Por Ramiro García Morete

Trescientos pesos por cabeza. Un pequeño grupo de personas provenientes de pequeñas editoriales y proyectos literarios habían decidido unir fuerzas con lo poco que tenían y lo poco que quedaba: La Plata estaba inundada y la inauguración de Malisia en el viejo “C’est La Vie” debía postergarse. Pero este colectivo no iba a amedrentarse y sentaría posición dos semanas después –“con nuestras casas aún húmedas”– llevando a acabo Desbordados con el fin de pensar desde la narrativa lo que La Plata sufría.

Cinco años después, Malisia (integrado por Club Hem, EME, FA, Malisia y Pixel) celebra un nuevo aniversario de vida con un catálogo que estima 150 títulos, y, si bien la “mesa chica” conformada por Verónica Luna, Agustín Arzac, Pablo Amadeo González, Francisco Magallanes , Agustina Magallanes y Leonel Arance se sostiene, se extiende a una red que incluye a cada autor, ilustrador, diseñador o asiduo lector involucrado que la posiciona como un sólido proyecto cooperativista de gran peso en la ciudad y con proyección nacional.

se produjo un aumento muy importante en materiales para producir (el papel, las tintas), así como el trabajo que tenemos que remunerar.

El merecido festejo íntimo –pero abierto al público, por supuesto– tendrá lugar en su actual base de operaciones El Espacio (diag. 78 y 6) este miércoles a las 20 hs. Habrá sorteos, descuentos y la actuación en vivo del músico y poeta Lucas Finocchi. Pero la gran coronación de este primer lustro será la participación en la 44ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, del 26 de abril al 14 de mayo, en el stand 2101 del Pabellón Amarillo del predio La Rural.

Hacia 2009, Agustín Arzac formaba parte de EME (Estructura Mental a las Estrellas), “una publicación periódica sobre análisis, crítica cultural, literatura, música. En ese momento no pensábamos ni teníamos proyección. El presente no hubiese sido posible nunca sin haber conocido a los integrantes de Pixel y de Club Hem y formar el colectivo. Toda la potencia del trabajo colectivo nos llevó a donde estamos. Es la única posibilidad de crecimiento real”.

“Desde el principio, los integrantes de Malisia tuvimos en claro cómo íbamos a encarar las actividades culturales: con un fuerte compromiso hacia lo que tenemos al lado, lo que nos pasa. Por las actividades pero también los libros que hemos publicado, como Presa (decálogo sobre el caso Milagro Sala), Bardo (de Mariano Dubin) o El sol detrás de esta oscuridad, sobre narrativas de mujeres en contexto de encierro.” Arzac enumera las publicaciones de Malisia: “Estos cinco años llevamos publicados aproximadamente 150 libros entre las cuatro editoriales, además de la revista Malisia, que lleva cuatro números, y la revista EME, que tuvo cinco. Club Hem tiene una colección de poesía y narrativa. EME tiene una colección de ensayos, una de textos revistados, una de crítica y arte. Malisia tiene una biblioteca muy importante de teatro y dramaturgia. Se han publicado seis textos de dramaturgia platense, un nicho que no estaba explotado anteriormente. Y Pixel se centra en poesía, pero tiene una colección de imagen y fotografía y una colección de narrativa”. Y aclara que “además de los nuestros, está la distribuidora de catálogos de otras editoriales que han confiando en nosotros para esa difícil tarea”.

Además de la calidad de las publicaciones, Arzac considera que “lo que define a Malisia del resto de las editoriales grandes o mediana de Argentina tiene que ver con que nuestro capital es el capital humano”. Y se explaya sobre las vicisitudes de la “subsistencia en una situación política y económica para la edición del libro. No sólo se produjo un aumento muy importante en materiales para producir (el papel, las tintas), sino también en el trabajo que tenemos que remunerar. Hay editoriales que imprimen en China, y eso complica mucho la situación de las imprentas y las gráficas nacionales. Nosotros vamos a seguir insistiendo en imprimir en Argentina, con nuestros viejos imprenteros que nos han sostenido en este tiempo. Aunque eso signifique un costo mayor o un nivel de competitividad más bajo de lo que pueden lograr en el exterior. No digo que no podamos, pero es una definición política”.

Arzac comenta que “la satisfacción de un libro publicado es una sensación muy linda”, y ve con expectativa la primera experiencia de Malisia en la Feria Internacional del Libro.

Y lo lleva más lejos: “Son varias las situaciones. Se nos han cerrado muchas puertas a partir de las publicaciones políticas que hemos tenido, como la caída de subsidios. Pero tiene que ver con la forma en que pensamos. No queremos ser parte de ese gobierno que hambrea al pueblo y que habla de diversidad pero castiga a las imprentas locales. Es una contradicción de la que no queremos ser parte”.

Arzac, comenta que “la satisfacción de un libro publicado es una sensación muy linda”, y ve con expectativa la primera experiencia de Malisia en la Feria Internacional del Libro. “Es todo un desafío. La Fundación El Libro nos eligió para participar en un stand gratuito del Nuevo Barrio. Es nuestra primera experiencia, ya que estamos apostando fuerte, puesto que habrá libreros, editores, y traductores no sólo del país, sino de todo el mundo”.