Por Ramiro García Morete

“Ve a donde quieras ir” invita el viaje electrónico de “Antes de llegar”, tema del notable Parte de un mal sueño y del reciente EP de remixes Desconfiguraciòn. Y en cierto modo parece representar ese camino de configuración propia que asumieron Peces Raros cuando reformularon la propuesta inicial (de mayor linaje al rock nacional) y, sin dejar las guitarras ni los collages líricos de alta carga generacional, la condujeron a un lenguaje más conciso y bailable. Desde hace un tiempo, una de las bandas locales con mayor proyección nacional (integrando el line up de festivales como Lollapalooza) propone una idea de track continuado o relato sonoro que se certifica en los concurridos shows. Sostener el pulso parece la consigna y Lucio Consolo (voz y guitarra) afirma: “Totalmente, algo trasversal a nuestra búsqueda es el cuidado del pulso. El pulso entendemos que es un elemento crucial para la construcción discursiva”. 

Si bien la búsqueda y experimentación electrónica los llevó a otro nivel, el cuarteto que completan Marco Viera (voz y guitarra), Benjamín Riderelli (batería) y Mariano Sosa Acosta (bajo) no deja de ser –en hilarantes términos de Pappo y aquella batalla televisiva con un DJ– una banda de “música tocada por humanos”. “Entendemos que la electrónica también está tocada por humanos”, recoge la célebre referencia Consolo. “Si bien el recorrido es otro, al final de la cadena siempre hay una persona ordenando los símbolos. Nuestro proceso tiene que ver con atravesar la electrónica desde formatos ajenos a ella: la canción y la banda. Ese equilibrio lo trabajamos tanto desde los arreglos como desde la composición. “En ese vaivén o búsqueda de equilibrio de lenguajes, la lírica como componente es el elemento que más se aleja de la estética de la electrónica. Ahí es cuando podemos volver a la idea del equilibrio. Por lo general se laburan aparte, si bien hacen al paisaje sonoro, no forman parte del universo sónico”.

La banda comprendió que la pista daba pista, precisamente, de muchos signos de época. Marco Viera expresa: “El baile se volvió protagónico en nuestra escena, eso es una expresión generacional en sí. Parece que la juventud goza de interpretar la música con el cuerpo y no sólo con la mente”. 

Muy pronto, la banda retomará las bases grabadas de Romaphonic para agregar sintetizadores y guitarras y empezar a dar forma al mando de Juan Stewart, el productor de Parte de un mal sueño. “Tenemos un terrible vínculo con él, tanto humano como laboral”, cuenta Consolo. “En nosotros hay una gran expectativa. Siempre que entramos a grabar sentimos que estamos haciendo algo superador a lo anterior. En este caso, nuestro conocimiento sobre el género y nuestra experiencia en el estudio nos dan una perspectiva nueva”.

Metódicos, inquietos y constantes, Peces Raros crecen en convocatoria y aceptación de la crítica. “Lo manejamos con laburo y cuidado. Cuanto mayor es el crecimiento, también la responsabilidad”. 

Esta noche a las 20 hs, se presentan en Sala Opera (58 e 10 y 11) con la participación de dj Manuel Rodríguez (Wahr).