, coordinadora nacional de Mujeres para la Matria Latinoamericana (Mumalá), una de las organizaciones que convocó a la suelta de corpiños frente al Palacio Pizzurno.

Mumalá: “Las ESCUELAS, en vez de sancionar a las ADOLESCENTES, deberían aplicar la ley de Educación Sexual Integral para promover el respeto, la IGUALDAD, y así prevenir la Violencia sexista”.

En Argentina hay un antecedente similar en febrero de 2017, cuando se realizó en el Obelisco un “tetazo” por la “soberanía de nuestros cuerpos”, en rechazo al operativo policial en una playa de la costa bonaerense que buscó impedir que un grupo de mujeres hiciera topless. Así, cientos de mujeres se nuclearon en diferentes puntos del país sin corpiños, desafiando la censura sobre los cuerpos. Esta vez la sanción fue por parte de una rectora del colegio y la reacción fue la misma pero con la fuerte presencia estudiantil. 

“Estamos en contra del código de vestimenta, y esta sanción tiene que ver con las autoridades avasallando los derechos de las pibas”, dijo Manuela, del Centro de Estudiantes del colegio Rodolfo Walsh, que participó también de la suelta de corpiños.

“Estamos en contra del código de vestimenta y esta sanción tiene que ver con las autoridades avasallando los derechos de las pibas”

“Los estudiantes estamos hoy aquí repudiando el aberrante hecho de que las instituciones educativas y las autoridades del colegio quieran decidir sobre nuestros cuerpos”, opinó en tanto Oda, otra estudiante.

Vivanco, quien recientemente participó de las reuniones informativas por el debate del proyecto de interrupción del embarazo en Diputados, destacó que esta sanción se da en el marco de una creciente participación de las jóvenes y adolescentes en el movimiento de mujeres. “En esta nueva ola feminista que estamos protagonizando, son las mujeres jóvenes con sus pañuelos verdes en los colegios las que vienen haciendo frente a las instituciones patriarcales contra todo estereotipo y prejuicio sobre la adolescencia”, sostuvo la referente de Mumalá.

Cabe destacar que en la última reunión audiencia por el aborto una de las oradoras fue Camila, una estudiante del Colegio Julio Cortázar que subió a exponer en representación del estudiantado.

Tras la sanción y la fuerte mediatización, el colegio de Bianca se comprometió a revisar los códigos de vestimenta en conjunto con los alumnos, algo que, ante la demanda estudiantil, deberían hacer todas las instituciones educativas.