Por Ramiro García Morete

“Las improvisaciones son mejores cuando se las prepara”, dicen que dijo el gran dramaturgo de la lengua inglesa, o puede que estemos improvisando la introducción para una disciplina cuyas reglas y preparación previas obran en pos del momento irrepetible. Algo así como decía Herbie Hancok del jazz (“se trata de estar en el momento presente”), tanto en el arte como en el deporte, improvisar no es sinónimo de impericia sino una celebración del recurso. Y la improvisación deportiva (rama de esta corriente teatral) sabe combinar ambas, tal como lo hace cada semana la Liga de Improvisadores de La Plata. Cuatro equipos, árbitros, directores técnicos y un público participativo les dan vida a un espectáculo en el que cada función (o partido) es naturalmente distinto.

El equipo de primera

Lucía Uncal es parte de la dirección de La Liga y, al igual que Natalia Guinovart, es parte de uno de los equipos: Trendig Topic. Ambas se entusiasman contando los rasgos de cada uno, “basados en diversos aspectos de la identidad platense”. Y explican: “Los equipos tienen historia y una identidad muy clara desde lo visual, desde la actitud corporal. Es algo que nos gusta mucho y lo llamamos folclore. Jugamos mucho con eso. De hecho, se generan hinchadas de estos equipos. Las personas que vienen empiezan a tomar esas identidades e hinchar por ese equipo”. De ese modo, ejemplifica Uncal: “Trending Topic serían los chetos, a la moda y en contacto con la última tendencia. Los Geomega son como un grupo secreto ligado a ciertos aspectos de la masonería. Siempre están conspirando, tratando de dominar el mundo. Tienen una visión de la improvisación bien racional y estratégica. Luego están Diagonal 66, vinculados a la parte rockera, y Anima Terra, orientados a una búsqueda más espiritual o hippie”.

“Los equipos tienen historia y una identidad muy clara desde lo visual, desde la actitud corporal. Es algo que nos gusta mucho. lo llamamos folclore y se generan hinchadas”

Cada equipo cuenta con tres jugadores y un técnico que tiene un personaje más marcado que sostiene todo el encuentro. “El técnico indica desde afuera con señales, pide más volumen o reorganiza el espacio”, cuenta Uncal.

La Liga programa partidos rotativos entre los cuatro equipos, con una referí y dos jueces de línea que son quienes dan los disparadores o los que van a dar las pautas de improvisación. “Hay dos tipos”, explica Uncal: “por un lado, de estilo. Estos giran en torno a los géneros cinematográficos o literarios que conocemos y es donde se generan más historias. Y por otro, los de desafío. Se trata de juegos teatrales donde se explota un recurso. Son más efectivos, más rápidos. En el primer tiempo se juega uno y en el segundo otro”. Los disparadores parten de títulos. Guinovart mira la mesa y ejemplifica: “El tostado loco. Telenovela. Seis minutos”. Esto no es todo: también puede haber definición por penales, donde el público tira una consigna y los jugadores resuelven breve e individualmente.

El trabajo de la semana

Los equipos ensayan (perdón, entrenan) por separado durante la semana y el sábado se encuentra todo el elenco. Allí se trabajan distintos estilos y juegos. Pero, como explica Natalia, “esta semana hay partido y yo no sé que vamos a jugar. Si ciencia ficción, una novela o un policial. Eso también se entrena: tener la tranquilidad para decir ‘estoy preparada para resolver lo que surja de un título, sea algo simple o algo muy loco’”. Natalia viene “del palo del tango y el folclore”, y es algo más “nueva” en la disciplina. Lucía (que tiene veintisiete) se dedica y estudia esto desde los quince, cuando Cabe Mallo (uno de los pioneros en la ciudad) llevó un taller a su escuela.

Uno de los desafíos de la improvisación, por supuesto, es conservar la espontaneidad. Natalia expresa: “Uno puede tener lugares recurrentes, pero proponemos que eso no pase. La referí puede marcarlo: fíjense que están repitiendo. En el entrenamiento lo que uno va desarrollando es la capacidad de generar historias nuevas”. Uncal agrega que “también está el compromiso de cada intérprete para explorar. Si yo soy más de la palabra o lo discursivo, ahora voy a explorar más desde el cuerpo”.

Si bien el absurdo predomina, la improvisación transita distintos registros del humor. “Somos un elenco muy grande. Hay muchos estilos de amor. Muchos que tenemos una posición política tomada. Y hacemos humor desde ahí: desde la crítica, la ironía, poniendo en tensión muchos discursos del sentido común, por ejemplo. Y también está el absurdo o el humor físico. Por ejemplo, hay un jugador que tiene una corporalidad increíble: muy flaco, muy alto y con una expresividad muy grande. Arma personajes y construye desde ahí”, explica Uncal.

Las actrices aclaran que la competencia es “falsa en el sentido de que somos un elenco antes que equipos. Y que por sobre la competencia siempre ponemos la calidad del espectáculo”.

“somos un elenco antes que equipos. Y por sobre la competencia siempre ponemos la calidad del espectáculo”

Esa calidad –más que nunca– quedará este año a consideración del público, dado que ahora el espectáculo es a la gorra. La Liga de Improvisadores de La Plata tiene una nueva fecha este viernes a las 21:30 hs en La Gran 7 (62 e/ 1 y 115).