Por Ramiro García Morete
Foto: Manuel Cascallar

“Puedo observar bajo un extraño/ manto estético/ lo relativo del tiempo/ siempre certero./ Pude escuchar que me dijeron/ que el hombre del futuro está allí/ sufriendo igual que yo/ igual que ayer”. Desde 1989 hasta mañana y traspasado, Mister América ha desplegado un extraño manto estético heterodoxo, tendido desde el rock pero con una perspectiva poética y escénica poderosa y personal. Tanto, que es considerada como el secreto a voces mejor guardado de nuestra ciudad y referente de muchas bandas sucedáneas. Sin embargo, lejos de una postura fósil, y a pesar de haber abandonado la actividad constante, Mister América siempre está pensando en el futuro igual que ayer. Por eso, la banda conformada por Ricardo Pontano (guitarra), Jorge Leguizamón (guitarra), Horacio Núñez (bajo), Agustín Cueto (batería) y Gustavo Astarita (voz y guitarra) se presentará este viernes a las 21 hs en Live Club (39 e/ 6 y 7).

Casi de modo indisoluble, el nombre de Mister América y la ciudad de La Plata saben ir casi adheridos. Astarita –que entiende que en “uno busca la libertad por sobre todas las cosas”– no lo entiende como un peso: “No hay carga alguna ni interés en prestar atención a una tradición, responder a esta o a un legado significaría estar atento a la mirada de los otros, a lo que los otros esperan de vos, y eso de ninguna manera es libertad”. En esa tradición, esta familia, tal como prefiere llamarla Astarita, compone un referente que se erige no como un antihéroe, pero quizá sí como los héroes de Bowie. El artista reflexiona sobre la figura heroica en el rock: “Creo que en su mayoría es algo limitado al entretenimiento, o sea, carne cruda para masas hambrientas de amor, jóvenes (o no tanto, lo que es más triste) que desean decir: ¡Ey, mírenme, quiéranme! ¡Acá estoy, existo! Gran parte del espectáculo –en este caso, el rock– es el sitio ideal que el ser adolescente, irresuelto y desbordante de necesidades afectivas utiliza sin saberlo para tapar o sobrellevar estas falencias. Es por esto que casi la totalidad persigue el ‘éxito’, el dejar un legado, convertirse en héroe, o perseguir la fama para emparchar el dolor de existir sin conocer la verdad; esta misma patología es trasladable a toda la sociedad, por esto es que vemos que el culto al ‘exitoso’ ocupa tanto lugar en la llamada realidad. Para redondear, creo que el rock o cualquier expresión no es importante en sí en tanto forme parte de una forma de entretenimiento, lo que sí importa es perseguir y cristalizar la obra de arte, esa que es universal, y eso sólo lo hacen los verdaderos artistas”.

Con siete discos editados, el cantante dice que todos le dieron un placer inmenso. “Ocurre que comenzamos a grabar ya adultos, maduros musicalmente y como individuos. Pero diría que el primer disco, Con el agua al cuello, fue especial por ser la primera vez y uno encontrarse ante lo desconocido, lo nuevo, el que menos disfruté.”

Somos familia

Alguien dijo que en La Plata las bandas no se separan, sino que se empiezan a ver menos. Astarita asiente, pero aclara: “Nosotros no nos vemos como una banda, somos más bien una familia, un grupo de grandes amigos que cada tanto se juntan para realizar una ceremonia”. Y, aunque en toda familia se discute, “que yo recuerde, podría decir que no hay discusiones artística, hay que hacer lo que hay que hacer”.

En vivo, Mister América exhibe una banda sólida y versátil, el terreno ideal para que Astarita libere todo su histrionismo y presencia escénica. “La construcción del oficio, que más que frontman me gusta utilizar el término ilusionista, es totalmente consciente, como en cualquier oficio debe ser. Y, por supuesto, el grupo es la herramienta principal, como el herrero necesita del martillo, la amoladora, la soldadora, etcétera. Sin esa maquinaria por detrás, la ilusión que uno crea no sería total. El grupo es el paisaje con sus claves tonales, sus trazos y una paleta de emociones en las cuales el personaje se para y proyecta su sombra. Así se forma la obra, la ceremonia”.

El show del viernes contará con varios condimentos especiales. Por lo pronto, se proyectarán el tráiler de Deberían haberlo visto, documental sobre la histórica banda: “Hace ya más de un año que Javier Stickel (y su alter ego, Chancho Piluqui) viene entrevistando a diversos personajes de la ciudad que cuentan qué significó Mister América en sus vidas. Javier ya hizo hace un par de años un video con su mirada sobre la vida del grupo (se puede ver por YouTube: ‘En la sala de la antifama’)”.

Respecto del show (que abrirá Chivas Arguello, cantante de NormA, productor del último disco de Mister América y admirador confeso), contendrá “muchas canciones que hace más de quince años no se tocaban. Yo me vuelvo a colgar la guitarra en muchas de ellas, y para terminar la descripción quiero destacar el hermoso lugar que es Live Club, un gran escenario, telón, muchas luces y camerinos”. Y cierra con humor: “Para gente mayor como nosotros, es como que te envíen al final de tu vida a un geriátrico en Miami Beach.”