Con no más de 80 socios y casi 89 años de historia, el Club Dardo Rocha de La Plata, ubicado en 5 Bis e/519 y 520, está en jaque ante las elevadas boletas que llegan, tanto de luz como de gas, por lo que, de seguir así, aseguran tendrán que dar de baja los servicios para sobrevivir.

“A través de los aumentos desmesurados, el mes pasado nos vino siete mil de luz, ahora este mes otro tanto, y se nos junta con la factura de gas. Para nosotros, que somos un club de barrio, es mucho y estamos por llegar al punto de que no podamos pagar más: vamos a tener que elegir entre un servicio u otro”, dijo a Contexto Alejandro Martínez, presidente. “Los chicos va a tener que abrigarse”, aseguran.

“El Estado está completamente ausente, tanto el MUNICIPAL, como el Provincial, como el Nacional. No se hacen presentes ni se hacen cargo”

“Nosotros estamos en el barrio con la convicción de que los clubes no se cierran, y de ultima tomaremos medidas extremas, como dar de baja servicios”, agregó el dirigente de esta institución en la que niños y adultos practican taekwondo, zumba, yoga, fútbol, informática y diversos cursos brindados por la Universidad. 

Ante tamañas boletas, hoy el Dardo Rocha busca salir del paso con el buffet, aunque siempre terminan poniendo dinero de su bolsillo los dirigentes de la institución. Tampoco logran cubrir los costos de los servicios con la cuota societaria, que es sólo de veinte pesos, y ante la delicada situación económica que atraviesan vecinos y socios, se ven en la imposibilidad de aumentarla. “No es un negocio. No es una empresa. Es un club de barrio”, sostienen.

“El Estado está completamente ausente, tanto el municipal, como el provincial, como el nacional. No se hacen presentes ni se hacen cargo”, sostuvo Martínez. “Necesitamos que tomen conciencia. Esta clase de autoridades se ponen duros con los que menos tienen”, agregó.

Esta historia se repite en muchos clubes del país. En La Plata, el estado es crítico, según aseguró el presidente de la Federación de Instituciones Culturales y Deportivas, Alberto Alba. “Lo que pasa en el Dardo Rocha pasa en muchísimas instituciones, en casi todas las que representamos. No hay relación entre el aumento y lo que está generando económicamente un club. En los clubes de barrio, cuando peor está la situación económica, menos recaudan”.

Según el presidente de la Federación, además de poner plata de sus bolsillos, los clubes están recurriendo al ingenio: haciendo rifas, festivales, comidas o incluso limitando las actividades nocturnas para ahorrar energía. “Se hace muy difícil, están todos los clubes al borde del descalabro”, sostuvo Alba.

Sin apoyo estatal, desde la Federación han solicitado audiencias con la gobernadora María Eugenia Vidal, pero no han tenido aún respuestas. Para Alba, el Estado está olvidando el rol social que cumplen los clubes, alcanzando sólo en la ciudad de La Plata a 70 mil niños y niñas que concurren diariamente a las diversas actividades que proponen estas entidades.

“Lo que pasa en el Dardo Rocha pasa en muchísimas instituciones, en casi todas las que representamos. No hay relación entre el aumento y lo que está generando económicamente un club”

“Nosotros consideramos que estamos haciendo una contraprestación al sacar a los pibes de la calle. No estamos pidiendo limosnas, sino que solamente reconozcan la labor de los dirigentes, que hacen que los chicos en un club tengan otros valores, que en la calle no tienen”, manifestó Alba. “Nos gustaría preguntarle a la gobernadora qué pasaría si ponemos a esos 70 mil pibes en la calle”, concluyó.

Hace más de un año, la Legislatura bonaerense votó la adhesión de la provincia a la Ley Nacional N° 27.218 de Régimen Tarifario Específico para Entidades de Bien Público, la cual define “un tratamiento particular a aplicar a las fundaciones y asociaciones sin fines de lucro sujetos de este régimen en relación con el precio que las mismas pagan por los servicios público”. Sin embargo, sigue sin reglamentarse y los clubes siguen castigados por los constantes tarifazos.