Un centenar de padres, alumnos y docentes se movilizaron ayer en el centro de La Plata y cortaron la avenida 7 en repudio del total abandono de la Escuela N° 23, cerrada desde hace seis meses tras haber sufrido un incendio y cuyas obras de reconstrucción ni siquiera han sido licitadas. Mientras tanto, unos seiscientos alumnos de las tres instituciones que funcionaban en el edificio están a la deriva, cubriendo las clases en otros establecimientos que ofrecieron sus espacios de manera voluntaria.

“A sacarse fotos y hacer promesas vinieron de todas partes: del Municipio, de Provincia, del Concejo Escolar. La escuela está hoy tal cual la clausuraron en su momento. Nos habían mostrado un presupuesto que sólo se destinaba a ‘reconstruir lo afectado’; es decir, no se haría una reedificación estructural, sino que se arreglarían las paredes y techos alcanzados por el incendio”, dijo a Contexto Nancy Coronel, una madre de alumnos y vocera de la protesta.

“A sacarse fotos y hacer promesas vinieron de todas partes: del Municipio, de Provincia, del Concejo Escolar. Pero la escuela está hoy tal cual la clausuraron en su momento”

“La escuela, hoy por hoy, corre riesgo de derrumbe. Todavía no se iniciaron ni siquiera esas obras”, denunció la mujer, también presidenta de la Cooperadora y una de las principales referentes de la institución en los diversos reclamos por respuestas, que ayer tuvieron continuidad en la movilización.

La “caravana” partió de las inmediaciones de la escuela, en 7 y 601 del barrio platense de Villa Elvira, hasta la zona céntrica de 7 y 50, donde cerca de las 18 hs cortaron el paso del tránsito para hacer visible el reclamo. Allí se hicieron presentes referentes gremiales, docentes y alumnos.

Las instalaciones incendiadas albergaban el funcionamiento tanto de la Escuela Primaria N° 23 como de la Escuela Secundaria Nº 81, una sede del Plan FinES y cursadas de adultos. En la actualidad, el único sector que sobrevivió y aún está en funcionamiento es el comedor del colegio –que ya no funciona como tal– y puede dar espacio a tres grados muy amontonados. A su vez, gran parte del alumnado fue trasladado al instituto Santa María, que brindó de manera voluntaria el espacio. Las improvisadas intervenciones del Consejo Escolar sólo permitieron levantar paredes de durloc que no alcanzan hasta los techos (lo que genera que se mezcle el ruido entre aulas) y que ni siquiera pueden resistir el peso de los pizarrones enviados.

“Los padres piden respuestas, por eso necesitamos acompañarlos desde toda la comunidad. Con una obra que debía empezar en vacaciones de verano y que todavía no está siquiera licitada, debemos suponer que esto como mínimo lograría que las obras empiecen recién dentro de dos meses. En esto sin duda ha tenido gran papel la disolución de la Unidad Ejecutora Provincial”, dijo a Contexto la referente platense del gremio Suteba, Paula Tardón, cuyo sector se hizo presente en la jornada. “Esta inacción habla además de una fuerte apatía por parte del Ministerio de Educación de la Nación, como también de autoridades provinciales y locales”, agregó.

“Los padres piden respuestas, por eso necesitamos acompañarlos desde toda la comunidad. Con una obra que debía empezar en vacaciones de verano y que todavía no está siquiera licitada”

Si bien Coronel expresó que había sido anunciado un presupuesto de 3 millones de pesos para la refacción de la escuela, también señaló que “esta cifra es insuficiente para lo que realmente requiere la obra de manera integral”. A fines del año pasado, desde los diferentes sindicatos habían advertido sobre varias subejecuciones en los presupuestos educativos para la capital bonaerense, hecho que complicaría de manera preocupante la puesta en marcha de obras y abastecimientos.

Cabe destacar que la Escuela N° 23 es una de tantos establecimientos locales que este año se vieron afectados por la municipalización del servicio de distribución de alimentos para el comedor y padecieron desabastecimientos ante la modificación impulsada por María Eugenia Vidal.