Con 41 oradores, arrancó ayer la tercera semana de reuniones informativas de los proyectos de Interrupción Legal del Embarazo en el plenario de comisiones del Congreso de la Nación. En total, ya se superó los doscientos exponentes de setecientos que se espera alcanzar a fines de junio, para finalmente trasladar el debate al recinto.

Al igual que el jueves, el plenario adoptó la modalidad de testimonios a favor y en contra de manera intercalada, según la decisión de los presidentes de comisión: Daniel Lipovetzky (Legislación General, comisión cabecera), Gabriela Burgos (Legislación Penal), Carmen Polledo (Salud) y Alejandra Martínez (Familia).

“Las feministas decimos que la vida no es sólo el desarrollo de células que se van multiplicando. implica también que se pueda gozar de una calidad de vida”

Una de las primeras que habló por la mañana fue María Teresa Bosio, presidenta de Católicas por el Derecho a Decidir y docente de la Universidad Nacional de Córdoba, quien sostuvo: “Las feministas decimos que la vida no es sólo el desarrollo de células que se van multiplicando. Implica también que se pueda gozar de una calidad de vida, la responsabilidad de acompañar esa vida desde un deseo subjetivo, desde la autonomía, de personalizarla, de darle entidad. Las mujeres no somos envases”.

María Marta Rodríguez, directora de formación del Frente Joven, consideró que el proyecto de ley no busca contener a la mujer ni ayudarla. “No hay empatía que valga. Estamos legalizando el descarte de personas”, sostuvo, al tiempo que apeló a un polémico argumento: “No busca ayudar a las víctimas de violación”. “¿Cuantos abortos debe realizarse una mujer para dejar de ser violada por su padrastro? El aborto no es la solución.”

Una de las intervenciones más aplaudidas por la mañana fue la de la periodista Luciana Peker, quien pidió a los diputados que legislen a favor de las mujeres. “No les vengo a pedir que legalicen el aborto, porque en la Argentina el aborto ya es legal con causales. Y eso implica que acá no podemos debatir ciencia ficción”, reclamó, y exigió que la ley que se apruebe amplíe derechos, dado que “no puede restringir ni el caso FAL ni el Protocolo para la interrupción legal del embarazo del Ministerio de Salud”.

La periodista pidió que legislen “para que las mujeres tengan ese derecho”. Para Peker, “el aborto es por la vida de las mujeres, sin lugar a dudas”, y está siendo impulsado con fuerza por las más jóvenes y adolescentes. “Hay una revolución de las hijas. Cuando era chica me dijeron que no tuviera sexo porque me podía morir en un aborto clandestino. No se lo voy a decir a mi hija y no voy a parar hasta que mi hija mujer tenga los mismos derechos que mi hijo menor. Las nenas y las adolescentes necesitan crecer en un mundo en que tengan los mismos derechos que sus novios, sus hermanos y compañeros”, sostuvo la periodista de Página/12.

La psicóloga y conductora Verónica Lozano, a favor del proyecto, en su intervención llamó a los presentes a imaginar que alguna mujer cercana a ellos no quiera continuar con su embarazo. “Invito a que abracen a esa mujer, la miren a los ojos, no la juzguen y le den las herramientas necesarias para que pueda interrumpir el embarazo si es que así lo desea”, sostuvo. “Es mi deseo que esa mujer que eligieron y está embarazada y no desea continuar con su embarazo pueda continuar con su vida. Y también es mi deseo que tengamos la capacidad de dejar de lado los intereses personales”, agregó Lozano.

En contra del aborto, Leandro Jacobi, de la de agrupación Gobernar bien de Entre Ríos, y en línea con María Marta Rodríguez, sostuvo que en este momento “tenemos una gran responsabilidad para prevenir el abuso sexual infantil, todo tipo de maltrato y embarazos no planificados y no deseados”, y agregó que “es imprescindible mejorar el sistema de adopción”.

Eduardo Valenti, director del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá y presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, fue una de las primeras voces en el turno tarde. El profesional manifestó que en una encuesta realizada se conoció que “dos de cada tres médicos tocoginecólogos están a favor de la despenalización del aborto”. “Los médicos siempre estamos a favor de la vida. El debate no es aborto sí o aborto no. El debate para nosotros es aborto seguro y aborto inseguro, porque el aborto seguro es para una sola clase social.”

Reconocida por ser una doctora “antivacunas”, Chinda Brandolino, médica legista, docente de la Universidad Católica de La Plata y referente de Pro-familia y Acción por la Vida, subió a exponer con una cruz colgada al cuello y apeló a impresionar a los legisladores con imágenes de interrupción de embarazos avanzados, lo que generó una fuerte polémica en la reunión plenaria anterior, cuando el medico Francisco Turri hizo lo mismo. Pero ayer no hubo interrupción. Mientras pasaban las imágenes, la profesora llamó al aborto “pena de muerte al niño por nacer” y leyó un relevo de noticias periodísticas sobre mujeres que abortaron con Misoprostol. “Aborto legal o ilegal, alguien muere igual”, sostuvo al cerrar.

“Despenalizar es construir una sociedad más sana, más tolerante y más inclusiva. Les pido que ponderen los datos confiables por sobre los fanatismos religiosos. Que legislen para el bien de todas las mujeres”, pidió en tanto Pascual Valdes, doctor en Medicina UBA y presidente de la Sociedad Argentina de Medicina. “¿Alguien puede creer que manteniendo la penalización va a desaparecer la problemática?”, preguntó el especialista, y llamó a los legisladoresa despenalizar el aborto para que no haya una muerte por semana en nuestro país. Está en manos de ustedes”.

De la partida fue también Rue Vicent, un psiquiatra estadounidense cuestionado en su país incluso por la propia Asociación de Psiquiatría. El “especialista” aburrió con una ponencia en la que concluyó estar en contra de “la despenalización del aborto en Argentina. Probablemente los riesgos sobre la salud de la mujer superen los beneficios personales”.

“Soy mamá de Ana María, la chica que me mataron en Santa Fe”, comenzó diciendo Marta Cuevas, que habló de su hija, quien murió al serle negado un aborto teniendo cáncer. “Fue a hacerse la quimioterapia. Yo le pedí que le saquen el embarazo. Me dijeron que no porque ellos querían salvar las dos vidas. Les dije que no porque no era sola. Mi hija tenía tres hijitos esperándola”, relató.

“no voy a parar hasta que mi hija mujer tenga los mismos derechos que mi hijo menor. Las nenas y las adolescentes necesitan crecer en un mundo en que tengan los mismos derechos”

“Justicia por mi hija y que se haga el aborto para que a ninguna de las mujeres le pase lo que le pasó a mi hija. Que los curas no se metan en la vida de la persona. A mí me trataron de asesina. Yo no soy asesina”, exigió Cuevas, quien fue aplaudida de pie por el conjunto de legisladoras presentes.

Tal como señaló Peker, las más jóvenes se sumaron a acompañar el proyecto de interrupción legal del embarazo. Una de ellas fue Camila Manfredi, del Colegio Julio Cortázar, que subió a hablar en representación del colectivo estudiantil de Capital Federal. “Las estudiantes estamos exigiendo aborto legal porque entendemos que miles de mujeres se someten a estas prácticas, sea legal o no.” “No obligamos a nadie a abortar cuando pedimos esta ley; pedimos terminar con las muertes a causa de abortos clandestinos”, sostuvo, y exigió la implementación de la Ley de Educación Sexual, olvidada por el macrismo.