Docentes, alumnos, padres y miembros varios de la comunidad educativa decidieron realizar una olla popular en la Escuela Secundaria Nº 65 “Pedro B. Palacios” para visibilizar los serios problemas de abastecimiento que atraviesa la institución a partir de la municipalización de la distribución de alimentos e insumos que impulsó María Eugenia Vidal y que este año generó escasez de alimentos en muchas escuelas o que reciban directamente comida en mal estado.

En este caso, la comunidad denunció que la Comuna envía “verduras, condimentos y bolsas” cuando la institución ni siquiera tiene una cocina. “No hay cuchillos, no hay tablas, no hay cocinero, no hay detergente, no hay espacio. Hay falencias graves que no se están atendiendo y les mandan cebollas o un cajón de limones”, expresó la secretaria gremial de Suteba La Plata, Paula Tardón, quien asistió a la actividad organizada por el centro de estudiantes del colegio con participación de compañeros de otros colegios.

“Desde el sector estudiantil somos muy críticos de la gestión en materia de educación, y estamos trabajando constantemente para solucionar los problemas de cada institución”, dijo a Contexto Marcos Ortega, referente de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), que participó de la actividad.

El estudiante remarcó que los dos problemas principales en el colegio estaban vinculados a la “falta de insumos para mantenimiento y la precarización en materia de alimentos”. Durante el transcurso de la tarde, autoridades de la secundaria recibieron un llamado desde la Municipalidad para acordar una instancia de diálogo.

falta de insumos para mantenimiento y la precarización en materia de alimentos son los dos problemas del colegio tras la municipalización de ese servicio.

Paula Tardón sintetizó: “No sé qué acción llevará adelante el municipio. Por lo pronto, el colegio tiene dos bidones de agua para limpieza, y eso alcanza para un día, como mucho”.

La referente de Suteba recordó que desde diciembre está “frenada la ejecución del presupuesto educativo municipal”, además de remarcar la influencia de la municipalización del Servicio Alimentario Escolar, medida tomada por Vidal que provocó serios problemas de organización en la distribución de alimentos.

El año pasado, el gobierno de la provincia de Buenos Aires trasladó a los municipios la administración de esta función, que antes estaba a cargo de los Consejos Escolares.

El número de comunas se amplió este año y son veinte las que adhirieron al Decreto 2077/16. La medida recibió fuertes críticas por el mal estado y la escasez de los alimentos, en un contexto de aumento de los cupos por la delicada situación social. Hasta ahora, los municipios a los que la provincia les pasó el control del SAE son La Plata, Lanús, Quilmes, Almirante Brown, Escobar, Ezeiza, Hurlingham, José C. Paz, Junín, Lomas de Zamora, Morón, Pilar, Pinamar, San Isidro, Campana, Tres de Febrero y Vicente López. En el caso de La Plata, Julio Garro tiene la obligación de garantizar el servicio alimentario a más de 55.000 alumnos de 236 escuelas (190 escuelas primarias y 73 secundarias).

La ESS Nº 65, ubicada en la zona de diagonal 73 y 28, a causa de faltas de obra, debe compartir parte de su espacio con una escuela primaria. Cabe destacar que la disolución de la Unidad Ejecutora Provincial representó un golpe fundamental en el avance de obras de infraestructura de escuelas de todo el territorio bonaerense.