Los gremios docentes bonaerenses realizaron ayer el cuarto paro del año, que tuvo una adhesión del 90% en las escuelas de la provincia, según los relevamientos que hicieron en los 135 distritos de la provincia. Fue en “rechazo a la política de ajuste en educación” y a las “propuestas indignas” que acercó el gobierno en las siete negociaciones salariales.

En la última reunión paritaria realizada el viernes pasado, los ministros de la gobernadora María Eugenia Vidal ofrecieron un aumento del 10% para los primeros seis meses del año, en tres veces: 5% retroactivo a enero, 3% más en abril y 2% en junio. Los gremios lo rechazaron porque significa “una pauta salarial a la baja”, todavía menor a la anterior propuesta del 15% hasta septiembre que, a junio, alcanzaba un 11%.

Para el gobierno, el alcance del paro fue del 39%, una distancia del 50% con respecto a la estimación docente. “Con los números del paro, el gobierno hace lo mismo que con la inflación: intenta montar una puesta en escena que no tiene nada que ver con la realidad”, afirmó Roberto Baradel, titular de Suteba, durante el acto frente a la Casa de la Provincia de Buenos Aires en C.A.B.A., donde concluyó la movilización que partió por la mañana desde el Congreso.

La movilización tuvo como ejes del reclamo un mayor incremento salarial y de inversión en la infraestructura de las escuelas y la defensa de los bachilleratos para adultos y las escuelas rurales, contra los cuales el gobierno embistió en los últimos meses para “ahorrar costos”. A nivel nacional, los gremios cuestionan el cierre de la paritaria nacional que hizo el gobierno de Mauricio Macri en enero y por decreto, provocando mayores inequidades en cuanto al acceso a recursos entre las provincias.

 

“La altísima adhesión al paro fue una ratificación por parte de los docentes de lo que venimos planteando: el rechazo a la insuficiente propuesta salarial; y por otro lado hacer visible una política de ajuste que obstaculiza la vida institucional y el desarrollo de los proyectos educativos”, dijo a Contexto Silvia Almazán, secretaria general adjunta de Suteba.

Este fue el cuarto paro docente, después de los del 5 y 6 de marzo, y del 5 de abril. Hasta el momento fueron siete las reuniones que tuvieron los gremios y los ministros, en las que en ningún caso estuvieron cerca de llegar a un acuerdo. Los docentes piden un aumento por encima del 20% con cláusula gatillo para no perder frente a la inflación, posición que se volvió más firme tras la confirmación de los nuevos cuadros tarifarios y el fuerte rebrote inflacionario de la canasta alimentaria.

“Es inentendible que la gobernadora esté parada en un punto de inflexibilidad respecto de sus propuestas. No expresan una valoración del trabajo y compromiso docente, pero menos analizan la política económica con perspectivas reales”, expresó Almazán, en referencia a las proyecciones inflacionarias para este año de privados que en todos los casos superan la cifra del 15% del gobierno.

La tensión entre gobierno y gremios se tensó aún más en la previa del paro. El Tribunal de Trabajo N° 4 de La Plata rechazó la medida cautelar que habían presentado la FEB y Suteba el 16 de marzo en rechazo a los descuentos en los haberes que hace Provincia, que con este fallo tiene vía libre para aplicar.

“La gobernadora trata de escudarse y baja la cifra del paro porque hace lo mismo que con la inflación: miente descaradamente. La adhesión tiene un promedio del 90% a pesar de las amenazas y las intimidaciones”, lanzó Baradel.

Por su parte, Mirta Petrocini, presidenta de la FEB, señaló que “pudo más la decisión de hacerse escuchar de los docentes que las acciones disciplinadoras de las autoridades, como los descuentos, para que hoy estemos acá defendiendo la educación pública”.

De cara a lo que viene, la gremialista adelantó que la próxima semana, cuando el FUD espere un nuevo llamado a paritarias, “se implementarán nuevas acciones para seguir visibilizando nuestro problema”. Y agregó: “Hoy la sociedad ha entendido que, luego de los tarifazos constantes y el aumento del costo de vida, un maestro no puede recibir 540 pesos por mes y por única vez de incremento salarial”.