Por Pablo Pellegrino

En una tensa audiencia de la Comisión Bicameral Especial sobre la desaparición, búsqueda y rescate del submarino ARA San Juan, que se extendió por casi diez horas, los familiares de toda la tripulación realizaron fuertes cuestionamientos al ministro de Defensa Oscar Aguad y al gobierno de Mauricio Macri por la falta de respuestas cinco meses después de la última comunicación que la nave mantuvo con la base de Mar del Plata.

Con claros signos de angustia y cansancio, la mayoría de los familiares se enfocaron en la falta de celeridad para la contratación de los Vehículos Submarinos Autónomos (AUV, por sus siglas en inglés), ofrecidos por el empresario venezolano Hugo Marino, que reclaman desde diciembre del año pasado. La explicación oficial fue que esa contratación no fue posible hasta el 1º de abril de este año porque no era correcto pagarle a una empresa privada cuando otros países ofrecieron ayuda “sin cobrar un peso”.

En ese sentido, también criticaron la partida del buque Oceanográfico Yantar de Rusia, que fue el último país en retirarse de la búsqueda.

Uno de los cuestionamientos más llamativos realizados por una familiar fue sobre la salida de algunos tripulantes de los grupos de Whatsapp que tenían con su familia, lo que abre la puerta a las sospechas por actividades de inteligencia sobre las familias. “Eso es un delito grave, señora, quisiera ponerme en contacto con usted para ir a hacer la denuncia juntos”, contestó el ministro.

En la extensa exposición que realizó, Aguad adelantó que para el martes estaría publicado el llamado para la contratación directa de los AUV requeridos por las familias. Dijo que “cualquier otro país ya hubiera concluido la búsqueda a los quince días” de la desaparición, y manifestó que “el que diga que no lo buscamos adecuadamente, miente”. “Desde el primer momento nos impusimos decir la verdad y no ocultar nada. Es más: esa manera de expresar la verdad es la que puede haber llevado a la confusión por las interpretaciones que se hicieron desde afuera”, dijo al comienzo de su exposición, y expresó que el gobierno sigue enfocado en la búsqueda “casi obsesivamente”.

Uno de los cuestionamientos fue sobre la salida de algunos tripulantes de los grupos de Whatsapp que tenían con su familia, lo que abre la puerta a las sospechas por actividades de inteligencia sobre las familias.

En esa línea, recordó ante los familiares que “por pedido de ustedes subimos videntes a los buques” que trabajan en la localización de la nave desaparecida en noviembre de 2017, y sostuvo que el Estado lleva invertidos 780 millones de pesos en la operación.

También se refirió al informe que daba cuenta del curso del submarino en el que cabía la posibilidad de pasar cerca de las islas Malvinas. “En el expediente donde está el curso del ARA San Juan tanto de ida como de vuelta hubo pequeñas rectificaciones que tenían que ver con cuestiones climáticas fundamentalmente”, dijo Aguad, y agregó: “Hubo alguien que hizo un preparte equivocado con una longitud equivocada; esto no es una contradicción, es un error que en lugar de ir a un cesto de basura fue al expediente judicial”. También consideró que “si el submarino hubiera seguido ese curso, tendría que haber navegado por encima de las islas Malvinas”.

En cuanto a los objetivos que tenía la nave, el ministro explicó que, junto con otros buques de la flota argentina y con aviones de la fuerza aérea, se habían realizado ejercicios de combate y destinado para eso un buque que debía ser destruido. Luego del ejercicio, el submarino se dirigió a Ushuaia y partió nuevamente con rumbo Sur-Norte el 11 de noviembre con el fin de realizar tareas de control de zona marítima en el “Área Juliana”, zona de fuerte actividad ictícola.

Entre el 14 y el 15 de noviembre es cuando se empiezan a conocer los primeros datos sobre los desperfectos que sufrió la nave: un principio de incendio en una de las zonas de baterías que obligó a salir a la superficie para oxigenar a la tripulación.

El submarino tenía la orden de comunicarse con tierra a 36 horas de ocurrido el evento, lapso en el que se pierde toda la comunicación. Ese hecho también motivó la pregunta de varios familiares de por qué no se inició un protocolo de rescate o apoyo al momento de conocerse el desperfecto que sufrió la máquina.

A las 16:30 hs del 15 de noviembre, dos horas después de haber declarado al submarino como “perdido”, el ministro explicó que se le dio la orden al destructor Sarandí (que había participado del ejercicio de combate y retornaba a la costa) de que se dirigiera al lugar donde se había establecido la última conexión con el ARA San Juan, siendo el primer buque en llegar.

“A las 22 es cuando venció el plazo que tenía el submarino para comunicarse y el comando de mar del plata se comunica con los familiares”, recordó Aguad.

“Nos apremia encontrarlos, y acá también mintió, ministro: mintió porque se tendría que haber previsto esta situación de abandono de la búsqueda de otros países, porque desde el primero de abril sabemos que no estamos en condiciones de seguir buscando a nuestros seres queridos con tecnología propia”, le reprochó Luis Tagliapietra, abogado querellante en la causa que investiga la jueza Marta Yánez de Caleta Olivia y padre de Alejandro, uno de los tripulantes del submarino.

“no hemos tenido ninguna referencia a la otra tarea que tenía el submarino, que, según nos informó el Jefe de Gabinete, tenía como objetivos secundarios los buques ingleses”

“Tampoco es cierto que todas las familias reciban ayuda: yo no lo hago y tampoco lo quiero, pero me consta que muchas familias están atravesando situaciones muy angustiantes”, agregó.

Por otro lado, consideró que el titular de la cartera de Defensa también mintió sobre los plazos de vencimiento del protocolo SAR (en inglés, Search and Rescue, búsqueda y rescate) cuando dijo que las normas internacionales ubican ese plazo en quince días. El abogado recordó un antecedente de una nave argentina perdida en el mar de Brasil donde la operación de rescate se extendió por tres meses. “Si se hubiera convocado a países hermanos para que colaboren al menos con un buque, podríamos seguir buscando”, afirmó Tagliapietra.

El diputado nacional del Frente para la Victoria Guillermo Carmona se sumó a los cuestionamientos a Aguad y adelantó que presentará un proyecto en la Cámara Baja para declarar “de interés nacional” la búsqueda del ARA San Juan. Criticó las “constantes referencias al dolor de las familias, que tienden a minusvalorar sus razones”, cuestionó las versiones contradictorias que aportó Defensa y Jefatura de Gabinete, la dilación de las actuaciones sumariales internas y la falta de información en ese sentido.

“El ARA San Juan, según nos informó el ministro, estaba haciendo control del mar. Luego nos hizo referencia al avistaje de buques pesqueros, pero no hemos tenido ninguna referencia a la otra tarea que tenía el submarino, que, según nos informó el jefe de Gabinete, tenía como objetivos secundarios los buques ingleses que operan en las islas Malvinas”, dijo Carmona. El diputado recordó que en el informe que brindó Marcos Peña sostenía que se embarcó personal del Centro de Integración de Inteligencia Táctica del Atlántico Sur “para corroborar el cumplimiento de los acuerdos entre ambos países”. “Tampoco se dijo que fue informado un contacto del submarino con un submarino nuclear británico”, agregó.